ESTÁ HISTORIA ESTÁ MARCADA COMO COMPLETA, PERO, SE SIGUEN AÑADIENDO CAPÍTULOS.
Serie de One Shots de las parejas de Descendientes
PAREJAS:
+Devie
+Beal
+Jarlos
+Jonnie
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El sol comenzaba a ponerse en Auradon, tiñendo el cielo de tonos naranjas y rosados. Carlos había pasado la mayor parte del día trabajando en su último invento: un dispositivo para mejorar la comunicación entre el castillo y la Isla de los Perdidos. Sin embargo, no podía evitar que su mente divagara hacia Jane, la dulce hija del Hada Madrina, que siempre lograba calmar su espíritu inquieto.
De repente, un golpe en la puerta lo sacó de sus pensamientos. Jane apareció, asomándose tímidamente, con una sonrisa en el rostro.
JANE: ¿Interrumpo? (preguntó ella, sosteniendo una pequeña bolsa en las manos). CARLOS: (sonrió ampliamente al verla). Nunca, Jane. ¿Qué te trae por aquí? JANE: Pensé que te gustaría un descanso, (respondió ella, entrando en la habitación). Traje algunas galletas que hice esta tarde. Son de tus favoritas. CARLOS: (dejó sus herramientas y se acercó a ella, tomando una de las galletas). Eres un ángel. Justo lo que necesitaba.
Mientras comían, Jane lo observó con curiosidad.
JANE: Has estado trabajando mucho últimamente. ¿Cuándo fue la última vez que saliste a divertirte? CARLOS: (se encogió de hombros). No lo recuerdo. Entre los inventos y todo lo demás, el tiempo simplemente... pasa. JANE: (tomó su mano con suavidad). Eso se acabó. Hoy saldrás conmigo. Nada de excusas. CARLOS: (parpadeó, sorprendido, pero al ver la determinación en los ojos de Jane, supo que no había manera de decirle que no). De acuerdo. ¿A dónde vamos? JANE: Es una sorpresa, (dijo ella con una sonrisa traviesa).
Jane lo llevó al lago Enchanted, un lugar tranquilo y rodeado de árboles altos. Había preparado un pequeño picnic con una manta extendida cerca del agua. Carlos se sentó junto a ella, observando el reflejo del cielo en la superficie del lago.
CARLOS: ¿Por qué esto? (preguntó, intrigado). JANE: Porque siempre estás pensando en los demás, (explicó Jane, mirándolo con dulzura). Quería hacer algo especial para ti, algo que te recordara que también mereces tiempo para relajarte. CARLOS: (sintió que su corazón se aceleraba. Jane siempre había tenido una manera de ver lo mejor en él, incluso cuando él mismo lo dudaba). Gracias, Jane. De verdad. Esto significa mucho para mí.
Mientras compartían una sencilla comida, hablaron de todo y de nada a la vez. Jane le contó anécdotas divertidas sobre sus clases, y Carlos le habló de sus ideas más recientes. La conversación fluía fácilmente, como siempre ocurría entre ellos.
Cuando el sol finalmente desapareció y las estrellas comenzaron a aparecer, Jane se recostó en la manta, señalando el cielo.
JANE: Mira, ahí está Orión. CARLOS: (se acostó a su lado, siguiendo la dirección de su dedo). Y ahí está Can Mayor. Es mi favorita. Siempre me recuerda a Dude. JANE: (rió suavemente). Siempre piensas en él, ¿verdad? CARLOS: Siempre, (respondió Carlos con una sonrisa. Luego, se volvió hacia Jane, su voz más suave). Pero ahora... solo puedo pensar en ti. JANE: (lo miró, sorprendida, y sus mejillas se tiñeron de un ligero rubor). ¿De verdad? CARLOS: (asintió). Sí. Siempre has sido mi persona favorita, Jane. No sé cómo haces que todo parezca más fácil, pero contigo... todo es mejor. JANE: (sonrió, y sus ojos brillaron bajo la luz de las estrellas). Yo siento lo mismo, Carlos. Siempre me haces sentir especial.
Carlos, sintiendo el impulso de seguir su corazón, se inclinó hacia ella, y Jane hizo lo mismo. Sus labios se encontraron en un beso suave, lleno de ternura y promesas silenciosas. Cuando se separaron, ambos se quedaron mirando, como si el universo entero los hubiera llevado a ese momento.
CARLOS: Gracias por esto, (dijo Carlos, tomando la mano de Jane). Por recordarme que a veces está bien detenerse y simplemente... estar. JANE: (apretó su mano suavemente). Siempre estaré aquí para recordártelo.
Y así, bajo el cielo estrellado y rodeados de la tranquilidad del lago, Carlos y Jane compartieron una noche que ambos sabían que guardarían en sus corazones para siempre.