Capítulo 42 Un vampiro de mal humor

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Caminamos por las instalaciones, nos habían dividido en dos grupos, los de cursos inferiores irían por un lado y los de superiores por otro. Explicaron las clases comunes que habría y los cambios que se habían hecho en algunas asignaturas. Comentaron a los de primero que si tenían dudas sobre algo que podían preguntarnos a los de segundo, además de que los de segundo teníamos que ser comprensivos con los cursos inferiores.

Gran parte del instituto había sido reconstruido desde cero, se habían dejado algunas zonas tal cual, entre ellas el despacho de mi tío, me quedé mirándolo desde la puerta, Erik se acercó en silencio.

-¿Le echas de menos?

-Cada día.-Respondí.-Era un gran brujo y un director un poco despistado, pero se implicaba con sus alumnos y los cuidaba, me trajo aquí porque sentía que era un lugar seguro y murió creyendo que había cometido un error. Me hubiera gustado decirle que no era así, que no era su culpa.

El licántropo me pasó la mano por los hombros.

-Seguro que lo sabe.

Asentí y nos giramos para retomar el camino hacia la biblioteca, dónde estaban los demás reunidos. Miré hacia las escaleras, Christopher nos observaba con cara de pocos amigos. No le quise decir nada, porque se notaba a las leguas que no se sentía cómodo con nuestra presencia. No quise molestarle más.

Mara se sentó a mi lado en la mesa del comedor, Erik se disculpó diciendo que le gustaría hablar con las otras manadas y conocer gente. Le insté a irse mientras ella tomaba asiento.

-¿Cómo te sientes?

-Voy procesando todo poco a poco. Me duele la pérdida de mi tío y regresar aquí abre heridas que creía cerradas.

Ella puso su mano sobre la mía.

-Si necesitas hablar o alguien que te escuche no dudes en acudir a mí.

Le sonreí y asentí.

-Te lo agradezco, siempre has sido muy buena con nosotros y estoy en deuda con vosotros por habernos sacado de aquel tormento.

Vimos pasar a Christopher, cruzamos las miradas y él la apartó bruscamente.

-Igual me estoy inmiscuyendo dónde no debo ¿pero ha pasado algo?

Negué.

-No lo sé, la verdad, desde la batalla no hablamos más. Siento que me evita y creo entenderlo.-Ella me miró sin comprender.-Por un lado mi nuevo poder no es fácil de entender y bastante bestia de ver, además el sigue siendo un príncipe, y yo una simple doña nadie.

La mujer negó.

-No eres una don nadie para nada Alice, eres hija de una gran guerrera y un valiente soldado.

Asentí y mi mirada se dejó llevar a la nada.

-Aún así siento que estamos a años luz el uno del otro, y si él es feliz así no soy nadie para quitarle su felicidad.

-Alice

Me puse en pie.

-Con permiso, pero tengo que regresar con los demás, en un rato regresaremos al asentamiento.

La vampira asintió y me dejó ir, mientras me observaba en silencio.

Acensio (Mortem 3)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora