Me desperté en una celda, sola. Estaba frío y oscuro, me puse en pie a duras penas. Mi cuerpo se había quedado en pleno cambio, por lo que mis garras aún seguían allí, al igual que mis colmillos. Tenía unas pulseras puestas y el collar seguía en el mismo sitio.
-¿Pero qué?-Miré todos aquellos aparatos que pitaban de forma descordinada.
-Veo que te has levantado al fin.-Una mujer me miraba desde las rejas oxidadas.
-¿Dónde estoy?
-En las mazmorras del instituto.
-¿Mazmorras? ¿En el instituto?
Ella asintió.
-Por suerte tu tío no accedió a la reforma completa, esto le pareció histórico y quiso dejarlo. Por suerte para nosotros.
Negué con la cabeza intentando asimilar toda la información.
-¿Y por qué estoy aquí? ¿Dónde están los demás? ¿Quien eres tú?
La mujer se quedó en silencio un rato.
-Soy la líder del consejo, mi nombre es Ethea.-Su voz era aterciopelada, tendría unos cuarenta años, vestía un traje oscuro y el pelo perfectamente ordenado.-Estoy aquí para ayudaros.
-Nosotros no necesitamos ayuda.
-Sí la necesitáis, pero no lo sabéis.-Contestó.-Habéis atacado a vuestras hermanas y estáis fuera de control,-se agachó y me miró con pena.-No lo veis porque ellos os controlan, pero os pondréis bien, os lo prometo.
-¿De qué hablas?
-De los lobos y los vampiros, ahora todo irá bien cielo.
La miré furiosa.
-Osea que lo creéis de verdad pensáis que ellos nos controlan
-Te pondrás bien.-Me reí en silencio.- No pudimos curar a tu madre, pero a ti sí.
-¿Curar a mi madre?
-De su enfermedad, los lobos la infectaron.
Me puse en pie y me pegué a los barrotes.
-La única enfermedad de mi madre fue la locura que le metisteis a base de conjuros. Mi madre es licántropo y bruja, porque su madre era licántropo y su padre bruja, no es ninguna enfermedad, la única enfermedad que hay sois vosotros que os creéis mejores cuando solo sois unos criminales.
La mujer me miró furibunda.
-Insolente.-Apretó un botón, la descarga se produjo pero esta vez mi cuerpo la resistió.-Veo que eres dura, para ser mestiza.-La miré furibunda.-Pero te amoldarás. Todos lo hacen.
Se fue y me dejó sola allí, de nuevo.
La barrera del comedor se abrió y Ethea entró, estirada, elegante, venenosa. Miró a todos a su alrededor. Chris se puso en pie, de brazos cruzados, Max, Sammy e Ismael estaban sentados, mirándola con asco.
-Mi nombre es Ethea, desde hoy soy la nueva directora de este instituto. Espero que os podáis comportar y cumplir las órdenes que se establecerán a partir de ahora.
-Prisión.-Dijo Ismael.
-¿Disculpa?
-Querrás decir prisión, no instituto.-Se puso en pie y señaló la puerta.-Al menos que yo recuerde cuando a alguien no le dejan tener su propia libertad es un preso.
Ella se rió.
-Cielo, no estáis presos, solo quiero enseñaros disciplina, y esta es la única forma que veo factible.
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Acensio (Mortem 3)
FantasyEl instituto está bajo la presión del consejo, el cual culpa a las manadas y a los vampiros de todo lo sucedido. Mucha gente intensa limpiarse las manos. Pero no todos aceptan la derrota. El Instituto Michaels alberga espacio para todo tipo de alumn...
