Al día siguiente Neville y Hermione se dirigían al comedor habían tenido dos clases muy aburridas, Harry y Ron parecen que se han quedado dormidos porque no se encontraban en clases con ellos dos, cuando llegaban a la puerta del comedor, ahí estaban los pequeños Slytherin, estaban hablando de sus compañeros leones y no precisamente cosas positivas, los dos niños ignoraron que ellos estaban ahí y siguieron su camino, a lo lejos observaron a Harry junto a Ron desayunando, los dos pequeños que se encontraban en la mesa saludaban amigablemente a los otros que venían, se levantaron y corrieron con Neville y Hermione, Malfoy y su grupo venía en camino hacia estos dos.
— ¿Saben a qué tipo de gente escogen para su Casa? — Malfoy señalo la mesa de Gryffindor — se trata de personas que dan pena al verlas, está Potter — señalo a Harry — que no tiene a sus padres, están los Weasley — señalo a Ron para luego pasar a sus hermanos — que no tienen dinero... estás tú, Longbottom — toco el hombro del regordete — que no tienes cerebro — dio un pequeño golpecito en su cabeza — y está Granger que es una sangre sucia — se burló mientras sacudía sus manos
Hermione tomo la mano de Neville para darle apoyo, ella mostraba indiferencia hacia su comentario, su sangre hervía, apostaba que estaba completamente roja de irá, dispuesta a callar a Malfoy comenzó a hablar — ¿saben a qué personas escogen para tu casa, querido Malfoy? — la castaña se acercó a él soltando la mano de su amigo — personas que da gracia verlos, está Parkinson — señalo a la niña a lado del rubio — que parece elfo doméstico, no dudo que en tu casa se confundan y te manden hacer los mandados — se tocó el pecho en forma de pena hacia Pansy — está Crabbe y Goyle — señalo a los niños que se encontraban detrás — que lo único que tienen de aterradores es su redondo estómago — hizo un círculo con sus brazos — en lugar de matones parecen bombas a punto de estallar... Y estás tú... — se acercó al Rubio y tomo su toga — que eres patético... — soltó el uniforme de Malfoy luego de acomodarlo — piensa dos veces antes de acercarte a nosotros de nuevo... — decía aún cerca de él, le depósito un beso en la mejilla para hacerlo enfurecer
Hermione volvió a tomar la mano de Neville, se dirigieron a su adorable mesa y se sentó junto con sus amigos, todos los leones había escuchado como la pequeña defendió su casa y a sus amigos de las serpientes, los de ravenclaw miraban al grupo de slytherin que se encontraba aún parados cerca de la puerta, Malfoy acomodó su uniforme y camino seguido de su grupo hacia su mesa, todos los que estaban allí ignoraron a los pequeños, se habían avergonzado de ellos.
Malfoy y sus amigos miraban a la castaña enfurecidos, ella se dedicaba a ignorarlos mientras desayunaba tranquilamente con sus amigos, conservaban felizmente, pensaban que el Slytherin se alejaría de ellos, pero no sería así. El pequeño rubio tenía un plan, la castaña no lo dejaba acercarse a sus queridos Potter, Weasley y Longbottom, pero ella no siempre se encuentra con ellos, los atraparía por separado.
— Eso estuvo brillante... nunca se me hubiera ocurrido — exclamo el pelirrojo feliz
— Gracias — susurro Neville cerca de la oreja de su amiga — te debo una...
— No me debes nada... — la castaña volteo a ver a Neville — ha sido divertido... Además, tu fuiste el único que recordó mi cumpleaños... — abrazo al regordete
— ¿Tu cumpleaños?... Eh, supongo que fue hace poco... — cometo Ron — le diré a mi mama que mande algo, lo siento... — explico
— No hace falta... Mi cumpleaños fue en septiembre, diecinueve para ser precisos, antes del asunto del Troll — aseguro Hermione — eh... ¿ya han pedido permiso para las vacaciones? — pregunto la misma
— Ya — dijeron los tres al unísono
— Mi abuela le gustó la idea, aunque no puedo quedarme mucho... Tengo que visitar a mis padres — explico Neville
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The Secret
Fiksi PenggemarEl mundo mágico siempre ha tenido secretos, unos más importantes que otros. Secretos en cada esquina, en cada familia y más si dos personas que no debían estar destinadas a estar juntas, quieren estarlo. Nadie debe saber sobre sus miradas, caricias...
