Kiara.
Todos se movieron tan rápido que mis ojos no pudieron procesar sus movimientos.
Lo que dijo Cornelius dejó a Sam con la mirada perdida, a Jam de forma defensiva y a mi sobre pensando todo. Aquí todos tenían como defenderse, pero nosotros sólo éramos simples humano que no sabían ni como dar un puñetazo. A diferencia de Jam, claro está.
— Kiara, ve con Aleixander a un lugar seguro — me ordena Severus.
— No — me negué a pesar de ser el rey quien me lo estaba ordenando — quiero ayudar.
— No es momento de terquedades — le hace un ademán a Aleixander para que me lleve con él.
Intento zafarme de su agarre y digo:
— Lo siento su majestad, pero no volveré a ser la chica protegida, Nathaniel me necesita y es hora de yo lo salve a él.
Estaba decidida, no es justo que alguien más muera si yo puedo hacer algo al respecto.
— Yo también ayudaré su majestad — habla Sam sorprendiendome —Heraze fué el culpable de que terminara con mi vida, no permitiré que haga lo mismo otra vez — su expresión era distinta — usted al igual que yo, sabe que Heraze no descansará hasta que todos estemos muertos.
El tenía una lucha mental, pero sabía que Sam tenía razón. Nos miró a ambas antes de hablar.
— ¿Quieren servir de ayuda? —Ambas asentimos — bien, suéltala Aleixander — me suelta — pero para poder hacerlo deben despertar sus poderes.
Sabía lo que significaba eso. Debíamos someternos a un procedimiento doloroso, en donde harían aparecer los poderes que teníamos antes de morir.
En nuestras vidas pasadas teníamos poderes. Sam, al igual que yo era un humana, pero fuimos modificadas con sangre de purasangre y la de un Kamder para adquirir poderes. Seguíamos siendo humanas, pero con poderes.
Poderes diferentes, porque cada una reaccionó de formas diferentes.
— Está bien — Acepté.
No importa lo que pasé, haré todo lo posible para ayudar a Nathaniel.
— Entonces deben saber que desde el momento en que recuperen sus poderes, pertenecerán a este mundo — nos escudriñó con la mirada.
Miré a mis amigos, y por la mirada que me dedicaron supe que pensaron lo mismo que yo.
— Aceptamos — dijo Sam — pero... — se le quebró la voz — permítanos despedirnos.
— Pueden ir después de despertar sus poderes — miró a Aleixander para que nos lleve al lugar en donde despertaremos nuestros poderes— tendrán un día, luego regresarán y se alistarán para la guerra — da la vuelta desapareciendo por el pasillo.
Siento que todo está pasando demasiado rápido, pero no me puedo detener a pensar en eso. Aleixander nos lleva al campo de entrenamiento, no había nadie en ese lugar.
— ¿Quién se encargará de nosotras? — pregunto mirando a todos lados.
— Yo lo haré — responde dejándome sorprendida.
— ¿Tú?
Asiente y decido no decir más nada. Se supone que el heredero debe ir con su padre a defender su reino, no ayudando a que unas simples mortales despierten unos simples poderes.
Nos da todas las instrucciones y las acatamos todas sin chistar, no podíamos perder tiempo. Nos hizo sentar una frente a la otra, saco un envase con un líquido que supongo es la poción que nos ayudará a despertar nuestros poderes y hace que tomemos un trago cada una. Nos dijo que mantuvieramos los ojos cerrados y empezó a repetir unas palabras extrañas.
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Peligrosa Oscuridad
VampireOscuridad... Tan hermosa pero misteriosa, tan fría pero cálida, tan atrayente pero peligrosa... Esa fue la oscuridad que vi y me atrajo a su sangrienta sonrísa, a sus peligrosos ojos, a su oscuro ser. ¿Acaso estoy loca? No lo sé, de lo único que est...
