CAPÍTULO 26.

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Aleixander.

Veo como las manos de mi padre tiemblan mientras Nathaniel lo mira con rabia. Usé mi poder para someterlo, mi padre sabía que no aceptaría el compromiso y que la mejor forma era controlarlo para que no protestara.

No sé que pasó, pero de repente ya no lo podía controlar. Tal vez es porque no usé el poder suficiente.

— ¡¿Que diablos te pasa?! — Le grita mi padre a Nathaniel.

— ¡Eso te pregunto yo a ti! — Nathan le responde con la misma fuerza.

Mi padre destila ira, noto como una fina capa de color negro lo empieza a rodear.

— ¡Es un asunto del reino, tu cómo mi hijo debes entenderlo!

— ¡Pues no lo entiendo!

No sé en qué momento, pero Nathaniel termina contra la pared mientras mi padre lo sostiene del cuello. Quiero detener a mi padre, sé lo rudo que puede ser. Pero sólo terminaría igual que mi hermano.

— Última vez que me retas, puedo ser tu padre Nathaniel, pero también soy el máximo jerarca de este mundo y no tolerare que mi propio hijo me falte el respeto.

Nathaniel lucha para soltarse. Lo escucho toser y temo que mi padre le rompa el cuello, pero este lo suelta haciendo que caiga sobre sus rodillas.

— ¿Crees que no sé que te escapaste esta noche para ver a esa humana? ¿O de las otras veces que te escabulliste sin mi permiso? — Se pone de cuclillas tomándolo del mentón — Fuí benevolente contigo porque eres mi hijo, pero ya se acabó — Se levanta dándole una mirada gélida — desde hoy en adelante tienes prohibido ir al mundo humano y me aseguraré de que sea así.

Sale de la sala.

Christopher se acerca para ayudar a Nathaniel. Me acerco verificando que esté bien.

— ¿Lo sabías? — Me pregunta.

No puedo mentirle. No quiero hacerlo.

— Me lo dijeron en la tarde — Me siento mal por no haberle dicho, pero era mejor así.

Noto que le duele un poco el cuello cuando trata de mirar a Chris, pero con lo terco que es no dirá nada e intentará disimular el dolor.

— No entiendo porque quieren hacer eso — Refuta — Son los reyes más poderosos, ni siquiera el rey Halsem con su cara de "si me miras te mato" es tan poderoso como lo son ellos.

— Ellos tendrán sus razones — Intento calmarlo.

— Me vale mierda que tengan sus razones, no nos pueden utilizar para esa porquería.

— Yo no quiero casarme con alguien que no me gusta — Se queja Christopher.

— Yo tampoco — Digo con honestidad.

Nathan Gruñe yéndose a una ventana. Se queda allí con la mirada perdida. Si tan sólo supiera que mi padre hace eso para que se aleje de esa chica.

Su obsesión por una mortal se está saliendo de control. Ya es momento que aterrice y vea las cosas con más seriedad.

— Tengo que verla — Suelta de la nada.

Comparte una mirada con Chris y ambos se van a su alcoba.

Siento como el poder de ambos reyes recubren la barrera. He avanzado mucho con mis poderes, por esa razón puedo sentir ese tipo de cosas con más facilidad.

Ese tipo de recubrimiento no sólo es para reforzar la barrera, es para que nadie salga a menos que mi padre se lo permita. Sabe que Nathan es impulsivo e intentaría salir hoy mismo.

Peligrosa Oscuridad Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora