El mundo mágico siempre ha tenido secretos, unos más importantes que otros.
Secretos en cada esquina, en cada familia y más si dos personas que no debían estar destinadas a estar juntas, quieren estarlo.
Nadie debe saber sobre sus miradas, caricias...
Los leones conversaban sobre la idea de cómo ellos lo llamaban Ejercito de Dumbledore, querían invitar a las demás casas, de repente Fred y George vienen bajando las escaleras gritando que prendieran el radio, rápidamente Harry lo hizo.
La seguridad es y será la más alta prioridad del Ministerio.
Es más, tenemos evidencia convincente de que éstas desapariciones son obra del notorio asesino múltiple Sirius Black.
— Ministro estúpido — exclamo, Demetria.
— Debes relajarte, Dem — recomendó, Neville.
— Como de tu padre no inventan cosas — dijo, defendiéndose.
— ¡Harry! — se escuchó un ruido en la chimenea.
— ¡Papá! — grito, Demetria y corrió hacia donde salió el sonido.
— ¡Sirius! — exclamo, Harry y fue detrás de Dem — ¿Qué haces aquí?
— Contestando tu carta — respondió, Sirius — te preocupa Umbridge, ¿qué está haciendo? —pregunto — ¿entrenándolos para matar mestizos?
— No nos deja usar magia — respondió, Harry
— No me sorprende — comento, Sirius — según entiendo, Fudge no quiere que estén entrenados para combate
— ¿Combate? — pregunto, Ron — ¿cree que vamos a formar un ejército de magos?
— Eso es lo que piensa, que Dumbledore está reuniendo fuerzas para tomar el Ministerio, se pone más paranoico con cada minuto que pasa — explico, Sirius — A los demás no les gustaría que les dijera esto... pero las cosas no van muy bien la Orden... Fudge está bloqueando la verdad y todo empezó con desapariciones la última vez. Voldemort se está preparando.
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— ¿Qué podemos hacer? — pregunto, Harry.
— ¡Viene alguien! — exclamo — perdón por no poder ayudarles más, parece que por ahora tendrán que arreglárselas solos.
— ¡Papá espera! — grito, Demetria... ella deseaba mucho hablar con su padre.
— ¡Tengo que irme, nos vemos en Navidad! — aseguró, Sirius y desapareció.
— Anda allá afuera, ¿verdad? — exclamo, Demetria cansada de la actitud de su padre.
— Tenemos que poder defendernos — exclamo, Pansy abrazando a Demetria lo que a muchos sorprendió.
— Si Umbridge ni Harry quieren enseñarnos, necesitamos otro maestro — dijo, Hermione tratando de persuadir a su hermano.
— Está bien... vamos a hacerlo — aseguro, Harry.
...
Pasaron los días, Neville estaba tan emocionado por juntarse para el Ejército de Dumbledore, les había dicho a las personas que creía les interesaba la idea, comento con Hermione que Luna iría pero que no le dijeran a Harry o a su hermana porque si no, ya no podría asistir.