Jam.
Las secuelas del dolor que recorrió todo mi cuerpo cuando intenté hablar de más, aún siguen vigentes. Me duele la cabeza y me siento un poco débil, pero no es nada que no pueda soportar.
— Tengo que ir a casa.
— ¿Seguro que no quieres descansar un poco más? Aún te ves mal.
— No te preocupes Kia, hierva mala nunca muere — Bromeo para aligerar el ambiente.
Me levanto y ¡Mierda! Me duelen hasta las uñas, pero necesitaba comprobar si esos recuerdos eran reales. Aún no entiendo del todo lo que soy y tampoco comprendo como yo, Jam Petrucci pude darme unos puñetazos con un ser que hasta ese día no sabía que existía.
— Nos vemos al rato chicas — Salgo camino a mi casa.
Pensándolo bien, ¿Cómo soy capaz de controlar mis poderes? En ningún momento sentí nada, ni siquiera el cosquilleo que siente Goku al convertirse en súper Saiyajin. Sólo llegó de la nada, ví el peligro y actúe. Y lo que es peor, sólo tengo que esperar a que mi memoria se aclaré para terminar de comprender todo.
El camino a casa se me hizo un poco difícil. Tuve que detenerme una tres veces antes de llegar, estoy demasiado débil.
A duras penas llegué a casa. Toco el timbre y en menos de un segundo mamá me abre la puerta.
— Cariño, ¿Estás bien? — La preocupación se adueñó de su rostro.
No es de extrañar que me cuide tanto, ella no podía tener hijos. Estuvo varios años intentando tener un hijo con papá, pero todos sus intentos eran en vano. Después de varios estudios y lágrimas casi se dan por vencidos, y pensaron que lo mejor era adoptar, hasta que un día sin pensarlo logró quedar embarazada. Desde entonces me proteje de todo, pero eso no le quita lo grandiosa que es.
— Estoy bien mamá, sólo es un ligero malestar en el estómago.
— Te haré un té para eso, ¿Seguro que no es nada más?
— No te preocupes mamá, esperaré tu té sanador en mi habitación — Le doy un tierno beso en la frente y subo a recostarme.
Tuve que disimular lo dificultoso que se me hizo subir las escaleras, para que mamá no me hiciera una interrogación exhaustiva. Incluso, con todo el dolor, empecé a tararear algo al azar para disimular mejor. El último escalón se sintió como la gloria, y ver mi cómoda cama fué como entrar al cielo.
— Por fin — Susurro para mí mismo.
Me recuesto con cuidado y en un instante pude sentir que mis músculos se relajaron y la tensión de mi cabeza bajó un poco. Cierro los ojos un momento para ver si así me sentía mejor.
De repente, estoy arrodillado. Puedo escuchar la voz de alguien, pero por más que me esfuerce no puedo moverme para verle el rostro.
— Tu lealtad estará con ella y, no importa lo que pase, la protegeras aunque eso signifique perder tu vida.
Asiento de forma inconsciente, ¿Por qué? ¿Quién es ese?
— Ahora ponte de pie.
Subo la mirada, pero su rostro no es completamente visible.
— No debes decir nada sobre esto, si en algún momento rompes el pacto de sangre sufrirás un grave dolor, y si no te detienes, morirás.
— Si mi lord.
No entiendo nada, ¿Mi lord? A quién carajos se le dice así hoy en día.
— Ahora bien, si no mueres puedes tener secuelas de dolor e incluso se te dificultará respirar, para terminar con eso debes vertir un poco de tu sangre en una copa y repetir estás palabras: Rembrian curpram. Luego debes beberla.
— Si mi lord.
De nuevo la misma palabra, ¿Qué te está pasando Jam?
— Confío en ti y sé que no dejarás que la lastimen.
Una luz brillante me deja ciego.
— Encuéntrala Benjamín.
¿Benjamín?
— ¡Jam!
— ¡¿Qué?!
Mamá estaba a un lado de la cama con el té.
— Lo siento mamá, no fué mi intención gritarte.
— No te preocupes, ahora la prioridad es la fiebre tan alta que tienes.
Maldición... Me siento horrible.
— Te tomas este té y esperas aquí mientras hago un poco de sopa.
— Está bien mamá.
Esperen, ¿Estaba soñando? Eso pareció un sueño, pero al mismo tiempo se sintió tan real.
No es posible que haya dormido y me despierte peor. Pero... ¿Y si eso fué un recuerdo? Tal vez lo que dijo es cierto. Pero no quiero beber sangre, eso es asqueroso. Mejor me tomo el té y espero la sopa de mamá.
Me incorporo para berber mi té, con un poco de esfuerzo lo logro. Doy un pequeño sorbo, pero mi glutis lo rechaza de inmediato. Una fuerte ráfaga de vómito sale de mi boca y puedo jurar que pude ver trocitos del desayuno de ayer.
Las arcadas hacían que mi cuerpo se doblará y esa acción aumentaba el dolor de mi cuerpo. Poco a poco mi estómago quedó completamente vacío y mi piso completamente lleno. Intento tomar otro sorbo, pero pasa lo mismo, la única diferencia es que esta vez sólo escupí el té porque no tenía nada en el estómago. Débilmente me levanto, rodeo el desastre que hice y llego a la repisa.
Debo de estár completamente loco por lo que estoy a punto de hacer, pero es eso o morirme. Abro el cajón y saco un cuchillo pequeño, no tengo copa aquí arriba, pero tengo un vasito de Whisky que mi primo olvidó. Coloco el cuchillo en mi mano y, pensando en que soy el ser más estúpido del mundo, lo apreto.
Era tanto el dolor que recorría todo mi cuerpo, que no sentí nada cuando el cuchillo penetró mi carne. Cuando el vasito tuvo suficiente líquido en su interior solté el cuchillo y, repetí lo que escuché en ese sueño, recuerdo o lo que sea.
— Rembrian curpram — de inmediato bebí el asqueroso líquido.
Al instante sentí como algo me llenaba de vida, el dolor desapareció y mi cabeza ya no dolía, era como un orgasmos majestuoso. Cierro los ojos para disfrutar la sensación y en cuento termina, los abro.
El dolor desapareció. Ya no siento nada, en estos momentos puedo ir al gimnasio y hacer ejercicio como todo un atleta y aún tendría energía para más. Recuerdo la herida de mi mano, pero cuando la reviso ya no está.
Pero para mí desgracia, el vómito si estaba y mamá está entrando a mi habitación con la sopa.
Rápidamente escondo el cuchillo detrás de unos libros, para que ella no lo vea.
— ¡Santo cielo! ¿Qué es esto?
— Ya me siento mucho mejor mamá.
— ¿Seguro?
— Completamente — Ojeo el vasito de Whisky rápidamente para verificar si había sangre, pero también había desaparecido.
— Entonces limpia este dedastre y baja a comer tu sopa.
No espera mi respuesta y, tapándose la nariz, sale de mi habitación.
Me doy un momento para pensar, entonces... ¿Eso si era un recuerdo? Rayos, de verdad que hay muchas cosas que me faltan descubrir. Pero ya sé que no debo abrir mi boca y contar lo que no debo.
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Peligrosa Oscuridad
VampireOscuridad... Tan hermosa pero misteriosa, tan fría pero cálida, tan atrayente pero peligrosa... Esa fue la oscuridad que vi y me atrajo a su sangrienta sonrísa, a sus peligrosos ojos, a su oscuro ser. ¿Acaso estoy loca? No lo sé, de lo único que est...