Capítulo 57 En llamas.

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Las llamas formaron una ola al salir de su boca, como si esa ola fuera un tsunami que iba directo hacia el licántropo. Sammy corrió hacia ellos pero yo le retuve.

-¡No, espera!

El calor era abrasador, Emily corrió hasta detenerse entre el fuego que avanzaba incansable y el líder de manada.

-¡Olivia no!

La mestiza puso sus manos en el suelo, su pelo comenzó a levantarse y enredarse con el suelo, formando grandes raíces. Levantó un muro lentamente, pero las llamas ya estaban muy cerca. Podía oler a quemado, su uniforme comenzaba a arder mientras ella se esforzaba por detener el avance de las llamas hacia el licántropo.

-¡Emily!-Grité.-Olivia detén el fuego ¡Olivia!

Pero la bruja se había quedado en shock, no esperaba que su amiga fuera a llegar a ese punto, ella solo quería asustar al licántropo, pero esto se había salido de control. Intentó reabsorber las llamas, pero estas no le hacían caso.

-¡No puedo! ¡Alice no puedo!

Emily gritó en cuanto la primera llama comenzó a romper la barrera y a quemar su ropa, sentía las quemaduras en su piel y el fuego llenando sus pulmones. Gritó con todas sus fuerzas.

-¡Sacadla de ahí! ¡Que alguien la saque de ahí!

Olivia intentaba sorber el fuego aspirándolo fuerte, pero este apenas se inmutaba. Corrí hacia las llamas pero estas parecían tener vida propia, una lengua de fuego fue en nuestra dirección, sentí el látigo abrasador en mi espalda mientras apartaba a Sammy.

-¡AHH!

Emily cayó de espaldas, Ismael corrió y la apartó del muro, las llamas comenzaron a avanzar, por lo que puso su cuerpo entre él y el fuego. Emily estaba muy quieta con los ojos cerrados. Olivia gritaba mientras el fuego avanzaba. Me puse en pie y corrí hacia las llamas, llegué al lado de las llamas y puse mi mano sobre el suelo abrasador.

-¡Glacies!-El fuego comenzó a congelarse rápidamente, convirtiéndose en un gran muro de hielo, caí al suelo con la ropa chamuscada y el humo inundándome los pulmones, los ojos me lloraban y apenas podía ver nada.

-¿Alice estás bien?-Sammy estaba a mi lado, ayudándome a ponerme en pie.

-Si, Emily

Todos miramos en dirección al licántropo y la mestiza, que estaban hechos un ovillo en el suelo.

-¿No es que tenía las runas y no podía usar su poder?-Murmuró Sammy.

-Esa es la teoría, pero si lo fuerzas demás no sé, igual hicimos algo mal.

Todos nos giramos hacia ellos.

-¿Emily? ¿Em? ¿Emily?-Ismael la tenía en sus brazos, intentaba sentir el latido de su corazón, pero este no se movía.-¡Em!¡Emily reacciona! ¡Emily! ¡Reacciona!-Se giró hacia nosotros.-¡Que alguien pida ayuda!

Olivia retrocedió y entró corriendo al edificio. Sammy la siguió, me acerqué lentamente hacia ellos, no sabía si Ismael seguía bajo el embrujo o por si al contrario era el de siempre.

-¿Isi?

-¡Ali! ¡Ali, No respira! ¡Haz algo! ¡Haz algo!

Me arrodillé ante ella y le abrí la camisa dejando al descubierto su pecho blanco como la nieve. El licántropo parecía a punto de enloquecer. Puse mi mano sobre la runa más grande.

-Evanescet.

La runa pareció brillar y arder antes de disolverse, poco a poco todos los símbolos de su cuerpo fueron desvaneciéndose, dejando su piel blanca sin marcas, salvo las cicatrices.

-¿Emily? ¿Em me puedes oír?

Hubo un momento tenso, apenas nos atrevíamos a respirar, temblaba, sentía mi cuerpo temblar a cada instante que pasaba. Hasta que tomó una gran bocanada de aire, su pecho se hinchó y abrió los ojos de par en par.

Acensio (Mortem 3)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora