Dos días después, Daniel:
Olor a café recalentado, a gel desinfectante de manos, el pequeño pitido del monitor que controlaba las pulsaciones de Ava martillándome la cabeza, y el portazo que me despertó y una voz chillona de la enfermera diciendo.
-Hoy es el gran día, ale arriba.
Ava se puso boca abajo y gritó en la almohada como si despertarla a las nueve de la mañana fuera
un crimen.
-Buenos días guapa, venga que es víspera de navidad.
-Ya, pero es que quiero dormir. -dijo tras sacar de la almohada su cara-
-Que poco espíritu navideño por dios -exclamó la enfermera- Daniel, hemos realizado tus estudios ya, estás listo y perfectamente bien, recuerda tomarte controles para no elevarte, ponerte la insulina y la medicina después de cada comida para evitar cualquier cosa y cuidarte mucho.
-Madre mía que lío lo de no morirse.
La enfermera mantuvo un gesto serio por un momento y luego se soltó a reír.
-Y Ava, tus estudios están también, vas a poder salir hoy, sigue teniendo precauciones con los puntos que la herida está cicatrizando, si tienes algún dolor leve tómate la medicina y si llegará a pasar algo fuera de lo normal no te lo pienses y ven al hospital, lo mismo para ti Daniel. Que no queremos sustos. Ha llamado Mary, os vendrá a recoger a ambos en veinte minutos, vale?
-Valeeee -respondí con algo de cansancio en la voz, porque eso de que si algo no iba bien blah blah, lo habían repetido muchísimas veces-
La enfermera cerró la puerta de la habitación y Ava soltó una risa.
-Déjala Dani, está haciendo su trabajo, más nada.
-Es que como si no supiera, que si se me sale un tocho de sangre tendría que venir corriendo.
-Estás algo más irritable de lo normal.
-Ya bueno.
-Eee qué pasa?
-A mi nada.
-Estabas bien al despertarte qué te ha cambiado?
Dude por un momento y Ava interrumpió mis miles de pensamientos.
-No te puedo obligar a contármelo, pero sé que algo te tiene mal desde que entró la enfermera. Y hemos dicho que sin nada de secretos, lo recuerdas?
Ava:
Al ver que no me iba a contar mucho más, decidí ponerme de pie.
Tengo que admitir que lo de la cicatriz había ido muy rápido, así que aunque aún tenía que ir con pausas estaba mejor que hace dos días. Estuve a nada de entrar al baño cuando escuché a Daniel aclarar su garganta, lo que dolía ser seña de que iba a hablar, me giré sobre mis pies.
-Tengo miedo -afirmó-
En el fondo, ambos nos sentíamos así, aunque la verdad, es que mi miedo no era por lo que me pudiera pasar a mi, sino lo que le pudiera pasar a él.
-Tengo un riñón nuevo, y puedo seguir con mi vida sin necesidad de la diálisis -continuó- pero sigo teniendo diabetes, sigo teniendo que cuidarme e incluso más, y si vuelve a pasar? Entonces habrás dado tu riñón para mi en vano. Entonces quien me va a ayudar, quien me va a salvar esta vez? Y si me muero?
Daniel se había pasado los últimos días haciendo bromas sobre morirse, como "buah, que lío lo de no morirse" pero en el fondo, tenía miedo de ello.
-Dani, en Paris, cuando paso lo que pasó en el aeropuerto, también tuve miedo. Porque no sólo me estaba separando de ti, también sabía que te quedaban tres meses, que posiblemente no te volvería a ver. Y adivina que...
-Qué? -negó de hombros-
-Estamos juntos y estás vivo.
-Ya Ava, pero así como estamos juntos y estoy vivo pudo haber sido lo contrario.
-Entonces esto es lo que te voy a aconsejar, vive cada día. Y no te agobies por mañana. Porque entonces dejas de disfrutar lo que tienes. Daniel hace dos días te ibas a morir y hoy ya no es así, tú sabes lo feliz que me hace eso? A pesar de que me preocupa que algo te suceda más adelante, mi felicidad porque estés bien, es mayor que mi preocupación y tú deberías sentirte igual. Además, ya salimos de esta, podemos salir de las que sea.
Daniel, conservó el silencio, y su mirada divagaba en la habitación, por lo que me dirigí al baño a terminar de cambiarme la ropa para cuando llegara Mary, al salir del baño, Daniel estaba sentado, con el chándal que me había dejado ese día, y evidentemente yo tenía puesta la ropa que me llevaron mis padres.
Me acerqué hasta donde estaba y le fulmine con la mirada.
-Qué? -preguntó en un tono algo divertido-
-Ese chándal -le toque con el dedo en el pecho- es mío, me lo has dejado.
-Ya pero, eso era porque me iba a morir, ahora que estoy bien -sonrió intensamente- no te hace falta.
-Dani que es mi chándal.
-Ya pero lo tengo puesto yo.
-Pero es mío.
-Pareces una niña peleando por una chuche -dijo entre risas-
-Pues el niñato eres tú por quitarme "mi chuche"
-Que si que te lo voy a dar pesada, pero déjamelo hoy que no tengo más ropa.
-Me has dicho pesada? Muy bien Daniel Rodríguez, acabas de cavar tu tumba.
Se puso en pie y con sus brazos me rodeó la cintura.
-Perdónnnnn venga era una bromita.
-Pfff no sé si podré perdo -me interrumpió dejando un beso en mis labios- narte -terminé con la palabra que dejado a medias- es injusto que utilices tus encantos para que se me pase el enfado.
-Estabas enfadada de verdad?
-No, contigo nunca.
Mary entró a la habitación con una sonrisa. Era la más genuina que le veía en muchísimo tiempo, y su cara se miraba más iluminada que nunca, como si tuviera la noticia más feliz del mundo. Daniel retiró sus manos de mi cintura y observó a Mary algo confundido, cuando comencé a sospechar que era, desvíe mi mirada a su mano izquierda, y lo confirmé.
Daniel pareció notarlo también, pero no sabía cuál sería su reacción. Antes de que pudiera decir algo, o acercarme a abrazarla, él se adelantó.
-Te lo ha pedido? -Mary asintió y en cuestión de segundos Daniel se acercó a ella y la abrazó- enhorabuena mamá mereces ser feliz, estoy muy contento por ambos.
-Mary -sonreí y la abracé- enhorabuena, espero que seáis muy felices.
Las risas y felicitaciones duraron un poco, hasta que Mary volvió a hablar.
-Daniel, tu padre se ha ido. No sé si esperabas que viniera o algo.
El semblante de Daniel cambió a uno más serio.
Daniel:
La verdad tenía la esperanza de que viniera, que intentara arreglar las cosas, pero una vez más me había desilusionado.
ESTÁS LEYENDO
Nosotros dos y una vida.
Teen FictionFinalmente Ava está consiguiendo adaptarse a su nuevo mundo, está empezando a encontrar esa perfección Disney, esa que se encuentra en las pequeñas cosas. Sin embargo aún hay cosas que tiene que enfrentar, heridas que tiene que sanar y decisiones q...
