— ¿Me permiten su atención, por favor? — pregunto, McGonagall que acaba de entrar a la sala común de Gryffindor — debido a los recientes sucesos, éstas reglas entrarán en vigor de inmediato — aseguró — todos los estudiantes volverán a sus casas antes de las seis todas las tardes, todos los estudiantes serán escoltados a sus clases por maestros, sin excepciones — explico — y les tengo que decir esto, si el culpable de estos ataques no es capturado... es probable que la escuela cierre. La profesora dicho eso, se retiró para avisarles a los demás estudiantes.
— Tenemos que hablar con Hagrid. No lo puedo creer... — exclamó, Harry — pero si él soltó al monstruo la otra vez.... debe de saber cómo entrar a la cámara podemos partir de ahí.
— Oíste a McGonagall... No podemos salir sino para ir a clase — exclamó, el pelirrojo.
— Es hora de sacar la vieja capa de mi papá — recomendó, Harry
...
Los pequeños se hicieron camino hacia la cabaña de Hagrid totalmente cubiertos por la capa de invisibilidad, al llegar Ron se tropezó con un escalón e hizo un pequeño ruido al quejarse, el semigigante abrió la puerta con una gran arma.
— ¿Quién anda ahí? — pregunto, Hagrid. Los niños se quitaron la capa
— ¿Para qué es eso? — preguntó, Harry
— No es nada. Estaba esperando... — comenzó a responder — no importa — cambio de tema — ¡pasen! acabo de hacer una jarra de té — trataba de servirles un poco de té, pero estaba tan nervioso que su mano temblaba.
— Hagrid, ¿estás bien? — preguntó un poco preocupado, Harry.
— Estoy bien, perfectamente... — respondió cabizbajo.
— ¿Supiste de Hermione? — preguntó, Ron.
— Sí, claro que supe — exclamó, triste.
— Mira, te tenemos que preguntar una cosa... — dijo, Harry preparando la situación — ¿sabes quién abrió la cámara de los secretos? — pregunto, serio
— Lo que tienen que entender es... — el semigigante iba a responder, pero tocaron su puerta, él les pidió a los niños que se cubrieran con la capa para luego abrir la puerta. — profesor Dumbledore, señor...
— Buenas noches, Hagrid... — dijo amablemente, el viejo — estaba pensando, ¿podemos...? - apenas iba a decir algo y el semigigante les ofreció pasar a su cabaña.
— Es el jefe de mi papá, Cornelius Fudge, el Ministro de Magia — comentó, Ron.
— ¿Fudge? — preguntó, Harry — Hermione me dijo que él fue quien despidió a Dominique...
— ¿Crees que venga por ella? — preguntó, Ron
— No tengo ni idea, espero que no... ella cuida mucho a Hermione — aseguró, Harry.
— Vaya... si la cuidará bien, no estaría en la enfermería petrificada... — exclamó, Ron.
— Cállate, Ron... nos descubrirán... — aseguró, Harry.
— Tenemos una situación mala, Hagrid muy mala, tuve que venir... Tres ataques a hijos de muggles. Esto no puede seguir... — exclamó, Fudge. — El Ministerio tiene que intervenir
— Pero yo nunca... — comenzó a explicar, Hagrid — usted sabe que yo...
— ¡Profesor! — exclamó, Fudge.
— Quiero que entiendas, Cornelius... — dijo, Dumbledore — que Hagrid cuenta con toda mi confianza...
— Albus, los antecedentes de Hagrid no le ayudan... — explico, Cornelius — me lo tengo que llevar...
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The Secret
FanfictionEl mundo mágico siempre ha tenido secretos, unos más importantes que otros. Secretos en cada esquina, en cada familia y más si dos personas que no debían estar destinadas a estar juntas, quieren estarlo. Nadie debe saber sobre sus miradas, caricias...
