_EL PLAN DE KATHERINE_
La oscuridad de la noche se filtraba a través de las cortinas de una habitación sencilla, donde Katherine estaba sentada frente a un espejo. Sus ojos, cargados de resentimiento, se fijaban en su reflejo mientras sostenía en sus manos una fotografía antigua de su grupo de amigas de la universidad.
En el centro de la foto, Alexandra sonreía despreocupadamente, irradiando la misma confianza que había sido la chispa del odio de Katherine.
El pasado se desplegó en su mente como un viejo filme. Alexandra había sido la razón por la que su vida había dado un giro tan drástico, o al menos así lo creía Katherine. Alexandra siempre parecía tener todo: éxito, amigos leales y un amor inquebrantable en Andrea.
Todo lo que Katherine alguna vez había deseado parecía girar en torno a Alexandra, mientras ella se quedaba en las sombras.
El día de la graduación estaba marcado en el calendario de Katherine. No porque fuera un hito para ella, sino porque era el momento perfecto para enfrentarse a Alexandra.
Había pasado años planeando cuidadosamente cada detalle, desde cómo infiltrarse sin llamar la atención hasta cómo enviarle una advertencia clara y directa.
Uno de los pasos más importantes fue su cambio de aspecto. Katherine sabía que su rostro y estilo eran fáciles de reconocer, así que se transformó completamente. Cambió su cabello castaño oscuro por un rubio platinado, dejó atrás las gafas que solía usar y adoptó un estilo más sobrio y profesional. Quería asegurarse de que nadie pudiera asociarla con su antiguo yo hasta que fuera demasiado tarde.
El día de la graduación, Katherine apareció como una invitada más. Su mirada siguió cada movimiento de Alexandra, esperando el momento perfecto para acercarse. Cuando finalmente tuvo la oportunidad, se aseguró de dejarle un mensaje que Alexandra no olvidaría.
—Pero no te olvides, Alex, que el pasado no siempre se olvida. Hay cosas que, aunque intentemos dejar atrás, nos alcanzan. No olvides que siempre hay un precio que pagar.
Alexandra había intentado mantenerse impasible, pero Katherine notó cómo el mensaje había dejado una marca. Sonrió para sí misma mientras desaparecía entre la multitud, dejando a Alexandra con una sensación de inquietud que no la abandonaría fácilmente.
Semanas después, llegó el cumpleaños de Alexandra. Andrea, llena de entusiasmo, extendió la invitación a Katherine, convencida de que sería una buena oportunidad para dejar atrás viejas tensiones.
Pero Katherine rechazó la invitación sin dar ninguna explicación. Sabía que asistir solo complicaría su plan, y no estaba dispuesta a dejar que nada lo comprometiera.
Desde su pequeño apartamento, Katherine seguía trazando cada movimiento con precisión. Su plan no era solo una simple venganza; era un juego meticulosamente diseñado para hacer que Alexandra sintiera lo que ella había sentido durante años: pérdida, frustración y la sensación de estar constantemente al borde del fracaso.
Mientras cerraba su cuaderno de notas lleno de ideas y estrategias, Katherine se miró nuevamente al espejo. Esta vez, su reflejo le devolvió una sonrisa fría y calculadora.
—Pronto, Alexandra. Muy pronto sabrás lo que se siente.
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La Parada de Autobús Incorrecta | Un Encuentro Inesperado
Teen FictionA veces, conocer a alguien en el lugar menos esperado puede cambiar tu vida de manera inesperada. Ese día, en la parada de bus equivocada, conocí a la chica más linda y tierna que jamás podría imaginar. Lo que empezó como un simple encuentro se conv...
