👑 Capítulo 4 👑

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De mala gana tuve que dejar a Draco porque Hermione me dijo que Dumbledore me necesitaba. Le di un beso a mi novio y me fui de la biblioteca. Naturalmente, Harry ya estaba en la oficina del director.

-... No, no - reía mi hermano -. Es brillante, somos amigos, pero no.

- Perdóname - dijo Dumbledore -. Era simple curiosidad...

- ¿Quiénes son solo amigos? - pregunté entrando en la oficina.

- Buenas tardes ¿no, Grace? - rió el director.

- Buenas tardes, profesor - sonreí con inocencia.

- Basta de charla, deben preguntarse porqué los hice venir esta noche.

Me encogí de hombros, la verdad después de tantos años me daba igual, Harry parecía opinar igual pues sin decir nada, caminamos junto a él a una gran estantería circular con pequeñas botellas y diferentes niveles.

- La respuesta está aquí, hay recuerdos en estas botellas - explicó -. En este caso de un solo individuo: Voldemort o como se llamaba entonces, Tom Riddle.

Le extendió el frasco a Harry.

- Esto contiene un recuerdo muy personal del día en que lo conocí. Me gustaría que lo vieras, si quieres claro.

Harry me miró como siempre lo hacía antes de decidir y yo asentí. Dumbledore sacó el pensadero y con mucha delicadeza mi hermano depositó el líquido que yacía dentro y después de unos segundos sumergió su cabeza en el agua. Lo mire por unos segundos hasta que Dumbledore tocó mi hombro y me indicó que lo siguiera. Fruncí el ceño pero con curiosidad lo seguí hasta arriba de las escaleras.

- Grace, tenemos unos cuantos minutos mientras Harry mira los recuerdos, te traje porque quería hablar contigo sobre lo ocurrió en el ministerio y otro tema. Pero empecemos por lo que pasó aquel día.

Le expliqué lo mas breve que pude lo que había pasado, mi intento de asesinato a varios mortifagos, la explosión de mi poder, como me sentí capaz de ayudar  a Harry, el cambio en mis ojos y la conversación con Sirius. Dumbledore era muy bueno escuchando, simplemente asentía haciéndome sentir segura.

- Bueno, Grace, estoy muy orgulloso de que ya entiendes tu poder y sabes implementar... para el bien e, inevitablemente, también para el mal. Me sorprendiste, Grace, tus capacidades fueron más allá de lo esperado, por consiguiente no considero necesario que tengas tutorías este año.

Lo miré confundida, a mi me encantaban las clases particulares con Dumbledore, era un maestro paciente e interesante.

- ¿Por qué no, profesor?

- Estás en un punto en que podrás seguir descubriendo tu magia y en algún momento conocerás el origen de la misma, serás una gran hechicera. No obstante, debo pedirte que te cuides en estos tiempos difíciles... Ellos ya conocen tu poder.

- Profesor - dudé un momento -. Voldemort me dijo algo sobre un arma.

- ¿Un arma? - el profesor me miró confundido -. ¿Qué arma?

- Yo.

Dumbledore se quedó en silencio unos momentos hasta que colocó su mano en mi hombro.

- Grace, por ninguna razón puedes salir del colegio sin autorización ¿me escuchaste? Estar cerca de las artes oscuras se puede convertir como una constante en tu vida, al parecer las atraes, pero lo que quiero decir, es que Voldemort conoce tu poder y hará cualquier cosa para obtenerlo... Debes ser muy cuidadosa.

- Le aseguro que no tengo muchos planes de irme - le aseguré al director -. Hogwarts es mi hogar, no se si iré por navidad a la madriguera.

El director asintió, relajándose y soltó mi hombro. Miro por la ventana y suspiro.

𝑨 𝒍𝒂 𝑺𝒐𝒎𝒃𝒓𝒂 𝒅𝒆𝒍 𝑬𝒍𝒆𝒈𝒊𝒅𝒐 || 𝑫𝒓𝒂𝒄𝒐 𝑴𝒂𝒍𝒇𝒐𝒚 ღDonde viven las historias. Descúbrelo ahora