CAPÍTULO 47: ¿TE CASARÍAS CONMIGO?

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_¿TE CASARÍAS CONMIGO?_

Allison no podía dejar de dar vueltas por la casa, nerviosa y con el corazón acelerado. Había planeado esta propuesta durante semanas, pero ahora que se acercaba el momento, todo parecía tan abrumador.

—Alex ¿crees que esto va a funcionar? —preguntó, mientras miraba las velas que había colocado en el jardín con la ayuda de Alexandra.

Alexandra, sentada en el sofá, sonriendo al ver la ansiedad de su amiga.

—Relájate, Allie. Si alguien entiende de propuestas, esa eres tú. —Alexandra levantó una ceja, intentando animarla.

—¡Pero esto es diferente! —respondió Allison, mordiendo su labio nervioso— Bárbara es... ¡Bárbara! La mujer más difícil de sorprender. Y no quiero que termine pensando que soy una tonta.

Alexandra se levantó y caminó hacia ella, poniéndole una mano en el hombro.

—Tranquila, lo que importa es que lo hagas con el corazón. Si te sale mal, seguro que ella lo entenderá. Y si sale bien... será perfecto.

Allison se acercó, tomando una respiración profunda. Aunque sus nervios no se disipaban, la presencia de Alexandra la calmaba un poco. Después de ayudar a Allison con la organización de su propuesta Alexandra se fue de la casa de Allison.

Finalmente, Bárbara llegó a la casa y Allison sintió cómo su estómago se retorcía. Bárbara, ajena a los planos de su novia, entró riendo y con una sonrisa confiada, como siempre.

—¡¿Qué haces aquí sola, Allie?! —preguntó Bárbara, entrando con su típica energía.

—Es una sorpresa... —dijo Allison, con una risa nerviosa, señalando hacia el jardín.

Bárbara la miró confundida.

¿Una sorpresa? ¿Para mí? —indagó Bárbara, viendo las velas y las luces decorativas que Allison había preparado.

—Sí... —respondió Allison, sin saber por dónde empezar.

Bárbara la tomó de la mano y la condujo hacia el jardín. A medida que Bárbara avanzaba, se iba acercando más a la sorpresa que Allison había planeado. Las velas iluminaban el espacio, creando una atmósfera romántica, pero cuando Bárbara llegó a la mesa, vio algo que no esperaba: una caja con un anillo, colocada torpemente sobre un pedestal.

Bárbara la miró sorprendida, esperando que Allison dijera algo.

—Bárbara... —comenzó Allison, con la voz temblorosa—. ¿Te casarías conmigo?

Bárbara miró la escena, manteniendo la risa, pero al mismo tiempo sintió una oleada de ternura. La propuesta era... desordenada, un poco torpe, pero también estaba llena de amor.

—¿De verdad? —preguntó Bárbara, sin poder evitar sonreír.

Allison, al ver la mirada en los ojos de Bárbara, se sintió avergonzada.

—Sí... no sé, tal vez esto no era lo que esperabas, pero... —comenzó a decir, sintiendo que el momento había salido mal.

Pero Bárbara la interrumpió con una sonrisa más amplia.

—¡Es perfecto! —exclamó, abrazando a Allison con fuerza— No me importa si es desordenado, lo que importa es que lo hiciste tú. Y eso me hace muy feliz.

Allison, sorprendida y aliviada, la abrazó con fuerza.

— ¿Entonces aceptas? —preguntó Allison, todavía un poco incrédula.

—Por supuesto que aceptó —respondió Bárbara, besándola suavemente— Aunque no sé si esta es la propuesta más clásica... pero es nuestra.

Ambas se rieron y se quedaron abrazadas, disfrutando de ese momento espontáneo y lleno de amor.

La propuesta, aunque no salió como Allison lo había planeado, era aún más perfecta de lo que ella había imaginado. En ese caos de velas, risas y sentimientos, ambas sabían que este era el comienzo de un nuevo capítulo en sus vidas.

La Parada de Autobús Incorrecta  | Un Encuentro InesperadoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora