Capítulo 33 Buena fé.

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-Malcom, mi padre, era como usted, o usted como él, no llevo muy bien lo de las edades en los vampiros, comprenda.-Él se rió.-Sé de buena mano que también conoció a mi tío y a mi madre.

-Un brujo y una mestiza nacidos de dos matrimonios diferentes.-Asintió.-Tu madre nos traía a todos de cabeza en la juventud. Era un alma inquieta, una mujer capaz y tenaz, pero nunca me escogió.

Le miré confusa.

-¿A usted le gustaba mi madre?

-Por supuesto, a todos nos gustaba, qué vampiro no estaría orgulloso de salir con alguien tan fuerte y tenaz, nos traía a todos de cabeza.

Me crucé de brazos y me apoyé en la pared, mis alas me hacían de almohada, eran más cómodas de lo que había pensado.

-Osea que un vampiro podría salir con alguien que no fuera de su misma especie.

Él me se rió.

-Nosotros no somos como las brujas, no nos compares.-Se rió- No teníamos problema en que se mezclara nuestra especie, nosotros no creemos en nuestra estirpe como en el ombligo del mundo.

Le miré con curiosidad.

-Por lo que yo no soy tampoco un monstruo para usted ¿cierto?

Él volvió a reírse, a diferencia de su hijo, se le veía un hombre fresco y alegre. En cambio Christopher siempre estaba furibundo y taciturno, por no decir que pasó mucho tiempo rehusándose a ayudar. Miré a la distancia y lo encontré al lado de Ismael, llevaban los cuerpos de los caídos, colocando uno al lado del otro con el mayor respeto posible.

-No lo eres ni para mi, ni para él.

Lo miré.

-¿Tanto se nota?

-Lo suficiente.-Asentí.-Solo quiero saber una cosa.-Le miré.-¿Qué ves en él? Es mi hijo y lo quiero como tal, pero es tan...

Me reí.

-...¿cabezota? ¿terco? ¿malhumorado? ¿engreído? ¿creído? ¿déspota?

El hombre asintió.

-Sí, más o menos, te has quedado un poco corta, pero si.-Se rió.-Pero sí que tengo curiosidad. No creía ni siquiera que fuera capaz de conseguir amistades y ahora...-señaló a todos los allí presentes.-Mírale, mano a mano, ayudando a todos sin importar quienes sean.

Asentí y le miré.

-Su hijo cambió mucho, aprendió muchas cosas y se dejó instruir, es joven y tiene mucho que aprender, como todos nosotros. Y seguirá aprendiendo y creciendo, porque es bueno, es amable, gentil y valora mucho las opiniones de todo el mundo aunque no lo parezca, es también valiente y fuerte.

Él puso su mano sobre mi hombro y lo miré.

-Me alegra saber que hay alguien que ve todo eso en él y que lo quiera por cómo es y no quien es.

Acensio (Mortem 3)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora