Tal como esperaba que ocurriera, a la mañana siguiente nos quedamos dormidos y no asistió a la reunión que había planificado. Comprendo que no sea algo de su agrado, pero es algo importante gracias a que participan varios de sus socios y relacionarse con ellos le permitiría alcanzar un mayor estatus en sus finanzas.
Él lo sabía, conocía perfectamente las consecuencias, sin embargo, cuando lo regañaba me miraba dulcemente hasta que no pude seguir regañándolo gracias a su tierna forma de mirar.
¡No es justo! Él sabe que si me hace puchero yo no puedo enojarme. Sé que estaba mal faltar a un evento de ese estilo sin avisar, pero gracias a que me gustaba su compañía, no pude dejar de pensar en: Bueno, tampoco es para tanto.
Hoy al ser sábado quería ir al mercado para comprar algunas verduras frescas, esto me permitió tener una buena excusa para poder ir juntos y pasear por los pequeños puestos mientras él me hacía reír, incluso en ocasiones me coqueteaba sólo para ponerme nervioso.
Adoro cuando me hace reír, además si no fuera porque estamos en un lugar repleto de gente, seguramente ya me habría besado por los comentarios poco amables que le he dicho sólo para molestarlo.
Al ver al Coronel en la compañía de su cuñado a la distancia, quisimos acercarnos a saludar, aprovechando que estábamos caminando en la misma dirección.
—Buenos días— saludamos, viendo como pronto ambos sonreían.
—Buenos días— respondieron.
—Me alegra encontrarlos aquí, estaba planeando visitarlos más tarde— comentó el Coronel.
—Qué lástima, habríamos almorzado juntos— comenté con una sonrisa.
—Dejémoslo para otro día, aunque el motivo de mi visita era por algo diferente.
—¿Ocurrió algo malo?— preguntó Patrick con cierta preocupación.
—No, no, todo está bien— lo tranquilizó el Coronel— gracias a que el príncipe ha vuelto, el rey quiere salir de cacería, ¿no se animan? El rey ha dicho que entre más gente, mejor.
—Suena bien— dije rápidamente, mirando a Patrick esperando a que él también aceptara.
—¿Qué dices? ¿No te interesa?— le preguntaba el Coronel a mi amado.
—¿Por cuántos días sería?
—Alrededor de 3 a 4 días.
—Será divertido— comenté, mirando a Charlie— imagino que también irá, ¿verdad?
—Sí, aunque es la primera vez que participo en algo así— comentó con nerviosismo.
—Seguramente nos divertiremos mucho— le dije con una sonrisa— vamos, Patrick, no es como si quisieras trabajar esos días— añadí, queriendo convencerlo.
—Sí, además es una buena oportunidad para tomar un descanso— comentó el Coronel.
—¿A qué hora partiremos? Imagino que el viaje inicia desde el castillo— comenté.
—Sí, mañana al mediodía viajaremos.
—Genial, allí estaremos— le aseguré, a pesar de que mi amado no parecía muy entusiasmado.
Cómo tenía muchas cosas que preparar, terminé de comprar lo que necesitábamos y regresamos a casa donde él me trataba de convencer para que no fuera, añadiendo también "No podré besarse" siendo ese el principal problema.
Yo no tenía problema con ello, sólo serían 4 días, no íbamos a morirnos sólo por no besarnos, así que con entusiasmo puse en la carreta de viaje todas nuestras cosas, tratando al mismo tiempo de convencerlo de que sería una oportunidad perfecta para descansar.
ESTÁS LEYENDO
De Alquiler
FantasíaMi nombre es Charlie, pero también soy Samantha, ambos son el mismo ser a pesar de que existan muchas diferencias entre nosotros, principalmente durante las noches cuando Samantha se ve forzada a intercambiar sus sonrisas por dinero. Debido a la épo...
