CAPÍTULO 29: PRESENTACIONES Y DECLARACIONES (PARTE 1)

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_PRESENTACIONES Y DECLARACIONES (PARTE 1)_

Pov General:

Era un día soleado de principios de primavera, y Alexandra había decidido que, por fin, iba a presentar a Andrea ante sus padres. Después de varios meses de relación y momentos compartidos, sentí que era el momento adecuado.

Aunque la idea la emocionaba, su corazón latía rápido por los nervios, sabía que, si quería avanzar en su relación, debía dar este paso. Después de todo, sus padres, aunque exitosos y reconocidos en el mundo empresarial, no eran precisamente los más fáciles de impresionar.

—¿Estás segura de que quieres hacer esto hoy? —preguntó Andrea, mirando a Alexandra mientras ambas se dirigían hacia la casa de los padres de Alexandra. No sé si estoy lista para el juicio de tus padres.

Alexandra soltó una risa nerviosa. —No te preocupes, Andrea. Solo asegúrate de sonreír mucho. Eso siempre ayuda.

Andrea le devolvió la sonrisa, aunque se notaba la inquietud en sus ojos. —¿Son muy estrictos?

Pov Alexandra:

Me reí nerviosamente, dándole un toque suave en el brazo. —Solo mi papá. Pero es un buen tipo, solo puede ser un poco... dramático.

Andrea frunció el ceño, sin entender del todo, mientras ambas nos acercábamos a la casa de mis padres —¿Dramático?

—Sí —respondí buscando las palabras correctas. —Mi padre... tiene una personalidad grandiosa y a veces se pone protector con las cosas que le importan. Y yo soy una de esas cosas.

Andrea soltó una risa nerviosa. —Bueno, no soy ajena al drama familiar, pero espero que me acepte.

Al escuchar eso, mi ansiedad aumentó. Andrea era perfecta, pero mi padre... nunca había sido fácil de impresionar. Respire profundamente.

Ambas llegamos a la casa de mis padres, era una casa elegante pero acogedora en un vecindario tranquilo. Respiré hondo antes de tocar el timbre.

—Aquí vamos —dijo Alexandra, con una mezcla de emoción y nerviosismo.

Sonó el timbre, y en pocos segundos, la puerta se abrió y allí estaba mi madre, Carolina Montoya, con una cálida sonrisa que siempre me hacía sentir en casa y dándole la bienvenida a Andrea de inmediato.

—¡Hola, cariño! —exclamó mi madre, abrazándome antes de mirar a Andrea. —Qué bueno es conocerte al fin. Pasen, no hay necesidad de quedarse en la puerta.

Andrea respiró aliviada por la amabilidad de mi madre. —Gracias, señora Montoya.

A pesar de la atmósfera cálida y acogedora de mi madre, sabía que lo que seguía sería más complicado, tan pronto como cruzamos el umbral, el ambiente cambió. Desde el salón se escucha una voz profunda y autoritaria.

—¡ALEXANDRA MONTOYA! ¿QUIÉN ES ESTA CHICA QUE TRAES AQUÍ? ¿¡QUÉ ESTÁ PASANDO!?

El tono era inconfundible. Era mi padre Martín Montoya, quien había estado mirando un partido de fútbol en la televisión y se había levantado de su sillón, evidentemente alarmado por la presencia de una extraña en la casa.

Miró a Andrea con unos ojos tan penetrantes que podrían haberla derretido en ese momento.

Pov General:

Alexandra se detuvo en seco, su rostro comenzando a ruborizarse. —Papá... no empieces, por favor —suspiró y se volvió hacia Andrea. —Lo siento, en serio. Mi papá es así, pero verás que es solo su manera de ser.

Andrea frunció el ceño y se quedó quieta, sin saber exactamente cómo reaccionar. Sabía que lo que venía no sería sencillo.

Martín Montoya apareció en el pasillo, de pie como si fuera un jefe de alguna gran empresa y sin mediar palabras, se acercó rápidamente a Andrea, examinándola de arriba abajo.

Caminó hacia Andrea, con una mirada que parecía estar evaluando a la joven con demasiada intensidad.

—¿Tú eres la que está quitándole la atención a mi hija? ¡Eso no va a ser fácil! ¡No voy a permitir que nadie le robe el tiempo que tiene que pasar conmigo! —dijo con dramatismo, lanzando una mirada a Alexandra como si ella estuviera cometiendo un crimen.

Pov Alexandra:

Me adelanté para defender a Andrea. —Papá, por favor, no empieces.

Pero Martín no me prestó atención. Con una expresión de "papá protector", caminó hasta quedar cara a cara con Andrea.

—¿Tú eres la famosa Andrea? La que le está robando el tiempo a mi hija, ¿eh? Espero que no seas como todas esas chicas que solo vienen a distraerla.

Andrea sorprendida, pero tratando de mantener la calma, extendiendo la mano hacia mi padre.

—Hola señor, Montoya, soy Andrea. Encantada de conocerlo. No quiero robarle el tiempo a Alexandra, ¡le prometo que solo soy una amiga de su hija!

Martín no parecía impresionado, pero tomó su mano con firmeza. —Una amiga, ¿eh? ¿Qué clase de amiga? ¿La que hace que mi hija deje de asistir a las fiestas familiares y se queda estudiando todo el tiempo? Eso suena sospechoso. ¡No quiero que mi hija esté perdiendo el tiempo con alguien que no valore su tiempo en familia!

...CONTINUARÁ...

La Parada de Autobús Incorrecta  | Un Encuentro InesperadoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora