CAPÍTULO 19: EN EL OJO DEL HURACÁN

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_EN EL OJO DEL HURACÁN_

La tormenta emocional que había estallado en la cafetería dejaba secuelas que nadie podía ignorar. Aunque el ambiente intentaba regresar a una normalidad tensa, las miradas cruzadas y los murmullos hacían evidente que los acontecimientos recientes seguían presentes en la mente de todos.

Pov Alexandra:

No pude dormir esa noche. Cada vez que cerraba los ojos, revivía el beso de Katherine y la bofetada de Teresa. Sentía el apretón de la mano de Andrea como un recordatorio constante de que estaba atrapada entre dos mundos, incapaz de elegir uno sin romper el otro.

Allison insistió en quedarse conmigo, diciendo que no podía dejarme sola con todo lo que estaba pasando. Aunque agradecía su presencia, sus constantes intentos de hacerme razonar solo lograban aumentar mi ansiedad.

—Alex, no entiendo por qué sigues dudando —dijo mientras se acomodaba en mi sofá con una taza de té—. Andrea es todo lo que siempre has buscado: estabilidad, pasión, amor. Teresa... bueno, Teresa es complicada.

—¿Y si quiero esa complicación, Allison? —pregunté finalmente, rompiendo mi silencio. Mis palabras la dejaron boquiabierta por un momento, pero luego suspiró profundamente.

—Eso no es complicación, Alex. Es autodestrucción.

Sus palabras resonaron en mi cabeza mientras la noche se hacía más larga.

Pov Teresa:

Mis manos todavía temblaban cuando llegué a mi habitación. No sabía si era de la ira, la vergüenza o la confusión. Katherine había cruzado un límite, y aunque su beso no significó nada para mí, no podía ignorar la forma en que había alterado todo.

Eva y Vicky intentaron consolarme, pero sus palabras eran un ruido de fondo mientras yo repasaba mentalmente cada detalle de la escena.

—¿Qué vas a hacer ahora? —preguntó Eva finalmente, con una expresión seria.

—No lo sé —respondí, dejándome caer en la cama. Sentía como si todo lo que había construido con Alexandra se estuviera desmoronando frente a mis ojos.

Vicky cruzó los brazos y me miró fijamente. —Tere, si sigues dejándote llevar por lo que sientes por Alex, vas a terminar más rota de lo que ya estás.

—¿Y qué quieres que haga? —respondí, alzando la voz sin querer. Vicky y Eva intercambiaron miradas antes de decidir que sería mejor dejarme sola.

Cuando cerraron la puerta, no pude evitar sentir que estaba más sola que nunca.

Pov Andrea:

No podía evitar sentirme victoriosa. Había dejado claro frente a todos que Alexandra estaba conmigo. Teresa había sido humillada, y Katherine... bueno, Katherine se había asegurado de hundirse sola.

Pero, mientras caminaba hacia mi habitación, algo en el rostro de Alexandra me seguía molestando. Su expresión no era la de alguien que había sido defendida. Era la de alguien que estaba perdiéndose en un mar de dudas.

Esa noche decidí no dejar las cosas al azar. Si Alexandra estaba confundida, yo iba a demostrarle que conmigo no había dudas.

Pov Katherine:

La bofetada de Teresa todavía ardía en mi mejilla, pero no dolía tanto como su rechazo. Había dado el paso más grande que jamás me atreví a dar, y todo había salido mal.

Eva y Vicky intentaron consolarme, pero su preocupación solo me hacía sentir más patética.

—¿Qué esperabas, Kat? —dijo Vicky con una mezcla de lástima y exasperación—. Teresa nunca te verá como algo más que su amiga.

—No lo entiendes —respondí, levantándome del sofá con brusquedad—. Nadie entiende lo que siento por ella.

Eva me miró con tristeza. —Lo entendemos, pero también sabemos que te estás lastimando sola.

Las dejé hablando entre ellas mientras me encerraba en mi habitación. Las lágrimas rodaban por mi rostro, pero no eran de arrepentimiento. Eran de frustración.

Pov General:

La tormenta emocional que envolvía a Alexandra, Andrea, Teresa y Katherine estaba lejos de calmarse. Cada una de las chicas lidiaba con sus propios demonios, mientras sus amigas observaban desde la barrera, incapaces de intervenir sin empeorar las cosas.

Sin embargo, había algo que todas compartían: una sensación de que, tarde o temprano, la calma llegaría. Pero nadie sabía si la calma sería el final del huracán o solo el preludio de algo peor.

La Parada de Autobús Incorrecta  | Un Encuentro InesperadoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora