~ ¿Quién iba a decir que las serpientes conquistan tan bien? ~ Grace ღ
A la vida de una chica siempre llegan tres amores: su mejor amigo, su primer amor y el amor de su vida, pero hay uno que siempre se queda en su corazón. Grace esta a punto de des...
Nunca me había alegrado tanto de ver un carro en mi vida. Cuando el Ford de los Weasley irrumpió en el bosque prohibido atropellando un montón de arañas en el proceso fui demasiado feliz. Abrió sus puertas para nosotros y no tardamos en correr hacía él antes de que las arañas se reagrupan a nuestro alrededor.
- Arania Exumai - hechice una araña antes de que llegara a nosotros.
La cual salió volando. Me subí en la parte de atrás con Fang y los chicos se sentaron cada uno en uno de los asientos de adelanto. Ron al volante. Las arañas trepaban por el capó hasta el techo del vehículo y trataron por todos los medios llegar a nosotros. El vidrio de adelante se resquebrajó
- ¡Vámonos! - exclamó Harry.
El carro empezó a dar reversa huyendo del claro donde se habían reunido todas las arañas. Me empezaba a cuestionar cómo y porqué Aragog tenía que tener tantos hijos. Habíamos agarrado mucha velocidad cuando sentimos vacío y todos gritamos, en cuanto volvimos a tocar el suelo y seguíamos vivos nos quedamos muy quietos. Puse la cabeza contra el lomo de Fang tomando aire.
- Estuvo muy cerca - murmuró Ron.
Repentinamente una araña se asomó por su ventana y lo tomó del cuello. Ron empezó a sacudirse aterrado. Harry hechizó la araña mandándola despedida por los aires con el hechizo que había usado anteriormente.
- Gracias por eso.
- Por nada - contestó Harry.
Yo miraba al frente aterrada como un montón de arañas se acercaban como un ejército de insectos.
- ¡Sácanos de aquí! - le gritó a Ron.
El chico pareció reaccionar y pisó el acelerador para retroceder.
- ¡Acelera! - insistió Harry.
Escuchaba como las arañas venían detrás. Después de unos momentos también descubrimos que la función de vuelo del carro estaba dañada pero entre Harry y Ron forzaron la palanca de cambios hasta que el vehículo se elevó del suelo. Aterrizamos bruscamente contra el terreno junto a la cabaña de Hagrid, suspire al sentir que ese no era el día de mi muerte. Todos bajamos y Fang corrió de regreso a la cabaña.
- ¡SIGAN A LAS ARAÑAS! ¡SIGAN A LAS ARAÑAS! - exclamaba Ron, molesto -. SI HAGRID SALE DE AZKABAN, YO LO MATARE.
El coche volvió a encenderse y volvió al bosque por sí solo.
- ¡Dime qué caso tenía enviarnos ahí! - continuó Ron - ¿Qué averiguamos?
- Estabas muy ocupado asustándote para escuchar ¿no, Ron?
El chico me pusó mala cara.
- Averiguamos una cosa - intervinó Harry -. Hagrid nunca abrió la cámara de los secretos, es inocente.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Me encargue de colocar el nuevo ramo de flores en el nochero que estaba al lado de la camilla de Hermione. Aún me dolía mucho la situación pero empezaba a aceptarlo, lo único que podíamos hacer era seguir con nuestro plan.