Valentina.
Cómo se lo había pedido, Mike me trajo a mi casa después del incidente con su... con esa mujer, si bien era cierto lo que le había dicho, no estaba molesta con el, era un sentir muy diferente, ¿celos? ¿Tristeza? ¿Decepción? O más bien... ¿Insuficiencia? Si bien no pude ver bien a Raquel, lo poco que sí vi era que se le notaba su clase a lo lejos, hasta en la forma de caminar, todo de marca, todo en ella expresaba clase alta, elegancia, y porte, lo contrario a mi. Y no sabía si Michael quería que yo cambiara ciertas cosas para parecer más de su nivel, así que si, debo admitir que me sentí opacada por la gran Rachel Pasquarelli y su metro setenta de estatura tal vez, si así se veía cuando viajaba, no quería imaginarme cuando estuviera en una fiesta, o una reuniones de gente adinerada.
Que dolor de ovarios eran los complejos.
Pasé todo el domingo yo sola en mi casa, mi madre le tocaba hacer guardia en el hospital, y ahora la veía diferente, más entusiasmada, disfrutando lo mucho que trabajaba, y me sentía bien por ella.
¿Que era peor que matarte trabajando en algo que no te gusta?
Debía ser horrendo.
Malena y Karol estaban bombardeando el grupo de nosotras con sus preguntas, les marqué en cuanto llegue a mi casa y les conté todo, y ahora no dejaban de cuestionarme sobre cómo era "mi socia" según sus palabras. Así mismo me cuestionaban sobre lo que pasaría con Mike y conmigo, era algo que no sabía, la llegada de su esposa complicaba ciertas cosas, en cualquier momento ella podría llegar y verme, y aunque no me desagradaba la idea de que viera que Mike ya estaba con alguien más, sabía los riesgos que se le presentaban, tanto legalmente, como para su divorcio, pero alejarme de él y dejarlo, no era una opción, no al menos que él lo quisiera.
Mi madre llegó por eso de las 2 de la mañana, así que no la desperté el lunes por la mañana, tomé mi teléfono y le contesté los buenos días a Mike, sonreí, tome mi estuche de lápices y saqué un plumón y un post it.
Cupón válido para un fin de semana juntos.
Trate de hacer mi mejor letra y lo decoré con pequeños corazones, lo guardé en mi mochila y bajé a desayunarme un sandwich rápido, recogí todo y salí disparada a la escuela.
De paso compré una pequeña caja de cartón, y unos chocolates, así como las golosinas que más le gustaban a Mike, las guardé todo en la pequeña caja, lo más adornado que pude y le pegue el post it por dentro, llegué a la escuela y lo guardé en mi casillero, me tocaba clase con él hasta después del receso, así que me daría tiempo para ir y dejárselo, y con suerte, que él no me viera, las chicas llegaron a mí y me saludaron, Karol me entregó un té y yo le agradecí, la ciudad ya se estaba poniendo fresca, así que una bebida caliente era lo que necesitaba, fuimos al salón de Laura que era nuestra primera clase y me siguieron preguntando sobre la mujer que vi el fin de semana.
- Si, Ruggero se enteró porque su hermana le marcó incontables veces, y por eso intentó marcarle a Mike.
- Pues Mike nunca checo su teléfono, al contrario, solo me despertó a mí.
- Si Valu, se sintió mal por eso, me dijo que quería evitar que pasaras un mal rato.
- Todo se va a solucionar Valu. Pero a todo esto ¿Qué te dijo del beso que te dio mi primo? - Lleve mi té a la boca y le di un sorbo.
- Le conté cómo sucedieron las cosas y dijo que confiaba en mi.
- ¿Y tu? ¿Confías en el? - Dijo Karol y Malena se me quedó viendo, suspire.
- Si, lo hago. Si él me dice que lo solucionará, tendré que esperar a que eso pase. - Dije más para mí misma que para ellas.
Laura entró y nos pusimos a escuchar la clase, venía de malas, no era novedad, su clase siempre era de las más pesadas, pero no tenía tiempo para pelear, si no más bien era momento de estar al pendiente de mis calificaciones, estaba ya casi en el último semestre, así que pensar en la universidad era mi única preocupación.
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Jugando Con Fuego
FanfictionValentina Zenere tenía una vida casi perfecta... o al menos eso parecía antes de que la muerte de su padre la derrumbara por completo. Sus calificaciones se desplomaron, su beca peligra y cada día en la escuela se siente como una cuenta regresiva ha...
