_ALEX!! ¡REGRESASTE!_
El año sin Alexandra había sido el más desafiante de la vida de Andrea. Aunque intentó llenar los días con actividades y mantenerse ocupada, la ausencia de su novia era un vacío constante en su corazón.
Pasaba mucho tiempo con Allison, Bárbara y Laura, quienes se aseguraron de que nunca se sintiera sola. Las noches de cine, las reuniones casuales y los paseos por la ciudad se volvieron una rutina. También había retomado la tradición de cenar cada semana con sus padres, algo que había descuidado en los últimos años. Incluso compartió varias cenas con los padres de Alexandra, quienes siempre la recibían con cariño y trataban de animarla.
Andrea también había aprovechado el tiempo para enfocarse en sus estudios y proyectos personales. Se inscribió en un curso de fotografía que siempre había querido tomar, inspirado en la pasión de Alexandra por capturar momentos durante sus viajes. Las fotos que Andrea tomaba adornaban ahora las paredes de la casa, como un recordatorio de que ella también estaba creciendo mientras esperaba.
Sin embargo, cada día terminaba igual: mirando el cielo desde la terraza, preguntándose dónde estaría Alexandra y si estaría pensando en ella.
Cuando el día del regreso finalmente llegó, Andrea no pudo contener la mezcla de emociones que la invadía. Había limpiado y decorado la casa con flores frescas y pequeños detalles que sabía que a Alexandra le gustarían. El corazón le latía con fuerza mientras esperaba frente a la puerta.
El sonido de un auto deteniéndose en el camino la hizo congelarse. Abrió la puerta justo a tiempo para ver a Alexandra bajando, su figura ligeramente más madura después de un año de arduo trabajo, pero con la misma sonrisa que Andrea había soñado tantas noches.
—¡Alex! —gritó Andrea, sin poder contenerse, corriendo hacia ella.
Alexandra dejó caer su maleta y abrió los brazos justo a tiempo para recibir a Andrea en un abrazo lleno de lágrimas y risas. Durante un largo momento, ninguna de las dos pudo hablar. Simplemente se aferraron la una a la otra, sintiendo cómo todas las barreras de distancia y tiempo desaparecían.
—Te extrañé tanto, Andy —murmuró Alexandra finalmente, acariciando su cabello.
—Yo más... no sabes cuánto —respondió Andrea, alzando el rostro para mirarla a los ojos—. Prometiste que volverías, pero, aun así, se sintió como una eternidad.
Andrea no pudo contener las lágrimas. Un año entero sin su presencia, sin su voz, había sido más difícil de lo que había imaginado.
Se separaron lo justo para mirarse a los ojos. Alexandra le acarició el rostro, notando las pequeñas diferencias que el tiempo había marcado en Andrea.
—Estás más hermosa que nunca —dijo Alexandra con una sonrisa.
Andrea río entre lágrimas, llevándola de la mano al sofá.
—Y tú estás más delgada. ¿No te alimentaste bien? —bromeó, aunque en su voz había una pizca de preocupación.
—No como cuando tú me cocinas —Alexandra le guiñó un ojo.
Alexandra sonrió y, con delicadeza, limpió las lágrimas del rostro de Andrea.
—Intenté mantenerme ocupada para no pensar demasiado en tu ausencia —confesó Andrea, sosteniéndole la mano—
—Gracias por no rendirte, por no dejar que la distancia nos separara del todo. —Alexandra apretó la mano de Andrea con fuerza—. Pero ahora estoy aquí, y no pienso dejarte otra vez. Este es nuestro hogar, y tú eres mi hogar.
Andrea no necesitó más palabras. Se acercó para besar a Alexandra, un beso que encapsulaba toda la añoranza, el amor y la promesa de un futuro juntas.
—Fui al cine con Allison, ayudé a Bárbara a decorar su nuevo departamento, y cené varias veces con tus padres. Incluso me enseñaron algunas recetas que a ti te gustan.
Alexandra sonrió, imaginándose las escenas que Andrea describía.
La noche transcurrió entre risas, abrazos y relatos de lo que ambas habían vivido durante el año. Alexandra trajo consigo recuerdos de sus viajes, pequeños obsequios que había recogido pensando en Andrea. Pero lo más importante era que estaban juntas nuevamente, listas para enfrentar cualquier cosa que el futuro les trajera.
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La Parada de Autobús Incorrecta | Un Encuentro Inesperado
Novela JuvenilA veces, conocer a alguien en el lugar menos esperado puede cambiar tu vida de manera inesperada. Ese día, en la parada de bus equivocada, conocí a la chica más linda y tierna que jamás podría imaginar. Lo que empezó como un simple encuentro se conv...
