Capítulo 64

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{...2 años y 9 meses después...}

—¡Princesa Sophia!— oí gritar a una de las sirvientas con la respiración entrecortada y sin aire, casi a punto de desmayarse al ver a la pequeña revoltosa de cabello dorado correr sobre un pony en el jardín secundario donde el gran rey le mandó a construir "un jardín de juegos"

Podía ver a mi padre reír en un sofá exterior donde con telas le daban sombra a su excelencia, uno que debería estar trabajando.

—Sophia— nombré con calma, viendo en sus ojos de tono celeste su propio arrepentimiento, deteniendo al pony en ese mismo instante para que la sirvienta pudiese bajarla de allí.

—Aguafiestas— me gritó mi padre.

—¿Si recuerdas que tiene dos años y que se puede caer a esa velocidad?— pregunté viéndolo a los ojos mientras de reojo observaba a mi pequeña correr hacia mí con su vestido de tono rosa pastel completamente sucio.

—¡El abuelo dijo que podía jugar!— me aseguró con antelación, tratando de limpiar una mancha de lodo de su rostro.

Tomé aire con profundidad, mirando todo el caos que había en su pequeño cuerpo. Su cabello dorado con ondas en las puntas estaba completamente desordenado y por lo visto, entre los juegos de mi padre había lodo de por medio.

Sus pequeños zapatos estaban asquerosos y sus medias de tono blanco parecían las de un mendigo sin ganas de bañarse.

—Papá— nombré con cansancio— su vestido está completamente destruido.

—Lo que me recuerda— dijo levantándose de su asiento—Tiene un vestido que combina mejor con sus ojos que ese vestido de princesa básica.

Yo dejé escapar un suspiro, mirando a mi pequeña quien se miraba así misma antes de mirarme con preocupación. No sabía dónde poner mi mano sin ensuciarme, aunque ya no había duda de que el responsable de todo esto era mi padre, lo que de cierta manera me hacía regañarlo a él y no a mi hija.

Es curioso pensar que cuando Axe y yo estábamos tratando de tener un bebé, él con sus consejeros hayan tratado de impedir "semejante locura" al decir que la chica que la traería a la vida era "una simple campesina"

Intentaron por todos los medios casarme con otras mujeres, me presentaron a cientos de chicas que por supuesto rechacé, ni siquiera podía pensar en usar sus vientres, ya que ellas no deseaban apartarse una vez la criatura naciera.

Es evidente que todas las chicas que me presentaron intentaban convertirse en reinas, ellas deseaban usar a la criatura en mi contra y así aferrarse a la corona.

El día que nació Sophia sólo estábamos Axe y yo, oyendo de fondo los quejidos de Alicia. Mi padre no se acercó a mi hija hasta que tuvo ocho meses, ¡y ni siquiera la quería cerca!

Creo que todo cambió cuando con ocho meses mi princesa gateo hacia él en la sala del trono donde estábamos Axe y yo conversando con otras personas. A ella la solíamos dejar cerca para que jugara y como era un lugar limpio y seguro, le permitíamos gatear todo lo que quisiera.

En ese momento no nos dimos cuenta de que mi padre se había acercado, aunque nos hizo muy feliz ver como cargaba a la pequeña quién balbuceaba: tito— que era el significado de "abuelito"

Desde ese momento comenzó a relacionarse un poco más, es evidente que nos hizo feliz, pero actualmente mi padre consiente demasiado a mi princesa, además cuando no le gusta los vestidos que le preparamos, hace cosas como estas para que nos veamos obligados a ponerle el vestido que él le compró.

Es casi una batalla constante por el amor de mi pequeña, mi padre desea robarse toda su atención y volverse el favorito, aunque todos sabemos que la favorita es mi madre quien sin mucho esfuerzo consigue que mi pequeña la siga por todos lados.

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