Nathaniel.Ella.
Su cabello negro caía libremente por su espalda, esa camisa ajustada asentuaba su cintura y sus pechos, esos jeans se ajustaban perfectamente en su trasero haciéndolo ver firme y redondo.
Pero lo que más me enloquecía de ella es su aroma, ¡Dios! Nadie desprendía un aroma tan exquisito como el de ella. Tuve que con el tiempo, aprender a controlarme cada vez que su olor llegaba a mi naríz para no perder el control. Eso me tomó años, pero por fin lo pude lograr.
Cuando llegué a la preparatoria pude olerla, entonces dejé que su olor me guiará y así verificar que estuviera bien.
- No puedo creer que tenga que soportar tu locura por esa chica - Chris se queja como siempre.
- No estás obligado a hacerlo.
- Te equivocas, porque si pierdes el control ¿Quién estará allí para detenerte? Así que en pocas palabras estoy obligado a hacerlo.
La verdad no entendía porque tenían que mantenerme vigilando por mi primo. Yo ya sé como controlarme, no es necesario tener una sombra que esté alerta para que no ataque a nadie.
Que fastidio.
Aunque Chris siempre me ayuda cuando tengo que hacer algo que va contra las reglas. Al principio se muestra reacio, pero siempre termina aceptando.
- Es el siguiente pasillo - Le digo a Chris al darme cuenta que su olor se hizo más fuerte, así que ella estaba a sólo pasos de mí.
- No tienes remedio - Se queja y yo lo ignoro.
Cruzamos la conexión que daba al siguiente pasillo y allí estaba ella, se veía un poco pálida pero seguía siendo igual de hermosa.
Siempre que pasaba por su lado hacía todo lo posible para nos mirarla, temía que al verla no me pudiera detener. Pero cuando iba pasando por su lado no lo resistí tenía que saber como estaba, cuando la volteó a ver sus hermosos ojos azules conectan con los míos y sólo con esa mirada supe que estaba débil.
Aparté la mirada y en ese momento llegó a mi mente el momento es qué ese maldito Krans intentó matarla.
- Nathan no te alteres - Chris me habla porque ya sabe lo que vino a mi mente.
- La fuera asesinado Chris.
Los Krans son monstruos que se esconden en la oscuridad, nadie sabe como llegaron a existir pero si sabemos de que se alimentan: Carne humana.
Su principal presa son los humanos fáciles como borrachos, drogadictos o ancianos solitarios. Tienen el poder de debilitarte, emitir una especie de onda que te inmoviliza y te produce una hemorragia para luego, de alguna forma, explotar tu cabeza.
- Primera vez que me alegro que hayas roto esa regla.
Y no era el único. Esa regla que no me permitía relacionarme con ningún humano era lo que más odiaba. Pero esa noche decidí ir a ver si lograba verla y hablar con ella.
Pero cuando ese extraño olor a putrefacción llegó a mis fosas nasales me apresuré. Cuando ví que ella estaba a puntos de perder el conocimiento y que tenía sangre por todos lados perdí el control y me deshice del Krans.
Chris llegó y me detuvo para que no siguiera golpeando los restos del Krans y me llevó a casa.
- Ese Krans tenía algo raro Chris - Habló recordando algo.
- Lo mismo estaba pensando.
- No es normal que un Krans intente matar a una chica sana y jóven.
Chris se queda pensativo por un momento.
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Peligrosa Oscuridad
VampirOscuridad... Tan hermosa pero misteriosa, tan fría pero cálida, tan atrayente pero peligrosa... Esa fue la oscuridad que vi y me atrajo a su sangrienta sonrísa, a sus peligrosos ojos, a su oscuro ser. ¿Acaso estoy loca? No lo sé, de lo único que est...