Michael.
Los días pasaban y yo seguía en el hospital sin poder mover mis piernas, era una mierda esto, había venido Íker y Sophia para decirme que el jueves había aceptado que llevara mi juicio en arresto domiciliario, era mínimo un alivio, Ruggero se encargaba de mi compañero de celda, así que era una preocupación menos, aún tenía que presentarme ciertos días en el penal para mero trámite, pero ya era un avance estar en mi casa, Valentina se la pasaba día y noche aquí, literalmente, solo iba a su casa a bañarse porque comía aquí, y se quedaba dormida profundamente en el sillón, o encima mío, su capacidad para dormir era impresionante.
La ortopedista venía todos los días a hacerme ejercicios en las piernas, y mis terapias habían comenzado apenas ayer, así que no había siquiera el mínimo avance, pero no había de otra, tenía que esperar y ser paciente según Valentina y Fátima.
Tomé mi celular y revisé mis correos así como mis mensajes, le contesté a mis padres, no creía que supieran de mi situación, dado que yo no les dije, y no mantenían contacto con la familia de Fátima, quienes tampoco sabían que estaba aquí, no quería preocupar a nadie, y mi ex esposa dudo que le haya dicho a mi madre, porque si no ya estuviera a mi lado cuidándome según ella.
— Hola enfermo.— Saludé a Fay, quien inspeccionaba la habitación.— ¿Y la rubia?
— Se fue hace como 15 minutos.
— ¿Que le hiciste? — La miré mal.
— Nada, más bien que me hizo ella a mí, estaba revisando mi celular, yo la caché.
— ¿Enserio? Está Valentina tóxica me gusta más que la anterior.— Dijo con una sonrisa pícara.
— No, realmente solo quería marcarte porque se tenía que ir y no quería dejarme solo, como no tiene celular iba a usar el mío.— Me volví a reír de ella y su cara de espanto cuando me vio que la había cachado.— Le marcaron a su madre de la escuela.
— Ya sabíamos lo que iba a pasar con eso Mike.
— Eso no hace que me sienta menos culpable.— Hizo una mueca.
— Ella está siendo muy valiente por ponerte como prioridad, debemos reconocerlo.— Dijo sentándose en el reposet que estaba a mi lado, haciendo que este se abriera casi como una cama, me reí, parecía patrona esta.— Es una gran chica Mike, ha estado aquí contigo día y noche, debemos admitir que tu esposa ni en mil años luz se hubiera quedado más de una hora.
— Hablando de ella... un día antes de mi arresto Valentina me había terminado.— Me miró. — Tuvo su primer encuentro con Raquel.
— Si yo fuera Valen, ya la hubiera cacheteado hace mucho.— Me reí.
— Por favor, solo te contienes por su enorme barriga.
— Desde el día uno sabía que iba a ser una perra desquiciada que solo iba a joderte, siempre te lo dije, que no me gustaba para ti.
— Bueno, ya me alejaré de ella.— Rodó los ojos. — El chiste es que me termino, pero hemos vuelto, es lógico, así que quiero que vender la casa y mudarme a otra.
— ¿De verdad?
— Si. ¿Sabes que le dijo Raquel? Que esa casa era suya, que la compré pensando en ella y en la maravillosa vida que teníamos. — Ella se rio.
— Déjame decirle cuando la vea que ni siquiera la escogiste tú del todo, por favor.— Me reí desinteresado.— Quiero ver su cara cuando sepa que aún con el odio que me tiene esa perra, fui yo quien te mando el contacto de la bienes raíces, y yo elegí la casa.
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Jugando Con Fuego
FanfictionValentina Zenere tenía una vida casi perfecta... o al menos eso parecía antes de que la muerte de su padre la derrumbara por completo. Sus calificaciones se desplomaron, su beca peligra y cada día en la escuela se siente como una cuenta regresiva ha...
