El 1 de Septiembre llegó más pronto de lo que me imaginaba.
Draco me había mandado una carta que solo tenía un corazón dibujado por él en medio del papel con tres palabras "Cabeza de Tomate" y ese simple gesto logró que volviera a llorar hace días. Me recordó que seguía siendo él, lo que me dolió aún más, era él pero lo presionaban a ser alguien más, dañando su verdadero yo.
A pesar de todo me sentía mejor y solo quería verlo.
En el tren Ginny y Dean charlaban confirmando mis sospechas de su estrategia de darle celos a mi hermano. Un lindo Puff Pigmeo descansaba en su hombro. Luna nos repartió ejemplares del nuevo periódico de su padre "El Quisquilloso" por lo menos se veía mucho más interesante que El Profeta.
Harry parecía ahora tener una obsesión con el que no tenía idea que era mi novio. Mire por la ventana tratando de aliviar el horrible dolor de cabeza que todo eso me estaba generando.
- ¿Qué hacía Draco con ese armario tan extraño? - continuó -. ¿Y quién era esa gente? ¿No vieron? Era como una ceremonia. Una iniciación.
Suspire, si supiera que eso ya había pasado. Hermione me miró con compasión.
- Ya basta, Harry - dijo mi amiga -. Se lo que estás insinuando.
- Es verdad - afirmó mi hermano -. Es uno de ellos.
Apreté un poco los puños.
- ¿De quienes? - preguntó Ron bastante perdido.
- Harry tiene la impresión de que Draco Malfoy es un mortifago - expliqué disgustada y me levanté -. Si me disculpan necesito ir a caminar.
Salí del compartimiento y en cuanto estuve fuera de su vista me recosté contra la pared del tren retomando el aire y la paciencia. Cuidar a Draco iba a ser más difícil de lo que pensaba.
- ¿Qué bicho le picó a mi hermana? - murmuró Harry.
Noté el silencio de tensión de Hermione y Ron, si no decían nada se los agradecería de por vida.
- Está en sus días - dijo Hermione simplemente.
Supuse que fue una razón válida porque siguieron con la teoría de que Draco era un mortifago. A veces odiaba la deductiva de Harry. Me alejé finalmente viendo por las ventanas los valles de Inglaterra pasar para dar paso a los Escoceses poco después.
No sabía si podía pero me encaminé hacía la zona de Slytherin, por el marco de la puerta incliné un poco la cabeza estudiando el compartimiento que estaba repleto de alumnos en cada mesa. Justo en medio vi a Draco de espaldas subiendo su maleta, seguía utilizando su traje negro y empecé a entender que ya no solo lo hacía por clase. Cubría sus brazos por completo.
Apreté un poco mi agarré en la puerta y traté de irme pero no podía. Tenía que verlo. No estaba tan lejos por suerte.
- Pssst - susurré.
Al tercer intentó Draco se detuvo. Me oculté un poco al ver a otro chico de Slytherin mirarme, pero volví a asomarme justo cuando Draco se dio la vuelta. En cuanto me vio su expresión fría titubeo. Con un dedo le indiqué que viniera y me moví al compartimiento siguiente que estaba vacío.
Unos segundos después Draco entró por la puerta permitiéndome apreciarlo mejor. Si era posible que hubiera crecido más, el muy descarado lo hizo obligándome a elevar mi cabeza para poder mirarlo a los ojos. Se veían más oscuros, de un gris más tormentoso.
Se quedó muy quieto mirándome, parecía incluso asustado. Posiblemente asustado por mi rechazo. Sentí mis ojos humedecerse un poco hasta que por fin mi cuerpo pudo moverse y lo abracé pasando mis brazos por su cuello. Casi tuve que saltar para lograrlo. Tras superar el shock inicial Draco hundió su cara en la curva de mi cuello y me estrechó con fuerza contra su pecho.
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𝑨 𝒍𝒂 𝑺𝒐𝒎𝒃𝒓𝒂 𝒅𝒆𝒍 𝑬𝒍𝒆𝒈𝒊𝒅𝒐 || 𝑫𝒓𝒂𝒄𝒐 𝑴𝒂𝒍𝒇𝒐𝒚 ღ
Fiksi Penggemar~ ¿Quién iba a decir que las serpientes conquistan tan bien? ~ Grace ღ A la vida de una chica siempre llegan tres amores: su mejor amigo, su primer amor y el amor de su vida, pero hay uno que siempre se queda en su corazón. Grace esta a punto de des...
