Valentina.
Esto parecía ser una pesadilla, una película de terror mejor dicho, estaba encerrada en mi baño, tirada en el piso porque había tenido un ataque de pánico, y apenas estaba consiguiendo normalizar mi respiración, miré mis brazos, me había rasguñado un poco fuerte, las lágrimas no dejaban de salir, solo se secaban, y para estas alturas, mi cara era más hinchazón que otra cosa, quité mi uniforme y me metí a bañar, necesitaba quitarme todo lo que traía encima, no ayudó mucho, pero al menos sentía que ya estaba limpia, y lista para llorar otra vez, me puse un pants color azul cielo y una pequeña blusa color blanca, pegada al cuerpo de manga corta, me tallé mi cara mientras daba vueltas en mi habitación, desde que llegué de la escuela no había salido de aquí, no había tenido contacto con el mundo exterior y la sola imagen de Mike siendo llevado por los policías me volvían loca. No sabía nada de él, no sabía si estaba bien, si necesitaba algo, no sabía si estaba enojado conmigo por esto.
Cierto hueco en el estómago se hizo presente cuando él solo pensamiento de él estando enojado, o decepcionado de mí llegó a mi cabeza. No sabía si él se sentía traicionado, si él creía que yo pude haber hecho esto, y creo que eso era más que suficiente para que la incertidumbre volviera a mi.
Por un lado, no podía hablar con él para que me dijera que decir, que debía hacer, que iba a pasar, si yo necesitaba decir algo en específico, o si él diría algo... por otro lado, mi beca estaba a punto de irse al caño, mire la foto de mi papá conmigo de pequeña, me estaba cargando mientras me daba un beso en la mejilla.
¿Que se supone que tendría que hacer?
¿Mandar la beca a la mierda, junto a mis estudios para salvar al hombre que quiero?
O mantener mi beca, y que ese hombre pase años en la cárcel?
Me mordí el labio inferior, yo necesitaba a Michael para esto, necesitaba su maldito egocentrismo que tenía cuando se creía el mejor abogado de este puto mundo, necesitaba que me dijera que era lo que seguía, si de verdad podría quedarme sin estudios, si de verdad podría ayudarlo, si realmente valía la pena la decisión que había tomado ya, o si estaba echando todo a perder...
Mi madre intentó entrar, pero el seguro en la puerta la detuvo, suspire pesadamente cuando la escuché decir:
— Valentina, te quiero abajo ahorita mismo, te veo en la sala. — Me talle la cara en forma de frustración.
No había marcha atrás.
Todo o nada.
Un día a la vez, un drama a la vez...
Usaría lo que había quedado con Michael cuando me enteré del embarazo de su esposa.
Un día a la vez, un día a la vez, un día a la vez.
Esa frase se repitió mi cerebro en todo el camino a la sala, me detuve en seco al terminar de bajar las escaleras.
No puede ser...
No no no, Jorge y Julio López aquí, sentados en mis sillones, hablando con mi madre... los tres me miraron, y se levantaron, tragué saliva y me pegué a la pared como niña recién descubierta ante alguna travesura.
— Valentina.
— Julio... — Dije casi inaudible. — Creo que iré mejor a mi habitación...
— Creo que mejor vienes y te sientas con nosotros.— Me mordí el labio y asentí ante las palabras de mi madre, había sido clara, directa, y eso no había sonado como un consejo, si no como una orden. Me senté frente a ellos y me crucé de piernas.
— Valen.— Dijo Jorge tratando de acercarse a mi, pero me levanté rápido y me alejé, poniéndome detrás del sillón. — Necesitamos hablar.
— No.— Dije firme, mirándole a los ojos.— No tengo nada que hablar contigo, aún no eres abogado, esto no te incumbe, solo me jodiste.
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Jugando Con Fuego
FanfictionValentina Zenere tenía una vida casi perfecta... o al menos eso parecía antes de que la muerte de su padre la derrumbara por completo. Sus calificaciones se desplomaron, su beca peligra y cada día en la escuela se siente como una cuenta regresiva ha...
