El tira y afloja no variaba, quería que se centraran en ellos, pero el poder de las feromonas vampíricas era muy fuerte. Si quería que me dejaran en paz tendría que buscar algún modo de alejarla de ellos y de allí. Miré al techo acristalado y luego a Eleonnor.
-Espero que te gusten las alturas.-Levanté mi mano.-¡Levitate!-Se levantó del suelo como si nada. Mi poder en aquel cuerpo era infinitamente mayor, la acerqué al techo, haciendo que se rompiera con la presión de su cuerpo. El sol entró de pleno en el edificio. Volé en su dirección, sin perderla de vista. Tenía que alejarla de todos los allí presentes. Sentí su poder, sentí su olor, pero me resultaba más que dulce, putrefacto e iba a más. Me tapé la nariz porque no lo soportaba más y ella aprovechó para zafarse y dejarse caer al suelo. Descendí también.
Cayó a plomo, su uniforme flotó a su alrededor. Su pelo rubio se movía con el viento, haciendo que el olor fuera mayor e insoportable.
-¡Nadie! ¡Nadie me destruirá! ¡Jamás!
Me dejé caer al suelo, mareada por la peste. La vi avanzar a mí corriendo, me levanté y la esquivé a escasos milímetros de tocarme. El olor me mareaba tanto que no podía ponerme en pie sin tambalearme.
-¡No puedes evitarlo! ¡Tu condición de mestiza te hace débil! ¡Mi olor, mi esencia, toda yo es superior!
-¡Pero qué asco me das!-Grité mientras levantaba la mano y la lanzaba contra el edificio. Adiós a los cristales nuevos. El olor me seguía teniendo confundida, como si fuera un narcótico. No era nada dulce como el de esta mañana.
Ella salió del edificio, elegante.
-¿Sabes? Las feromonas funcionan en mucho sentidos, te pueden atraer y aturdir. El olfato al fin y al cabo es una debilidad. Es un placer que tu olfato esté sobredesarrollado por tu condición de mestiza. Eso hará mi trabajo más sencillo.
-¡¿Pero por qué no te callas?! ¡No puedes callarte un momento!
-Todo en mi te está siendo molesto, y va a ir a más. Este olor se te pegará.-Caminó corriendo hacia mí, era como si levantara una bola de gas a su alrededor. Sentí ganas de vomitar, el olor era demasiado fuerte.
Me agaché e intenté batir mis alas para apartar el gas, pero era demasiado. Por mucho que aguantara la respiración era imposible quitarme ese olor. Me picaba en los ojos, en la nariz y en la boca.
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Acensio (Mortem 3)
FantasyEl instituto está bajo la presión del consejo, el cual culpa a las manadas y a los vampiros de todo lo sucedido. Mucha gente intensa limpiarse las manos. Pero no todos aceptan la derrota. El Instituto Michaels alberga espacio para todo tipo de alumn...
