Fui aguantando ataque tras ataque, levantándome cuando se me ordenaba. Había empezado a formar un plan en mi cabeza, comencé a intentar esquivarlos, corrí hacia un lado y hacia otro. Nadie parecía preocupado de mi cambio de actitud, al contrario, Ethea parecía maravillada. Le interesaba mucho nuestro potencial y verme a mí hacer todas aquellas maniobras le encantaba. Fui rotando poco a poco, primero hice que se fijara solo en mí, que no percibiera el cambio de posición que indirectamente estaba haciendo. La bruja líder estaba entusiasmada, bullía de emoción. Yo solo pensaba en que necesitaba ese mando, si conseguía el mando. El Expellere me alcanzó y me lanzó contra las gradas, la horrible mujer aplaudió. Se me estaba acabando la paciencia. Miré a la bruja que tenía en frente y luego a ella. Estábamos en línea, era ahora o nunca. Ella mandó el hechizo de nuevo, dejé que chocara bien contra mi pecho para propulsarme de espaldas contra las gradas, caí a metro y medio de la mujer que sonreía maliciosamente. Levanté la mano y la miré con lástima.
-Ohhh cielo, ¿quieres mi ayuda? ¿La quieres?-Me miró con pena fingida y levantó el mando, dispuesta a tocar el botón. Miré mi objetivo, concentrada y solté el hechizo de mis labios.
-Mihi.
El mando salió disparado de sus manos para ir directo a las mías. Gritó, gritó y vociferó. Mientras yo me ponía en pie y corría por las gradas. Me giré justo cuando la bruja estaba a mi lado.
-¡Ignis!
Su ropa se prendió en llamas, Ethea miraba con horror y furia la escena. Mis amigos miraban la situación sin entender lo que realmente estaba pasando. El final de las gradas estaba cerca, o saltaba o
-¡Expellere!-El conjuro me dio de pleno en la espalda precipitándome al vacío.
Pulsé el botón blanco. Se hizo un silencio eterno. La mujer furiosa se acercó a pasos agigantados hacia el borde y miró al suelo. Pero no había nada.
-¡Celeritas!-Salí propulsada de rodillas por el pabellón, todo eran gritos y hechizos por todas partes.
-¡Cogedla! ¡Tiene el mando! ¡Cogedla!
Pero era más rápida. Paré detrás de Theo y Emily, que se giraron lentamente hacia mí. Levanté mi mano.
-¡Lapis scutum!-El escudo se formó al instante. Cogí el mando, necesitaba liberarlos, los hechizos golpeaban las pétreas paredes, pero tenía que hacerlo. Y lo vi.
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Acensio (Mortem 3)
FantasiEl instituto está bajo la presión del consejo, el cual culpa a las manadas y a los vampiros de todo lo sucedido. Mucha gente intensa limpiarse las manos. Pero no todos aceptan la derrota. El Instituto Michaels alberga espacio para todo tipo de alumn...
