ESTÁ HISTORIA ESTÁ MARCADA COMO COMPLETA, PERO, SE SIGUEN AÑADIENDO CAPÍTULOS.
Serie de One Shots de las parejas de Descendientes
PAREJAS:
+Devie
+Beal
+Jarlos
+Jonnie
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Era una mañana fresca en Auradon, y el castillo parecía más tranquilo de lo habitual. Ben, el rey, había planeado un día especial para Mal, su reina y compañera. A pesar de su amor por el reino, Ben sabía que tanto él como Mal necesitaban un respiro de sus responsabilidades y un poco de tiempo solo para ellos.
Mal estaba en su habitación, frente a un espejo, dándose los últimos toques a su atuendo. Aunque su estilo era más audaz y menos convencional que el de muchas princesas, se sentía cómoda con su propio reflejo. Estaba emocionada, no sabía qué planes tenía Ben para ellos, pero confiaba en que sería algo único.
Justo cuando se acomodó el cabello, la puerta se abrió. Ben entró, su sonrisa siempre reconociendo lo hermosa que se veía.
BEN: Buenos días, mi reina, (dijo con una voz suave, casi como un susurro, mientras avanzaba hacia ella). MAL: Buenos días, su majestad, (respondió Mal con una sonrisa traviesa). ¿Qué nos depara el día hoy? BEN: (caminó hacia ella y le ofreció la mano). Hoy no es un día cualquiera, Mal. He planeado algo especial. Solo nosotros, sin el castillo, sin los problemas de gobernar. Solo un día para ti y para mí. MAL: (frunció el ceño, intrigada). ¿Algo especial? ¿Qué estás tramando? BEN: (manteniendo su misterio, solo sonrió). Es un secreto. Ven, y lo verás por ti misma.
Mal y Ben caminaron hacia el jardín, pero al llegar a la puerta del castillo, Ben la detuvo.
BEN: No es por aquí, reina. El viaje comienza aquí.
Ben le entregó una capa ligera a Mal, cubriéndola de manera que la hacía lucir aún más majestuosa. Luego, sin decir una palabra, Ben la guió a un carruaje, distinto al que solían usar para las ceremonias. Era pequeño, pero acogedor, con dos caballos blancos preparados para el viaje.
MAL: ¿A dónde vamos? (preguntó Mal, sintiendo una mezcla de emoción y curiosidad). BEN: (subió al carruaje, ayudándola a entrar con gentileza). A un lugar que significa mucho para mí. Quiero que veas algo, Mal.
El viaje los llevó por los hermosos paisajes de Auradon, a través de bosques densos y suaves colinas que Ben y Mal nunca habían recorrido antes. Mientras viajaban, hablaban sobre recuerdos, historias de su infancia y sueños de futuro. Mal se reía de las anécdotas de Ben, y él la miraba con cariño, disfrutando de la cercanía. Era un momento simple, pero para ambos, estaba lleno de significado.
Después de un par de horas, el carruaje finalmente se detuvo en un claro en el bosque, donde una pequeña cabaña de madera esperaba.
BEN: Este es el lugar, (dijo Ben, mirándola con una sonrisa). Es un refugio que encontré hace tiempo, cuando necesitaba desconectar. He venido aquí para pensar, para recordar lo que realmente importa... y hoy quiero que lo veas contigo.
Mal miró a su alrededor, impresionada por la serenidad del lugar. El aire fresco y limpio, el suave murmullo de los árboles, todo parecía perfecto para un descanso.
MAL: Es hermoso, (dijo Mal, tocando ligeramente el borde de la cabaña). Nunca pensé que tendrías un lugar así. BEN: Lo tenía guardado solo para ti, (Ben respondió, tomándola de la mano). Pensé que, aunque siempre estamos rodeados de gente, siempre con responsabilidades, necesitamos este espacio... solo para nosotros.
Entraron juntos en la cabaña, donde una pequeña mesa estaba decorada con flores frescas y un picnic sencillo, pero delicioso. Se sentaron juntos, compartiendo la comida y disfrutando de la compañía del otro.
MAL: Ben, esto es... increíble, (dijo Mal, mirando todo con una sonrisa genuina). Nunca imaginé que tendrías un lugar así, tan... tranquilo. BEN: (la miró y sonrió). A veces, el silencio es todo lo que necesitamos, ¿no? Solo estar en el presente, sin presiones, sin distracciones. Solo tú y yo.
Después de comer, Ben y Mal caminaron por el bosque, con la luz del atardecer tiñendo el cielo de tonos cálidos. Mal caminaba a su lado, disfrutando del momento, mientras Ben, sin previo aviso, comenzó a cantar una suave melodía.
MAL: (lo miró, sorprendida pero con una sonrisa en el rostro). ¿Qué es esto? (preguntó, algo juguetona). BEN: (se detuvo y la miró con dulzura). Es solo una canción que escribí para ti. No soy tan bueno con las palabras, pero espero que mis notas puedan decir lo que no siempre puedo.
Mal lo observó en silencio, completamente conmovida. Cuando terminó la canción, no pudo evitar acercarse y abrazarlo.
MAL: Es perfecta, (dijo ella, sus ojos brillando con emoción). No necesito palabras, Ben. Lo que tenemos, lo que somos... ya lo sé.
Ben sonrió, con la felicidad reflejada en sus ojos. Se inclinó hacia ella y, sin pensarlo, la besó, un beso suave pero lleno de amor. Era un beso que decía todo lo que necesitaban decir, un beso que sellaba ese momento especial solo para ellos.
Se quedaron allí, bajo las estrellas que comenzaban a aparecer, rodeados por la belleza del bosque y la tranquilidad del momento. No había nada más que necesitaran. Estaban juntos, en su pequeño rincón del mundo, disfrutando de la paz de estar simplemente con el otro.