Capítulo 46

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*NARRA SARA*
-Todo está bien, él es sólo un loco-me susurraba Niall al oído.
-Si...-respondía yo en un susurro y con la voz quebrada.
Pude ver a Anna atravesarme con la mirada. 
Oh, está celosa...
-Ve por Anna-le obligué mientras me separaba de él.
Caminé hacia donde estaba Harry, tenía miedo de que le pudiera estar pasando, tenía miedo de que Luke lo hubiera lastimado.
-Sara, ya vienen...-me dijo Anna mientras me abrazaba.
Yo seguía en shock, no sabía que había pasado o estaba pasando... Sólo tenía miedo.

Miedo de dejarlo todo.

De ir con mi madre.

De dejar a Harry.

Levanté la mirada y vi a mi madre, en el mismo vestido que yo andaba puesto, mirando a Harry.
"No me lo quites" pensé.
Su mirada revoloteó hacia mi, mordió su labio y asintió.
Le di las llaves a Anna, para que guardara mis cosas y las llevara al correo.
-Vete-me obligó Niall empujándome para que entrara a la ambulancia.
Me subí sin protestar, sin decir palabra alguna, sólo miré a Anna y en sus ojos lo leí todo.
Estaba celosa.
Celosa de lo que había hecho Niall al abrazarme a mi y no a ella.
Moví mis labios y ella entendió mi mensaje; "Tenemos que hablar".

*NARRA NIALL*
La vi mover sus labios hacia Anna, un "tenemos que hablar" se escapó de ellos.

Entramos a la casa, fuimos al garaje a buscar cajas y caminamos hacia el cuarto de Sara. El aire estaba tenso.
Comencé a guardar sus libros, Anna guardaba su ropa y el maquillaje.
-Anna,-dije mientras la tomaba del brazo- ¿qué tienes?
-Nada-respondió cortante mientras se sentaba en la cama y cerraba una de las cajas con cinta.
-No me mientas, dime que te pasa-supliqué mientras me ponía de cuclillas para mirarla.
-Te dije que nada-bufó molesta.
La observé por un segundo; ella me miró, puso los ojos en blanco y suspiró.
-¿Aún la amas?
Ah.
-La quiero, es mi amiga, nos llevamos y nos entendemos.
-No, me refiero a que-mojó sus labios y bajó un poco su cabeza, observando sus manos- si aún sientes algo por ella... Si aún la amas como antes.
-¿Porqué me estás preguntando esto?
Se encogió de hombros.
-A veces pienso que hubiera sido mejor que yo no hubiera entrado en sus vidas, aún seguirían juntos.
-¿Estás loca? Si tu no hubieras entrado, yo probablemente estaría tomando anti-depresivos. 
No respondió.
-Nuestro "amor" fue muy forzado, desde el primer día. Aún no entiendo el porqué nos acostamos o porqué pretendimos seguir con la farsa. Intentábamos amarnos, pero no podíamos, no había chispa... Y al Sara quedar embarazada, ella intentó amarme, lo intentó pero entonces... Tú llegaste a su vida, a la mía, y ella vio que había chispa entre tu y yo.
Me miró confundida.
-El día que decidimos terminarlo todo, ella habló de ti... Creo que estaba un feliz porque sabía que yo lo seria contigo, sabía que yo sentía atracción por ti. ¿Quieres saber que encontré en mi chaqueta ese mismo día? Encontré una foto de ustedes dos, seguramente podrían tener como unos diez años-saqué mi billetera y le mostré la foto-, y junto a ella, había un papel que decía: "ELLA ES MI TODO, Y SÉ QUE SERÁ EL TUYO." Tu eres lo mejor que me pasó en todo este tiempo.
-¿De verdad?-me preguntó con los ojos llenos de lágrimas.
-¿De verdad lo preguntas? Claro que sí, y lo que pasó con Sara, no fue nada, simplemente tenía que calmarla, estaba en shock.
Sonrió.
La besé, ella me siguió el beso y comenzamos a abrirnos espacio entre el montón de cosas que habían en la cama.
Ella tenía su mano derecha en mi pecho soportando mi peso, su mano libre la tenía en mi nuca y me besaba con muchísima pasión.
Saqué una de mis manos de su cadera y la puse sobre su blusa, comencé a desabrochar unos de los botones de su camisa, pero ella me detuvo con cierta tristeza diciendo: “No es nuestra cama.” Acompañándolo de un puchero.
-Oh, mierda, es verdad-resoplé mientras me ponía de pie y la ayudaba a levantarse.
-Bueno, debemos terminar de empacar y llevarlas al correo.
-No creas que te me escaparás esta noche, ¿eh?

*NARRA ANNA*
-No creas que te me escaparás esta noche, ¿eh?-dijo pícaro.
Mi sangre subió a mi colorida piel, colorida gracias a mi madre que era latina, y me sonrojó; Niall lo notó y soltó una risita.
-Si te sigues sonrojando así, tendremos sexo en el baño de Sara.
Abrí los ojos como platos.
-No tienes condones-respondí a la defensiva.
-Seguramente el muchacho tiene, ¿no?
Puse los ojos en blanco, el se rió y terminamos de empacar las cosas en silencio.

-Tu te llevas unas en el auto que alquilaste con Harry y yo me llevaré otras en el auto de Sara, nos vemos en el correo y después nos vamos al hotel, ¿vale?-le ordené mientras abría el auto de Sara y subía unas cuantas cajas.
-Andas mandona, ¿eh?-rió sarcástico.
-Niall, la vida de dos de mis mejores amigos casi se acaban hoy, y no quiero que siga viviendo con ese psicópata depravado sexual.
Asintió.

*NARRA SARA*
Desperté rodeada de ese montón de aparatos, cada uno haciendo un ruidos diferente.
-¿Cómo te sientes?-preguntó una mujer muy hermosa para estar trabajando en un hospital, debería estar trabajando de modelo.
-¿Dónde esta el chico con el que vine?
-¿Harry?-preguntó levantando sus cejas.
-Sí, ¿está bien?
-Si, esta en la habitación de al lado. ¿Quieres verlo?
Asentí.
Trajo la silla de ruedas y me ayudó a pararme.
-¿Qué me paso?
-Te desmayaste. Tenías mucho estrés en tu cuerpo por todo lo que había pasado.
-¿Sabes que pasó?
-Salió en las noticias. El chico ya salió, la policía lo está buscando.
-¿Se escapó o algo?
-Sí.
Entramos a la habitación donde estaba Harry, al verme sonrió.
-¡Sara!-exclamó mientras se sentaba bien en su cama y me hacia espacio.
-Estaba tan preocupada-respondí poniéndome de pie y acostándome junto a él.
Me abrazó delicadamente y me regalo un tierno y corto beso en los labios.
-Tenía miedo de que te hiciera algo-respondió-, y por eso me bajé del auto.
-Yo tenía miedo de que te matara-dije mientras me acomodaba y acostaba mi cabeza en su pecho.
-Ambos pueden salir en una hora, apenas están comenzando a hacer la orden de salida-dijo sonriente la doctora. 
-Gracias-respondió Harry.
La hermosa mujer salió y nos dejó solos.
-¿Qué haces aquí? Pensé que...
-Te extrañaba, y quiero pasar más tiempo contigo antes de la gira.
Sonreí y acomodé mi cabeza en su cuello y lo besé. 
-Sara...
-¿Huh?-pregunté sin moverme. Mordí su piel provocando un gemido.
-No creo que sea buena idea que hagamos esto aquí. 
-¿Hagamos qué?-pregunté picara.
-No me parece correcto que me tientes a hacerte el amor en un hospital.
Lo miré boquiabierta.
-Jaja-se burló al ver mi expresión.
La doctora tocó la puerta y entró.
-Hay dos jóvenes preguntando por ustedes-informó.
-¿Un rubio teñido y una castaña clara?
-Umm, sí.
-Claro, que vengan-reí.
Acto seguido, Anna y Niall entraron tomados de la mano.
-¡Tórtolos!-exclamamos Harry y yo al mismo tiempo, provocando la risa de Anna y Niall.
-Ay, miren quienes hablan-respondió Niall a la defensiva.
-Déjenme tomarles una foto-pidió Anna mientras daba pequeños brincos con su celular en mano.
-¿Sonreímos o algo?-preguntó Harry acomodando un poco su cabello.
-Si-exclamó sonriente y con cierta victoria en su voz.
Apoyé mi cabeza junto a la de Harry y ambos sonreímos.
-¡Hermosa!-exclamó Anna- ¡La pondré en Instagram, Facebook y Twitter!
-¡Wooh!-exclamamos los tres al escuchar eso.
-¡Ay, como si ustedes no tuvieran todo eso!-exclamó sacando la lengua.
-Sólo postéala-le dijo Harry.
-¿Cuándo pueden salir?-preguntó Niall. 
-En unas horas-respondí.
-Sara,¿puedo hablar contigo?-preguntó Anna.

Me levanté de la cama; caminé junto a ella para salir de la habitación y entrar a la mía.
-Suéltalo todo, pequeño capullo-la alenté. 
-¿What?-me dijo levantando una ceja y conteniendo la risa.
-Sé que pasó y no quiero que lo vuelvas a pensar jamás, ¿entendiste?
-Perdona...-se disculpó triste.
Abrí mis brazos, invitándola a entrar a mi abrazo; así lo hizo.
-Gracias por todo-susurré. 
-Ya enviamos tus cosas.
-¿Todas?-pregunté sorprendida.
-Nos debes $500-se río.
-¡Me dejaste sin ropa, estúpida!-dije riendo.
La escuché maldecir bajo.
-Pues tendremos que ir de compras...
-Ay si, que conveniente-dije sarcástica; rió.
-Disculpen,-interrumpió una enfermera- debe firmar esto para salir-me entregó un papel.
-Gracias-respondí; lo firmé y después de que saliera, me vestí.
-¿Vamos de una vez de compras? No quiero que andes desnuda por ahí mañana.
-Eres una tonta-reí; miré mi reloj-. Son las cuatro y media, tal vez me pueda comprar un jeans y una camisa.
-Ay, sólo vamos-me tomó de la mano y me sacó de la habitación; Niall y Harry estaban afuera esperando por nosotras.
-Iremos a comprar ropa, ¿quieren venir o se quedarán en el hotel?-pregunté.
-¿Lo hiciste al propio, no?-preguntó Niall mirando a mi amiga.
-Jamás, ¿cómo crees?-se defendió con una sonrisa más grande que la del «Guasón».
-¿Entonces, vienen?-pregunté haciéndole ojitos a Harry.
-¿Seguras que quieren que las acompañemos?-preguntó Niall.
-Claro, será divertido-dijo Anna mientras daba pequeños brincos y se colocaba junto a Niall para tomarle la mano.
Niall y Harry se volvieron a ver, suspiraron y aceptaron.
-¡Yei!-canturreó victoriosa la mujer con mente de niña de cinco años.

(...)
-No puedo creer que compraras sólo tres mudadas-dijo Anna mientras extendía su tarjeta.
-Tu tarjeta explotará-le recordé.
-Como sea, ¿quieres ir por algo de comer?
-No, no quiere-intervino Niall mientras abrazaba a Anna por detrás-. Queremos irnos, nos aburrimos.
-Por favor, dale-dijo Anna haciendo pucheros.
-Yo debo ir a una tienda de vestidos, puedo ir sola, ustedes vuelvan-dije mientras tomaba las bolsas.
-¿Para qué?-preguntó Harry mientras se ponía junto a mí con sus manos metidas en sus bolsillos.
-El viernes me gradúo-respondí y los tres me miraron sorprendidos.
-Nos vamos el jueves-reclamó Anna.
-Pues, no quería decirte por que debes volver a la universidad-respondí mientras entrelazaba mi mano con la de Harry.
-¡No es justo!-refunfuñó molesta.
-Yo la grabaré-dijo Harry mientras me quitaba una de las bolsas de la mano.
-¡Pero YO iré a comprar tu vestido!-me amenazó con el dedo índice.
Puse los ojos en blanco.

-Iremos mañana, ¿vale?
-Mañana será tarde.
-Mañana será martes-respondí mientras comenzaba a caminar hacia la salida.

Al llegar al hotel, casi a las diez de la noche, decidimos ir de una sola vez a dormir; no nos molestamos en cenar.
-Buenas noches-nos despedimos todos en la puerta del ascensor.
*Narra Anna*
Nos bajamos de primeros; exhaustos, entramos a la habitación, dejamos las cosas a un lado de la habitación y nos tiramos boca arriba en la cama.
-Eres una compulsiva.-habló finalmente.
-Ya déjame-hice pucheros.
Niall se abalanzó sobre mí bruscamente, me besó con fuerza.
-¿No estás cansado?-pregunté mientras sus manos recorrían mi abdomen.
-Te dije que tendríamos sexo en la noche.
-Pe...
-Si protestas, tendré que atarte a la cama con mis medias y dejarte llena de chupetones.
Lo miré con la boca en forma de “o”.
-Así me gusta.
Comenzó a besarme de nuevo; desabrochó mi camiseta y mi pantalón, le safé la de él; después desabrochó mi sostén, ya que se desabrochaba por el frente, y sin dejar de besarme, comenzó a jugar con mis pezones.
Dejé escapar un gemido; después su espalda fue víctima de mis uñas, sus labios victimas de mis mordiscos.
Nos quitamos el resto de la ropa; escuché como rasgaba el pequeño sobre del condón y segundos después, lo tenía abriendo mis piernas y besándome.
-¿Gritarás mi nombre?-preguntó pícaro.
-¿Qué? ¿Acaso quieres despertar a los vecinos?
Introdujo su miembro en mí, obligándome a pegar un gemido.
-Ese no es mi nombre, Anna.
-Niall, no voy a...-me interrumpió con un beso.
-Esta noche, todo el hotel se enterará de mi nombre, Anna-me susurró al oído.

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