Sentí que me rodeaban, como mis pies se ataban y caí al suelo golpeando mi barbilla contra este. La sangre empezó a correr por mi labio inferior. Mi mente pensó una maldición al sentir el dolor extenderse por mi cuerpo.
- Vaya, vaya ¿Qué tenemos aquí? - rió una voz familiar.
Tomando mis manos atadas a mi espalda Fenrir Greyback me obligo a levantarme, Bellatrix me sonrió como la psicópata que estaba apuntando con su varita pegada a mi cuello.
- Bueno, ahorramos un trabajo más para esta noche - sonrió Bellatrix -. Esto podría considerarse voluntario.
Forcejeé para zafarme pero las cuerdas simplemente apretaron más.
- El señor Tenebroso estará feliz de recuperar su creación.
- ¿Creación? - fruncí el ceño sintiendo el sabor a sangre en mi boca.
Bellatrix solo rio y con un chasquido todos siguieron su camino para subir hacía la torre de astronomía. Quería usar mi magia para liberarme pero un maleficio asesino sería mucho más rápido teniendo esa varita pegada a mi piel, ya conocía los mortigafos. No dudaban para matar.
Tratando de no tropezarme subí las escaleras a empujones. Cuando estuvimos arriba el viento frío golpeó mi rostro, traté de tragar saliva para pasar el sabor a mi propia sangre pero estaba completamente seca. Bella fue la primera en entrar seguida de otros mortifagos.
- Vaya ¿Qué tenemos aquí? - dijo Bellatrix satisfecha y depositó un beso en la espalda del rubio -. Bien hecho, Draco.
Así lo podía distinguir mejor, lo opacos que estaban sus ojos y las espantosas ojeras que tenía. Así no estaba esta mañana, se veía destruido, ya debía ser media noche.
- Además, Draco - sonrió -. Ya resolvimos tu siguiente misión, traiganla.
Greyback me empujó dentro del panorama quedando a un lado de toda la escena. Mis ojos primero conectaron con los de Dumbledore que me miró con tristeza y luego los de Draco que se abrieron aún más en pánico puro, su varita bajo un poco al mirarme y sus labios se abrieron.
- Si, ya tenemos nuestra arma. Recuperamos la creación - sonrió Bellatrix acariciando mi mejilla -. Hora de acabar con esto.
Draco volvió a enderezar su brazo hacía Dumbledore pero sus ojos no se despegaban de los míos que estaban al borde de las lágrimas. Miré al suelo en busca de Harry, él no debía salir, no. Él no. Greyback me obligó a arrodillarme y manteniendo las cuerdas apretadas me mantuvo en mi lugar mientras apuntaba a mi cuello con su varita haciendo presión.
- Buenas noches, Bella - saludó Dumbledore -. Esto amerita presentaciones.
- Me gustaría, Albus - continuó la mujer -. Pero me temo que no tenemos tiempo ¡Hazlo!
Draco apartó su vista de mi y volvió a mirar a Dumbledore.
- No tiene las agallas - afirmó Grayback sobre mi cabeza -. Igual que su padre ¡Déjame hacerlo a mi manera!
- ¡No, el señor tenebroso dijo que el niño debe hacerlo!
Draco volvió a mirarme, volví a llorar pero en silencio. Estaba asustada y me dolía todo, tanto por dentro como por fuera.
- Este es tu momento, Draco - siseó Bellatrix -. Hazlo.
Él seguía paseando su mirada de Dumbledore a mi cada vez más asustado por los alaridos de su tía.
- ¡Ahora, Draco!
Draco estaba al borde de las lágrimas, aterrado.
- NO.
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𝑨 𝒍𝒂 𝑺𝒐𝒎𝒃𝒓𝒂 𝒅𝒆𝒍 𝑬𝒍𝒆𝒈𝒊𝒅𝒐 || 𝑫𝒓𝒂𝒄𝒐 𝑴𝒂𝒍𝒇𝒐𝒚 ღ
Фанфикшн~ ¿Quién iba a decir que las serpientes conquistan tan bien? ~ Grace ღ A la vida de una chica siempre llegan tres amores: su mejor amigo, su primer amor y el amor de su vida, pero hay uno que siempre se queda en su corazón. Grace esta a punto de des...
