Capítulo 7 Collarines.

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Me desperté en una celda, sola. Estaba frío y oscuro, me puse en pie a duras penas. Mi cuerpo se había quedado en pleno cambio, por lo que mis garras aún seguían allí, al igual que mis colmillos. Tenía unas pulseras puestas y el collar seguía en el mismo sitio.

-¿Pero qué?-Miré todos aquellos aparatos que pitaban de forma descordinada.

-Veo que te has levantado al fin.-Una mujer me miraba desde las rejas oxidadas.

-¿Dónde estoy?

-En las mazmorras del instituto.

-¿Mazmorras? ¿En el instituto?

Ella asintió.

-Por suerte tu tío no accedió a la reforma completa, esto le pareció histórico y quiso dejarlo. Por suerte para nosotros.

Negué con la cabeza intentando asimilar toda la información.

-¿Y por qué estoy aquí? ¿Dónde están los demás? ¿Quien eres tú?

La mujer se quedó en silencio un rato.

-Soy la líder del consejo, mi nombre es Ethea.-Su voz era aterciopelada, tendría unos cuarenta años, vestía un traje oscuro y el pelo perfectamente ordenado.-Estoy aquí para ayudaros.

-Nosotros no necesitamos ayuda.

-Sí la necesitáis, pero no lo sabéis.-Contestó.-Habéis atacado a vuestras hermanas y estáis fuera de control,-se agachó y me miró con pena.-No lo veis porque ellos os controlan, pero os pondréis bien, os lo prometo.

-¿De qué hablas?

-De los lobos y los vampiros, ahora todo irá bien cielo.

La miré furiosa.

-Osea que lo creéis de verdad pensáis que ellos nos controlan

-Te pondrás bien.-Me reí en silencio.- No pudimos curar a tu madre, pero a ti sí.

-¿Curar a mi madre?

-De su enfermedad, los lobos la infectaron.

Me puse en pie y me pegué a los barrotes.

-La única enfermedad de mi madre fue la locura que le metisteis a base de conjuros. Mi madre es licántropo y bruja, porque su madre era licántropo y su padre bruja, no es ninguna enfermedad, la única enfermedad que hay sois vosotros que os creéis mejores cuando solo sois unos criminales.

La mujer me miró furibunda.

-Insolente.-Apretó un botón, la descarga se produjo pero esta vez mi cuerpo la resistió.-Veo que eres dura, para ser mestiza.-La miré furibunda.-Pero te amoldarás. Todos lo hacen.

Se fue y me dejó sola allí, de nuevo.

La barrera del comedor se abrió y Ethea entró, estirada, elegante, venenosa. Miró a todos a su alrededor. Chris se puso en pie, de brazos cruzados, Max, Sammy e Ismael estaban sentados, mirándola con asco.

-Mi nombre es Ethea, desde hoy soy la nueva directora de este instituto. Espero que os podáis comportar y cumplir las órdenes que se establecerán a partir de ahora.

-Prisión.-Dijo Ismael.

-¿Disculpa?

-Querrás decir prisión, no instituto.-Se puso en pie y señaló la puerta.-Al menos que yo recuerde cuando a alguien no le dejan tener su propia libertad es un preso.

Ella se rió.

-Cielo, no estáis presos, solo quiero enseñaros disciplina, y esta es la única forma que veo factible.

Acensio (Mortem 3)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora