Valentina.
Llegué a mi casa después de unos minutos, Karol me había traído, no sin antes obligarme a comprarme algo para desayunar, no quería perder tiempo en eso, yo solo quería estar con Mike, disfrutar del pequeño tiempo que podamos estar juntos, no andar ocupándome en comer y ese tipo de cosas. Mi amiga se despidió de mí en cuanto me vio entrar a mi casa, diciendo que en un rato regresaba por mi, vi a mi madre limpiarse sus lágrimas en cuanto entré, estaba sola gracias al cielo, ayer la había dejado hablando sola en el hospital, y lo que menos quería es volver a pelear.
— Ya llegué.
— Ya te escuché.— Asentí.
— Iré a tomarme mis vitaminas, para desayunar y después bañarme.
— No te quiero cerca de él Valentina.
— No quiero discutir mamá, estoy cansada, estos días me la he pasado llorando todas las noches, solo quiero bañarme, y comer para irme. No me voy a alejar de él.— Subí las escaleras después de dejar mi desayuno en la mesa, me metí a la regadera y me di un baño más largo de lo normal, dejando caer el agua por mi cuerpo, masajeando mi cuero cabelludo y sintiéndome más liberada por fin. Salí y me puse un pants negro y una blusa pegada color gris, tome la sudadera y me la puse también, me miré al espejo, mi cara hinchada estaba disminuyendo, no era para menos, me la había pasado llorando desde aquel día, sin poder dormir, sin que los baños me ayudaran a relajarme, y por fin ayer después de semanas había podido pasar una noche tranquila a pesar de la circunstancia en la que estaba Michael. Cepillé mi cabello y lo dejé suelto, no me puse maquillaje más que máscara de pestañas como siempre, tomé mis vitaminas y bajé dispuesta a desayunar, mi madre seguía en el mismo lugar del comedor que hace un rato, me senté en mi espacio de siempre y comencé a comer el club sandwich que me había comprado mi amiga, después de días la comida pareció caerle mejor a mi estómago que otras veces. — Michael va a apelar, y voy a declarar.
— No te lo autorizo Valentina, deja esto ya por La Paz, él está cumpliendo una condena por lo que hizo.
— El no ha hecho nada malo, yo lo dejé entrar en mi vida, y yo lo voy a ayudar, te guste o no.— Dije una vez que termine mi desayuno.— Solo quería decírtelo, a Julio le llegará en unos días la apelación. Me pasaré estos días con Michael en el hospital.
— Tiene orden de restricción, te lo recuerdo.
— Lo sé, pero no me importa mamá, quiero estar con él. — Me levanté de la silla y me lave los dientes, escuché el claxon de mi amiga y me volví a mi madre.— Ya me voy. — No espere respuesta y me subí al coche de Karol, le agradecía enormemente por siempre llevarme y traerme, me dejó afuera del hospital y me despedí de ella, subí al piso donde estaba la habitación de Mike y busqué su habitación, entré y estaba platicando con una chica.
Era linda, su cabello castaño muy bien estilizado, llevaba una blusa de manga corta de seda color café, y un pantalón beige, con sus zapatos de tacón color café también, su maletín en mano, y su maquillaje discreto que le hacía resaltar sus bellas facciones. Si era quién pensaba, no culpaba a Mike de estar con ella, mi novio no era de malos gustos con las mujeres, y lo ha confirmado con su aún esposa y con su amiga que tenía en frente.
Su tacto con mi mano me sacó del pequeño trance al que había entrado cuando me sentí poca cosa por venir con un pants y mis tenis, asentí a lo que me había dicho su amiga y después de unos minutos ella salió.
— ¿Sabes que me gustan tus celos absurdos?— Me sonroje.
— Así que ella es Sophia.— Asintió.
— Pero me ha quedado claro tu orden, no a solas con ella.— Dijo con una sonrisa pícara en su cara, y yo rodé los ojos.— ¿Cómo te sientes? ¿Tomaste tu medicamento?
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Jugando Con Fuego
FanfictionValentina Zenere tenía una vida casi perfecta... o al menos eso parecía antes de que la muerte de su padre la derrumbara por completo. Sus calificaciones se desplomaron, su beca peligra y cada día en la escuela se siente como una cuenta regresiva ha...
