Chapter 28

377 26 2
                                        

GWEN RECORDÓ CUANDO era una niña y corría por los jardines de su gran mansión en Star City

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.


GWEN RECORDÓ CUANDO era una niña y corría por los jardines de su gran mansión en Star City. Tenía el bonito recuerdo de su padre tomándola en brazos cuando la encontraba jugando al escondite. Sintió un deja vu cuando entraron a la mansión, la cual llevaba bastante tiempo sin visitar. Oliver les abrió la puerta y abrazó con fuerza a su hermana pequeña. Subió las escaleras para dirigirse a su habitación, pasó por la habitación de su otra hermana, Thea, la cual había desaparecido hace mucho tiempo. Prefería no pensar en ello para no entristecerse. Cuando entró a su habitación le invadió la nostalgia, la había echado mucho de menos.
Damián dormiría con ella, y Jason usaría la habitación de invitados. Ni ella ni su hermano querían que nadie ocupase la de Thea, de alguna forma esperaban que algún día volviera a sus vidas.
Es una hora ya estaban instalados y bajaron al salón para hablar sobre que estaba sucediendo. A Gwen le iba a explotar la cabeza después de tanta información de la que no tenía ninguna idea. Roy Harper llegó como ayudante de su hermano, le dio un abrazo y un apretón de manos a Jason, y a la chica un beso en la mejilla, Damián sintió celos de aquello, solo él quería tocarla.

— Y eso es todo por ahora. — Acabó de hablar Oliver después de media hora. Gwen ya había desconectado un poco de la conversación.

— ¿Entonces creéis que el asesino se encuentra en la vieja fábrica de chocolates? Ese sitio está en ruinas. — Dijo Gwen.

— Precisamente es lo que les suele gustar a los criminales. — Comentó Roy.

— ¿Cuándo iremos? — preguntó Damián, pues el líder del equipo ahora era Oliver Queen.

— Esta noche, pero antes, Gwen me gustaría que pasásemos la tarde juntos como antes. — Gwen sonrió ante las palabras de su hermano Oliver.

— Me encantaría Oli.

Damián y Jason estuvieron entrenando por la tarde, Roy estuvo con ellos y la pareja de hermanos salió a pasear por la ciudad. Gwen había echado mucho de menos esto. Estuvieron conversando, tomando helado y hablando de mil cosas. Una de ellas, sobre la relación de Oliver con Felicity, su fiel ayudante. Gwen la adoraba desde que la conocía, pues era una mujer maravillosa y en realidad las extrañaba desde que se había mudado.

Cuando el sol comenzó a ponerse, todos se reunieron en la guarida del justiciero. Gwen sonrió ante la nostalgia que la había invadido al bajar las escaleras del lugar y encontrarse con los trajes y las armas. Cuando ella vivía con Star City y Oliver tenía una misión, ella siempre se la pasaba ahí con Felicity esperando que su hermano mayor llegase sano y salvo, pero jamás se imaginó que en un futuro sería ella quien saldría de misión a su lado. Para Gwen era emocionante y un honor poder luchar a la mano de héroes como ellos, y se sentía muy agradecida.

Mientras observaba el arco de Oliver, sintió que alguien tiraba de ella y casi la ahogaba, se tranquilizó cuando vio la cabellera rubia de Felicity Smoak abrazándola con fuerza. Ella correspondió al necesitado abrazo, pues ella era como una hermana para ella, y sabía que el sentimiento era mutuo. Le sonrió aguantando unas lágrimas de emoción y se separaron.

— No sabes cuánto te he necesitado aquí, pequeña Queen. — Dijo ganándose la risa de la otra rubia.

— Yo también te he extrañado, cada día.

— Estoy orgullosa de la mujer en la que te has convertido. — Dijo mientras caminaban hacia el resto del equipo. — Está noche no estarás aquí conmigo, sino con ellos, luchando como uno más.

— Gracias Felicity. — Le dijo con la piel erizada por sus palabras. — Pero también me encantaba estar aquí contigo, flipando por lo increíble que eres con un ordenador delante.

Gwen miró a su novio, quien la miraba con una sonrisa. Estaba guapísimo con su traje de Robin, era su punto débil y él lo sabía. Damián sentía la mirada de la rubia, apretó su brazo marcando sus músculos y pudo ver la sonrisa de Gwen, eso le sacó una pequeña risa.

Oliver volvió después de vestirse y se puso enfrente de ellos para poder dar las indicaciones de la misión con claridad. No le hacía demasiada gracia que Gwen los acompañase pero sabía que negarse era inevitable y en parte también quería ver de cuanto era capaz su hermana pequeña.

— Jason y Damián iréis juntos, ambos sabéis cómo peleáis y lo mejor es que vosotros estéis juntos. — Estos asintieron. — Roy, Gwen y yo seremos el otro equipo. — La rubia levantó una ceja, sabía que quería tenerla más vigilada a ella y por eso no la había puesto con su equipo.

Una vez todo quedó explicado Oliver fue a despedirse de Felicity, Gwen también lo hizo, sabía que iba a estar en el comunicador para ayudarla a ella y al resto del equipo. Además, había hecho misiones más difíciles, esto sería pan comido.

Exile - Damian Wayne.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora