A la mañana siguiente, el sol ya llevaba un buen rato iluminando la habitación cuando Chiara y Violeta se despertaron. Afuera, la luz navideña del árbol acababa de ser encendida por Emma, la cual había sido obligada por Joey, aunque apenas se notaba el parpadeo de la luz ya que el sol iluminaba bastante el comedor que tenía ventanales amplios.
Violeta se despertó primero, sonriendo al ver a Chiara tumbada a su lado, todavía estaban acurrucadas, aunque de aquella manera, entre las mantas. El corazón de Violeta dio un pequeño vuelco, no solo por la belleza y la tranquilidad que desprendía Chiara, sino por la cercanía que compartían ahora con tanta normalidad, algo que había extrañado profundamente. Violeta no pudo resistir el impulso de acercarse un poco más, deslizándose suavemente bajo las mantas hasta que sus narices casi se tocaban.
-Buenos días dormilona -susurró Violeta, plantándole un pequeño beso en la punta de la nariz dejando que se despejara.
Chiara abrió los ojos lentamente, encontrándose con la mirada dulce de Violeta. Una sonrisa perezosa apareció en sus labios antes de que se estirara, sus brazos rodeando instintivamente a Violeta para atraerla hacia sí.
-Morning... -murmuró Chiara, su voz ronca y suave por el sueño. Le dio un besito en la mejilla y luego, con ternura, en la comisura de los labios- ¿Has dormido bien?
-Más que bien -respondió Violeta mientras acariciaba la espalda de Chiara con la punta de los dedos, trazando pequeños círculos por su piel. La cercanía y la calidez de Chiara hacían que su corazón latiera más rápido, todo se sentía tan natural, tan lleno de cariño- Es difícil no dormir bien cuando estoy contigo.
-Eres una cursi -bromeó Chiara, pero sus ojos brillaban con una ternura que desmentía sus palabras.
-Y te encanta, encima tu eres otra cursi- replicó Violeta, riendo mientras buscaba los labios de Chiara para besarlos, esta vez de verdad, más lentamente. El beso fue dulce y prolongado, lleno de esa conexión que ambas habían redescubierto en los últimos días.
Las dos se quedaron abrazadas bajo las mantas, compartiendo besos suaves y caricias tranquilas que poco a poco fueron intensificándose. Lo que había comenzado como un simple juego de pequeños besos en la mejilla, la nariz y los labios, empezó a tomar un tono más profundo cuando Chiara, con una sonrisa algo más traviesa, deslizó una mano por el costado de Violeta, dejando un rastro de calor en su piel.
Violeta cerró los ojos, disfrutando de la sensación de los dedos de Chiara, de la calidez de su cuerpo y del roce lento de sus labios. El beso que le dio en ese momento fue más húmedo, más lleno de deseo, y Violeta correspondió, acercándose más a Chiara, como si intentara fundirse en ella.
-Kiki... será mejor que...- intento decir, pero el beso sabía tan bien que no podía parar de saborear sus labios con ganas, y digamos que el tacto de Chiara en ella tampoco ayudaba- Stop...- murmuró Violeta con una pequeña sonrisa de manera dulce, sus labios aún pegados a los de Chiara.
Hacía bastante que no sentía ese calor crecer dentro de ella, ese que en el paso del tiempo solo se lo había sabido provocar Chiara.
-¿Why..?- gruño Chiara, susurrando contra los labios de Violeta antes de besarla de nuevo, esta vez con más intensidad, haciendo que empezaran a sonar el sonido que hacían sus labios al chocar. ¿Porque parar si sabía que a las dos les encantaba estar así y que hacía tiempo que no estaban en esa situación?
Sus manos comenzaron a explorar con más confianza, deslizándose por la cintura de Violeta, acariciando la piel expuesta bajo su camiseta, para cogerla con firmeza e intercambiar sus posiciones en la cama, quedando ella encima de la pelirroja.
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Amor temporal ||Kivi
FanficVioleta acaba de llegar a Barcelona tras acabar su grado de periodismo buscando nuevos ámbitos y dedicada a su trabajo, es una chica de 22 años de Granada (Motril) de buena familia tanto económicamente como de reputación, su padre es un psicólogo co...
