71

124 16 0
                                        

Mario, Hyun-soo, Jae-Heon quien cargaba a Yi-kiung iban de camino al campamento del cual Eun-yun se encontraba y al mismo tiempo tenían que ser rápidos al poder atender ya que ella había respirado humo en el incendio estaba provocando el organismo de su cuerpo comience a fallar.

Ahí --. le dijo Hyun-soo al ver a Eun-yun lejos.

Vamos --. dijo Mario mientras que era seguido por ambos.

En eso en aquel espacio, se encuentra Cha-yeong, Ha-ni y el señor Ho-sang que estaban cerca del fuego y en eso Eun-yun ve al grupo acercarse, pues ella sin pensarlo fue abrazar a Mario aliviada, pero también noto a Hyun-soo y a Jae-Heon, y pues si admitía que se había preocupado por ellos, entonces también los abrazo, pero de manera rápida.

Mario, Hyun-soo, Jae-Heon...me alegra que hayan vuelto, pero ¿Dónde está la niña que se encontraba con ustedes? --. decía Eun-yun buscándola con la mirada. 

Por ahora tenemos cosas más importantes --. dijo Mario mientras que señalaba a Yi-kiung que estaba en la espalda de Jae-Heon.

¿Qué le paso? --. decía Eun-Yun sorprendida al ver el estado de ella.

Estaba atrapada en un incendio --. decía Hyun-soo.

Eun-yun...has estado por esta zona por un tiempo... ¿conoces un lugar en donde pueda tratarla? --. le pregunto.

Pero antes que pudiera responder, se escuchó un fuerte dispara del cual le había dado en la cabeza a Mario haciendo que Hyun-soo y Jae-Heon se alertaran.

¡Mario! --. habían dicho preocupados.

Pero Mario ni se inmuto y en eso la bala había salido de su cuerpo, para después su herida se curará rápidamente, en eso esta cayó sobre la palma de su mano. En eso el estranjero volteo hacia el causante y vio que se tratara del señor Ho-sang que lo apuntaba.

¿A qué se debe el disparo? No hicimos nada malo --. dijo Mario con tranquilidad.

Te advertí que no trajeras monstruos --. le advirtió el hombre a Eun-Yun.

¡No son peligrosos! --. le reclamo ella.

Si claro --. dijo el mayor con sarcasmo que aun apuntaba a Mario.

¿Es consciente que es una pérdida de tiempo disparándome? Puedo curarme rápidamente --. dijo Mario con obviedad.

Te seguiré disparando de todas maneras --. dijo el mayor aun apuntandolo.

¿Acaso esta ciego? ¿No vio como la bala salió de su frente y se curó instantáneamente? --. dijo Cha-yeong que intervino en la discusión.

Solo venimos en busca de Eun-yun y después nos iremos --. dijo Hyun-soo tratando de calmar la situación.

No te creo --. dijo el señor Ho-sang aun con el arma en mano.

No debes ser duro con Eun-yun solo porque estuvo con nosotros --. dijo Jae-Heon.

Con tan solo juntarse con ustedes ya es peligrosa --. dijo el hombre que preparaba el siguiente disparo.

Eun-yun en un acto rápido había tomado por detrás a Ha-ni mientras que le ponía un cuchillo en el cuello y le sujetaba del cabello.

¡Eun-yun! --. dijo Cha-yeong con sorpresa al acto.

Atrévete a dispararles o le rebano el cuello a ella --. dijo Eun-yun que presionaba el cuchillo en el cuello de Ha-ni.

¿Estas loca? ¿Te atreves a desafiar a los tuyos? ¿Por unos monstruos? --. decía el señor Ho-sang que aún se mantenía firme con el arma.

¿Sabe que en algún momento se volverá uno de esos monstruos que rondan por ahí? --. dijo Mario interfiriendo.

¡Cállate! ¡Aquí el monstruo eres tú! --. le grito él.

No me sorprendería que algún momento estaría presentando los síntomas, solo es cuestión de tiempo en que usted se vuelva uno de ellos, no puede huir del virus...tarde o temprano se volverá en una horrible bestia --. dijo Mario fríamente mientras que sus ojos se volvían negros con blanco. 

Las palabras y los ojos de Mario habían puesto nervioso al señor Ho-sang y al joven Park Cha-yeong, en ello el extranjero se acercó a Eun-yun con Ha-ni.

Dame el cuchillo, Eun-yun --. dijo Mario en un tono grave.

Ella sorprendida solo hizo caso a sus palabras y en un momento las venas del brazo de Mario habían brillado como en los tonos del fuego para luego hacer que el cuchillo se derritiera ante los ojos de todos, haciendo que los tres desconocidos se comenzaran a asustar ahora.

Mario --. decía Hyun-soo tratando de interferir, pero fue detenido por Jae-Heon, en señal de que no complicara las cosas.

Mario en un descuido del hombre, le arrebato el arma y la partió en dos como si fuera una rama haciendo que el hombre cayera al suelo asustado.

A-Adelante mátame, es lo que un monstruo haría --. decía el hombre asustado, pero retándolo. 

Solo se agacho para estar en cara con él y veía al hombre temblar, pero no hizo nada ya que se le quedo mirando un momento hasta que sus ojos volvieron a la normalidad.

Si se van ahora, tendrán suerte de que usted y su hija no sean atacados por monstruos corruptos --. dijo Mario mientras que incorporaba al hombre para que volviera a estar de pie.

¿No vas a matarme? --. le pregunto el mayor desconcertado.

Digamos que estoy cansado de ver sangre y muerte, solo quiero vivir en paz como cualquiera --. dijo Mario mientras que volvía con los chicos. 

¿No nos harás daño? --. decía Ha-ni aun sin poder creerlo.

Como ya dije, no quiero más sangre ni muerte...solo quiero sobrevivir junto con mi familia --. decía Mario que miraba a Hyun-soo y a Jae-Heon.

Te envidio --. dijo el señor Ho-sang.

Ya vámonos, viejo --. dijo la chica que se subía al auto.

El señor Ho-sang solo miro por última vez a Mario mientras que se subía al auto y vieron que el auto junto con un remolque se alejaba del grupo.

Mario...Yi-Kyung, debemos encontrar un lugar para que las trates --. dijo Jae-Heon.

Yo...recuerdo haber visto un lugar no muy lejos de aquí, es como un hospital al parecer --. dijo Cha-Yeong que se metía a la conversación.

Supongo que ahora no tienen transporte y ahora sin protección, pues tendremos que estar juntos por ahora --. decía Mario haciendo que los demás asintieran, para luego rodos fueran de camino a ese hospital para salvar a Yi-Kyung, ya que no le quedaba mucho tiempo.

Yo te protegeréDonde viven las historias. Descúbrelo ahora