El mundo mágico siempre ha tenido secretos, unos más importantes que otros.
Secretos en cada esquina, en cada familia y más si dos personas que no debían estar destinadas a estar juntas, quieren estarlo.
Nadie debe saber sobre sus miradas, caricias...
La nieve invadía los terrenos escolares, hermoso para ver desde tu cuarto con una taza de chocolate caliente, pero los tres niños en ese caso cuatro se dirigían a desayunar.
— Señorita Granger... — la llamaba el director desde su asiento — lo he arreglado — levanto su brazo y sostenía algo entre sus dedos.
La niña se acercó a la mesa donde desayunan los profesores, tomo lo que estaba en la mano del director y sonrió agradecida — Gracias señor... — comenzó a ponérselo — ha sido un gran gesto de su parte...
— Le recomiendo que lo aleje de las serpientes — susurro y la niña sonrió
— Gracias de nuevo... — estrecho su mano y se dirigió hacia la puerta, en su camino volteó hacia la mesa de Slytherin, se encontraba Malfoy hablando con Pansy y otro compañero, sintieron su mirada y los tres voltearon a verla; la castaña solo sonrió y agito la mano en forma de saludo, los tres niños hicieron mala cara mientras los leones se soltaron a carcajadas. Hermione entro a su habitación para arreglar su valija, pasaría Navidad con su familia, la sala común se empezó a llenar de sus compañeros, término de arreglar sus maletas y bajo enseguida, tenía algo que explicarles a Ron y Harry, los mismos se encontraban jugando ajedrez junto a la chimenea.
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La pequeña se acercó y los saludo, ellos hicieron lo mismo, supieron que su amiga tenía algo que decir, así que, suspendieron el juego y la miraron.
— Veo que ya terminaste de empacar — comento Ron
— Veo que tu no — respondió Hermione — ¿aún no han encontrado nada sobre Nicolás Flamel? - susurro la misma
— Lo hemos buscado... Tal vez sigamos buscando mientras... — Harry hablaba mientras de que Ron lo interrumpió con un manotazo.
Hermione les recomendó buscar en la sección prohibida antes de salir de su habitación pues era hora de irse — creo que hemos sido una mala influencia sobre ella — dijo Ron viéndola salir.
— No lo creo, ha enfrentado a Malfoy y su manada sola, ella ha sido mala influencia sobre nosotros — explico Harry, la siguieron por toda la sala para ayudarla con sus cosas al salir Hagrid estaba allí esperándola, tomo todas sus cosas mientras ella se acercaba de nuevo con sus amigos.
— Que se diviertan en la biblioteca, nos vemos luego... — se alejó de ellos
— Oye, Hermione... — la niña volteo a ver a Harry — lindo collar — señalo el cuello de la pequeña...
— Me lo obsequio Dumbledore, por mi cumpleaños... Es el nombre de su hermana — dicho eso se fue con el semi gigante.
— Por eso ella no ha encontrado nada sobre Nicolás — aseguró Harry — ha estado buscando información sobre la fallecida hermana del director.
Las vísperas de Navidad en Hogwarts fueron aburridas, los dos niños pasaban su tarde en la biblioteca buscando información sobre Nicolas Flamel y sobre Ariana Dumbledore, aunque su amiga no les haya pedido ayuda para buscar información sobre ella tenían que hacerlo, la curiosidad los mataba y por las noches buscaban la forma de entrar a la sección prohibida, pero no lo lograban.