Harry me ayudó a levantar, me acomodé la bufanda y miré alrededor. Era un bosque no muy denso de árboles altos. Mientras tanto Ron seguía quejándose.
- ¿No podemos confiar en nadie? - protestó.
- No - negó mi hermano -. La raptaron porque él me apoyaba, está desesperado.
- Haré los hechizos - suspiró Ron.
Caminé junto a Hermione para montar la tienda pero un montón de figuras nos rodearon. Hermione y yo dimos un paso atrás al ver al carroñero de la otra vez estudiarnos recostado en un árbol: Scabior.
- Hola, bonitas - saludó.
Mire hacía atrás, reconocí a Greyback al instante y apreté los dientes. Eran muchos esta vez. Nos miramos entre nosotros y como alma que lleva el diablo empezamos a correr colina arriba. En pocos segundos ellos ya nos estaban persiguiendo. Nos lanzaban hechizos desde múltiples direcciones complicandonos el escape.
En algún punto empezamos a bajar la colina. Al esquivar un encantamiento me choqué contra uno de los árboles y la bufanda se deslizó de mi cuello. En cuanto me di cuenta me sentí horrible y traté de correr a recuperarla pero los mortigafos ya la habían alcanzado. Quería mi bufanda, no me sentía bien con mi cuello así.
No obstante, Harry me tomó de la mano sin dejarme retroceder. Tragué con fuerza sintiendo unas enormes ganas de gritar. no poder gritar para desahogarse era un asco. Apreté los puños con fuerza y seguí corriendo, a pesar de que el viento chocando contra la piel sensible de mi cuello me producía escalofríos.
Lancé una bola de magia verde sin dudarlo hacía atrás que hizo volar un montón de tierra para detenerlos, pero de todas formas, no deje de correr. Mire a mi lado, Ron corría a toda velocidad pero con un encantamiento lo lanzaron al suelo. Abrí mucho los ojos y me detuve llegando junto a Hermione.
Estábamos rodeados.
Harry venía corriendo hacía nosotras. Nos miramos con Hermione, la chica extendió su varita rápidamente y le lanzó un hechizó que dejó a Harry en el suelo. Corrimos hacía él antes de que los mortifagos llegaran, tomé sus lentes y los guardé en mi abrigo con rapidez. Harry estaba alarmado y se sentó de golpe.
- Las reliquias existen - nos aseguró -. Está buscando una, la última y sabe dónde está. La tendrá esta noche, sabe donde esta la varita.
Lo miré, confundida, por todo lo que decía. El rostro de mi hermano se había desfigurado al punto que ya no se veía tanto como él pero la maldita cicatriz seguía ahí. Suspire frustrada por no poder hacer nada más pues unos brazos me separaron de mi hermano con fuerza, al igual que Hermione. Otro carroñero traía a Ron.
- No la toquen - exclamó Ron enfadado al ver cómo agarraban con brusquedad a Hermione.
Otro carroñero lo golpeó y Hermione chilló aterrada.
- ¡Déjenlo!
- A tu novio le va a ir mucho peor si no aprende pronto a comportarse - afirmó Scabior.
Greyback sostenía a Harry que seguía tratando de zafarse.
- ¿A ti qué te pasó feo? - preguntó Scabior mirándolo -. ¿Cómo te llamas?
- Dudley - se apresuró a decir Harry -. Vernon Dudley.
Miré con curiosidad cómo había mezclado nombres.
- ¿Y tu hermosa? - preguntó girándose hacía mí y me estudio -. Parece que tuviste una pelea - pasó sus dedos por mi cuello y me removí por lo degradable que se sentía el contacto. El carroñero me sujetó con más fuerza y apreté los dientes -. ¿Cómo te llamas?
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𝑨 𝒍𝒂 𝑺𝒐𝒎𝒃𝒓𝒂 𝒅𝒆𝒍 𝑬𝒍𝒆𝒈𝒊𝒅𝒐 || 𝑫𝒓𝒂𝒄𝒐 𝑴𝒂𝒍𝒇𝒐𝒚 ღ
Fanfiction~ ¿Quién iba a decir que las serpientes conquistan tan bien? ~ Grace ღ A la vida de una chica siempre llegan tres amores: su mejor amigo, su primer amor y el amor de su vida, pero hay uno que siempre se queda en su corazón. Grace esta a punto de des...
