Capítulo 56

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Hemos regresado a casa, me sentía muy animado por el hecho de haber conseguido que Patrick disfrutara el viaje casi tanto como yo, aunque estábamos tratando de recuperar el privilegio de estar solos nuevamente.

Esto nos duró solo un poco, ya que cuando terminamos de guardar nuestros caballos en el establo, vimos como una joven chica se encontraba en la puerta de casa esperando por Patrick.

Se supo nervioso cuando la vio, pude notar su nerviosismo mientras aquella mujer se acercaba a mí, presentándose como la prima de mi padrastro.

Ella lo nombró de ese modo, haciéndome sentir un poco raro al saber que, en efecto, Patrick frente al resto del mundo es mi padrastro.

Por supuesto que al ser un familiar de Patrick la invité a pasar, quería conocer a más personas de su núcleo familiar, aunque sentía que Patrick no se sentía cómodo y hasta trató de negarse cuándo mencioné que podía quedarse con nosotros.

Ella dijo que estaba buscando un sitio donde quedarse, pidiéndonos recomendaciones para encontrar un lugar seguro donde pasar la noche durante los días que estuviera de visita.

Cómo es su prima, pensé que sería buena idea que usara una de las habitaciones de invitados, sin embargo, a Patrick no le gustaba en absoluto mi generosidad.

No comprendía el problema, ella se veía como una mujer amable y simpática, además gracias a todo lo que me contaba, en el pasado ellos eran cercanos.

Ella dijo que se criaron juntos, me contaba cuán travieso era Patrick de niño, mostrándome un pequeño retrato que me hacía sonreír con ternura, ya que era Patrick con varios niños en lo que parecía ser un estanque de patos.

Se veían felices, además su prima me contaba cosas que Patrick no me había dicho debido a lo vergonzosas que son.

Me estaba riendo y el hecho de recibir de regalo el retrato de Patrick me hizo feliz, aunque traté de mentir al decir que era un buen material para molestarlo.

No puedo demostrar que en realidad este tipo de cosas me encantan, sería raro guardar el retrato de otro hombre entre tus cosas sin tener fines inusuales de por medio.

Por supuesto que tras su prima estar cerca de nosotros, él y yo no podíamos estar juntos, algo que evidenciaba la razón por la que le enfadaba tener a su prima en casa.

Acabamos de llegar de un viaje donde no podíamos ser románticos gracias a las personas que nos envolvían, manteniendo lo nuestro como un secreto que nos impedía estar juntos en el día.

Nuestro hogar era el único sitio donde eso no era necesario, ya que los sirvientes eran fáciles de persuadir para que nos dejaran solos durante el día.

Pensaba que podríamos compartir habitación por las noches, además en realidad no esperaba tener a su prima de visita tantos días.

Esperaba que se quedara entre una a dos semanas, algo que me permitía recibir compañía durante el día mientras Patrick se marchaba al trabajo.

Me gustaba hablar con ella, luego de convivir 27 días con su prima pensaba que era una persona de fiar, que su presencia no era tan problemática dentro de nuestra casa, sin embargo, como era de esperarse, me equivoqué.

Era tarde, yo deseaba ir a la habitación de Patrick gracias a que los ruidos de la tormenta no me dejaban dormir y esperaba poder acurrucarme entre sus brazos para descansar.

Me acerqué con ese pensamiento, aunque me sentí confundido al ver la puerta entreabierta, iluminando el oscuro pasillo con las lámparas que había dentro de su alcoba.

Pensaba que quizás Patrick había salido a tomar agua y que dejó la puerta a medio cerrar cuando salió. Creí que lo mejor sería esperarlo en su cama y darle una pequeña sorpresa, sin imaginar que la sorpresa me la llevaría yo.

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