Capítulo 41 Malas sensaciones.

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-Cuando volvamos al asentamiento me tienes que explicar cómo funciona el instituto.

-No se es muy complejo, lo entenderás rápido. Allí tienes la cafetería.-Rosa caminaba de un lado a otro, dando cafés y desayunos. Me vio y me saludó.-Y ella es Rosa, te dará cualquier desayuno que le pidas. Luego el instituto se divide en dos alas, las escaleras de allí.-Señalé al lado derecho.-Son las de los licántropos y vampiros, aunque también suelen tener duendes y elfos.

-¿Veré duendes y elfos?

-No lo sé, antes de terminar el curso se fueron, no sé si habrán vuelto para este.

Él asintió intentando asimilar toda la información.

-Las escaleras del otro lado llevan a los cuartos de las brujas, no sé si habrá muchas este año, la verdad es que no sé ni si querrán volver a estudiar aquí...-Él me puso la mano en el hombro, reconfortándome.- El salón está al lado de las escaleras y el pasillo que sale del salón lleva a la biblioteca.

-¿Tienen biblioteca?

-Sí y es enorme. Te va a encantar.

A Erik le encantaba leer, al principio se había mostrado tímido con el tema, no le gustaba que el resto de la tribu lo supiera, pero cuando mi madre le instó a comprar libros y perder la timidez, soltó su lado literario.

-Creo que la reunión se hará en el consejo, es muy probable que nos lleven a dar una vuelta por las instalaciones para verlo todo, no te pierdas.

-No soy un niño

-Bueno, por si a caso.

Me revolvió el pelo.

-Eres una mandona.

-Ya ya, lo que tú digas.

Entramos en el inmenso salón, él observaba todo, maravillado, mientras que yo solo podía ver a mis amigos y a él que me observaba fijamente.

-¿No quieres ir con los demás? -La pregunta del licántropo me pilló por sorpresa.

-Sí, sí, vamos con ellos.

Acortamos la distancia, todos se saludaron, comentaron lo nerviosos que estaban por el inicio del curso, yo solo podía verle a él. Ni siquiera se había esforzado por fingir su rechazo, no nos miraba, ni siquiera nos saludó.

-Chris saluda.-Olivia tiró de él, que se quedó frente a frente con Erik.

El licántropo era algo más alto y también más robusto.

-Hola.

-Hola.

Theo cogió el brazo del vampiro.

-Quizás estaría bien ir a por un café, me ha parecido ver a Rosa

-Sí.-Apresuré a decir.-Está en la cafetería, la vi muy ajetreada con los desayunos, quizás estaría bien ir

Max asintió, Erik seguía en la misma postura rígido, mirándole. Los demás se adelantaron y yo me quedé con él, esperando.

-¿Estás bien?

-¿YO? ¿Te preocupa si yo estoy bien? Eres tú la que tiene que verle la cara.

-Erik

-No, Ali, no es un Erik.., literalmente te ha ignorado todo el verano, ni siquiera respondió a tus llamadas, eso lo pude ver hasta yo. Cuando te reunías con los demás solo querías saber sobre él, qué estaba haciendo o dónde estaba. Pero él ni siquiera se apersonó en el asentamiento o te contestó. Es un imbécil.

Respiré hondo, en el fondo sabía que tenía razón, pero él no lo llegaba a entender del todo.

-Erik, las cosas no son así. Es normal que se haya sorprendido por mi apariencia, es perfectamente comprensible que no me vea como antes o que simplemente ya no sienta lo mismo. Hay que dar a las personas su espacio.

-Y una porra, a mí me daría igual si la persona a la que amo se convierte en un ser legendario, un dragón o un yorkshire, la seguiría viendo del mismo modo y la seguiría queriendo igual.

Le sonreí y le di unas palmadas en la espalda.

-Es que tú de por si eres un poco rarito.

-Eh, eso me ha ofendido.

Me reí.

-Venga, vamos a por algo de desayuno, creo que te vendría bien ¿un bocadillo de jamón serrano?

-Con extra de jamón.

Acensio (Mortem 3)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora