- De nada Nat. – Te sonríe. – Ven esta noche a donde te dije y hablamos ahí. – Te dice.
- Claro. – Aceptas. – Adiós Nev... y muchas gracias. – Le das un beso en la mejilla.
- De nada. – Te da un ultimo abrazo y se va.
Empiezas a caminar hacia el lago negro para encontrarte con Draco hasta que de un momento a otro sientes como te acorralan en una pared del frio y solitario pasillo.
Y era él.
- Draco que... - Empiezas, pero te interrumpe.
- Que hacías con Neville. – Te pregunta con fuego en sus ojos.
- Nada. – Le respondes.
- Natalie te vi con él, le besaste. – Te dice.
- En la mejilla! – Reclamas.
- Que tienes que hacer con el en la noche. – Te pregunta.
- Nada. – Respondes de nuevo mirándolo a los ojos.
- No te creo. – Dice. – Estas ocultándome algo? – Pregunta apretando la mandíbula.
- Nada que ya no sepas. – Respondes.
El te mira fijamente, pasa su mano por tu mejilla y recorre su pulgar por tu labios haciendo que los abras por costumbre. Vuelve a poner su mano en tu mejilla y te da un golpecito suave.
- No te creo preciosa. – Dice y se empieza a alejar.
- Draco a dónde vas? – Preguntas. – Ven acá. – Dices mientras te empiezas a acercar.
- Anda con Neville te está esperando. – Dice con voz fría.
- Pero si te dije que no hacíamos nada amor. – Le dices caminando aún más rápido.
- Ya. – Suelta sin darse vuelta.
- Draco ven. – Le dices.
El solo te ignora y se va del lugar sin parar de caminar.
Sueltas un suspiro de frustración, Draco estaba mas celoso de costumbre. Se estaba poniendo más posesivo, podría llegar a decirse que está llegando al límite de toxicidad.