UN MES DESPUÉS.
REINO DE KENTRYAVOR.
Narrador omnisciente.
Sólo ha pasado un mes desde que inició la guerra entre los cuatro reyes del territorio sobrenatural. Una batalla campal que no parece tener fin.
La aparición de Severus I, el vampiro más antiguo y la reina fué una total sorpresa. Y ver que el rey antigüo estaba del lado de Heraze lo fué aún más. Las mutaciones hechas con la sangre de Severus componían su ejército, eran millones de criaturas extrañas con una fuerza descomunal capaces de partir en dos al más fuerte guerrero.
Hubieron muchas bajas.
Era un completo caos.
El despertar de los poderes de Nathaniel hizo que su padre tomara la decisión de cederle el trono y luchar junto a él, unidos. La perdida de Aleixander fué muy dolorosa para ambos, pero no podían ponerse a llorar.
Debían seguir luchando.
Dagon se unió a la lucha, para de alguna forma remediar todo el caos que había ocasionado su padre.
Kiara estaba en coma gracias a la mordida del antiguo rey Severus I antes de ser asesinado por Nathaniel. Estaba resguardada en el castillo con los mejores hechiceros del reino. Las pocas veces que Nathaniel entraba al castillo pasaba a ver como estaba o si había alguna mejoría, pero no parecía haber buenas noticias. Parecía que no despertaría nunca.
Hasta que algo inusual sucedió.
Nathaniel estaba en medio de una batalla. Cortando, desmembrando y matando monstruos. Gotas de sangre manchaban su uniforme y su espada.
Estaba a punto de asesinar a una mutación hecha por el cuarto rey Heraze cuando un fuerte temblor sacudió la tierra. Tuvo que pegar bien sus pies a la tierra para no perder estabilidad. La sacudida lo dejó desorientado por un momento, pero luego volvió a concentrarse en la batalla.
Pero otra sacudida más lo tiró al suelo. Aturdido quiso levantarse, estár en el suelo lo hacía un blanco fácil. Levantó la vista y lo que vió a su alrededor lo dejó perplejo.
Todos los monstruos estaban inmóviles, paralizados. No entendía que estaba sucediendo. Quiso avanzar, pero una fuerte presencia se sintió en todo el lugar. Los monstruos empezaron a emitir fuertes chillidos y uno a uno empezaron a caer muertos.
La presencia estaba en dirección al castillo. Preocupado decidió regresar y ver que sucedía. Dejó a Christopher, su mano derecha, a cargo y se transportó al castillo junto al general de los Kamder, Benjamín. Estando allí sintió la presencia de Kiara, pero su escencia estaba mezclada con algo.
Rápidamente fué en dirección a la habitación en donde estaba ella. En el camino se encontró a Sam mordiéndose las uñas y temblando de miedo.
— ¿Qué sucede Sam?
— ¡Nathan!, quiero decir, su majestad. ¡Kiara despertó, pero algo no está bien con ella!
Marcus llega y se coloca al lado de Sam preocupado.
— ¿Qué pasa? — mira a Nathaniel en busca de respuesta.
Pero no las había.
Sus alarmas se encendieron con lo que Sam dijo. Salió a toda prisa al lugar en donde se encuentra Kiara. Al llegar, una de las chicas que estaba a cargo de cuidar a Kiara le dice:
— Su majestad, no es seguro entrar. Ella... ¡Ella está fuera de control! — la chica se veía muy asustada.
Pero Nathaniel hace caso omiso a sus palabras. No le importa si es peligroso, sé trata de su amada. No importaba el peligro al que debía enfrentarse o si debía matar, por su seguridad estaría dispuesto incluso a morir. Irrumpe al lugar mirando a todos lados.
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Peligrosa Oscuridad
VampireOscuridad... Tan hermosa pero misteriosa, tan fría pero cálida, tan atrayente pero peligrosa... Esa fue la oscuridad que vi y me atrajo a su sangrienta sonrísa, a sus peligrosos ojos, a su oscuro ser. ¿Acaso estoy loca? No lo sé, de lo único que est...