CAPITULO 59.

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Valentina.

Por fin mi cuerpo sentía una carga menos, en el momento en que el juez dejó libre a Michael el aire regresó a mis pulmones, me voltee a abrazar a Karol, estaba feliz, esa era la realidad.

Julio estaba furioso, lo veía en su mirada, su hijo se acercó a él y comenzaron a alegar no sé qué cosa, y no me importaba, lo único que me importaba era que por fin Mike regresaría a su casa, mi madre se acercó a mí y la sonrisa se borró de mi rostro.

— ¿Ya estás contenta con esto? — No contesté.— Nos vamos a la casa, porque me estás dando dolor de cabeza niña, ya lograste tu cometido...

— ¿Por qué mentiste Valentina? ¿Él te obligó? — Dijo Jorge interrumpiendo a mi madre, suspire. — Dime corazón, y lo arreglamos, ¿cierto papá?

— No me ha obligado a nada Jorge, solo dije la verdad.

— Valentina, lo que hiciste allá arriba...— Interrumpí al padre de mi ex novio.

— ¡Solo dije la maldita verdad! Verdad que ninguno de ustedes tres quisieron escuchar nunca, ahora sí me permiten, iré con el que si es mi novio. — Fui corriendo hacia él y lo abracé. Me valía lo que dijeran los demás, él estaba libre y era lo importante, era lo que quería y lo conseguí, ya después nos encargaríamos de lo demás, incluyendo la maldita orden de restricción en su contra hacia a mi.

Me sentía cómoda con los chicos, me hacían ver que después de todo no estaban enojados por lo que le hice pasar a Mike, como lo dijo Karol, mi madre me esperaba y con una cara no muy contenta, nos subimos las cuatro al coche de Karol, fuimos a las primeras que dejó, y después llevó a Fátima, tal vez en este tiempo podíamos hablar mi madre y yo, ambas entramos a la casa.

— ¿Puedo saber ahora cuáles son tus planes?

— Ir a casa de Mike.

— Eres increíble Valentina, ya no sé qué hacer contigo. Voy a ir a trabajar, nos vemos al rato.

— ¿Que platicabas con Julio?— Interrumpí su paso con mi voz. — Se le veía molesto.

— ¿Cómo no? Si se la paso defendiéndote y mira con las tonterías con las que le sales.

— ¡Nadie me quiso escuchar mamá! Solo escucharon a Jorge, solo le hicieron caso a el, ¿pero a mí? ¿Cuando me escucharon a mí?

— Mira Valentina, estos últimos meses, he tenido mucho, de verdad, debo ir a trabajar.— Me dejó ahí con la palabra en la boca y subió las escaleras para ir a su habitación, suspiré. Tome las llaves de mi casa y salí a esperar a Karol, quien en pocos minutos llegó con Fátima de vuelta, las tres nos dirigimos a casa de Mike, Karol nos invitó un helado y aproveché para pedirle que pasáramos por el pastel favorito de Mike y unas cosas para adornar, ella asintió y después de hacer las compras nos fuimos a la casa para esperar a mi novio, sonreí en cuanto vi a mi pequeño perro correr hacia a mi, estaba ya muy grande a la última vez que lo vi, empecé a hacer la bienvenida para Mike, Fay estaba cocinando y Karol se quedó ayudándome, terminamos y fuimos a la cocina a ayudarle a hacer la pizza y la pasta, queríamos que Mike de verdad se sintiera bienvenido.

La noche llegó y nosotros seguíamos en el comedor, mientras Fátima repartía el pastel, Mike me dio su cereza y yo sonreí, Agustín hacía sus bromas de siempre, y de vez en cuando me hacía reír con algunas, Fátima se la pasaba regañando a Mike, Mike se la pasaba ofendiendo a mi pequeño cachorro, Karol molestaba a Mike, y Ruggero le hacía burla a Karol, si, estaba en un gran lugar, mire la hora, casi las 7, mi madre salía a esa hora de trabajar, así que el plan era llegar antes que ella, me ofrecí a recoger la mesa y después llevé a Mike a la sala de cine, subí por el pants que me había pedido y se lo llevé.

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