Caminé por entre los lobos y los vampiros, que enfurecidos buscaban saciar su sed de venganza. Chris caminó a mi lado todo el tiempo, era como si temiera que al perderme de vista fuera desaparecer de nuevo. Cuando una bruja se interpuso en el medio él se lanzó directa hacia ella, derribándola en pocos movimientos, su cabeza cayó por el suelo, rodando. La miré de reojo y seguí caminando, podía sentir su presencia no muy lejos. Mi cuerpo se fue elevando, sentía que iba solo. Vi el almacén primero, era un cubo metálico completamente cerrado. Levanté mi mano hacia el lugar y me concentré en el hechizo, las paredes comenzaron a estrujarse, como si fuera un botellín de agua siendo aplastado. Cada vez se hacía mas y más compacto ante los ojos atónitos del vampiro. La mujer salió cuando apenas quedaban segundos para que el techo tocara el suelo, me miró. La miré.
-¡Expellere!
Salió volando por los aires y cayó de cara al suelo. Levantó la mano y me lanzó por los aires zorra. Corrí hasta ella, el vestido rasgado se expandió cuando cambie a forma lobuna. Me lancé sobre ella, con mis fauces abiertas de par en par. Pero ella me expulsó de nuevo por los aires. Caí sobre mis patas. Vi a Chris que se abalanzaba sobre ella. Esta tenía furia en sus ojos. Lo cogió en el aire y le aprisionó el cuello. Me quedé helada al escuchar el crujido que empezaba a producir su cuello. La rabia se apoderó de mí. Recuperé mi cuerpo de bruja y levanté la mano.
-¡Suéltalo! ¡Zorra!
Ella se rió.
-¿O sino qué? ¿Qué me hará una mestiza como tú?
Él me miró, vi cómo la vida se iba de sus manos, escuchaba los susurros de todos los conjuros mientras salían por su podrida boca. Vi su vida irse y perdí completamente el control. Me lancé sobre ella y le arrebaté el cuerpo de mi novio de sus manos huesudas. Cayó al suelo y lo miré horrorizada, lo cogí el brazos, no sabía si su corazón aún latía, no podía sentir nada. Ella aprovechó el momento y me lanzó un conjuro:
-¡Petrify!-Mi cuerpo quedó inmóvil, ella se rió y suspiró.-Madre mía, sí que dais guerra los adolescentes de hoy en día.-Me miró con esa horrorosa mueca de satisfacción.-Voy a hacer contigo lo que no hice en su momento con tu madre.
La mujer nos hizo levitar, siguiéndola hacia un destino desconocido.
Ágatha llegó la primera, el rey y la reina le iban a la zaga, su fuerza era descomunal, bruja tras bruja salía por los aires, despedazada.
-¡Sacad a los alumnos!-Gritó Marcus.-¡Es nuestra prioridad!
Los vampiros corrieron hacia la puerta. De la nada apareció una marabunta de brujas que enloquecida por la ira comenzaron a lanzar hechizos contra los nuevos invasores. Algunos corrían para evitarlos, mientras que otros se escondían tras escudos. Todo fue un caos. Brujas levitando, vampiros intentando enfrentarlas, lobos saltando para alcanzar la punta de sus zapatos.
Olivia corrió al frente, aspiró todo el aire que pudo, su pecho comenzó a ponerse rojo, casi hirviendo, la bola subió por su garganta hasta salir por la boca. Una gran espiral de fuego se llevó por delante a la gran mayoría. Todos se giraron para verla, asustados y asombrados de su poder. Sammy les miró.
-¡¿Qué esperáis? ¿Una invitación?!
Los reyes la miraron en silencio.
-Una furia de fuego...-Musitó él.
-Es la primera vez que veo una es hermosa.
Entraron en estampida hacia el interior del recinto, llevándose todo lo que podían a su paso. Los alumnos peleaban desde el interior de las instalaciones. Lobos gruñían y se lanzaban contra las brujas, estas remitían sus ataques con hechizos que los lanzaba por los aires, pero la ira era mayor. Luchaban todos unidos, vampiros y licántropos. Se mezclaban y se apoyaban los unos a los otros. Los primeros usaban a los segundos como punto de apoyo para lanzarse hacia las brujas que flotaban, mientras que los segundos intentaban atrapar entre sus fauces a todas aquellas que estuvieran a su alcance. Asombrada, Ágatha vio cómo los cuerpos se levantaban y se giraban contra los que fueron en su momento sus aliados. Emily flotaba no muy lejos, con las manos erguidas, susurrando conjuros, los ojos completamente negros y el pelo enraizado en la tierra.
-Una Mortem
Un lobo salió de la nada, llevaba a alguien en su lomo. Este se puso en pie y lanzó hechizos a todas las brujas rezagadas que quedaban a su alcance. Olivia se adelantó.
-¡Theo! ¡Max!
ESTÁS LEYENDO
Acensio (Mortem 3)
FantasyEl instituto está bajo la presión del consejo, el cual culpa a las manadas y a los vampiros de todo lo sucedido. Mucha gente intensa limpiarse las manos. Pero no todos aceptan la derrota. El Instituto Michaels alberga espacio para todo tipo de alumn...
