CAPÍTULO 49: REGRÉSAMELA!!

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_REGRÉSAMELA_

El rastro que Katherine había dejado era tenue, pero Alexandra no iba a rendirse. Sus manos temblaban mientras recorría las calles oscuras, tratando de rastrear a la mujer que había secuestrado a Andrea. Cada minuto que pasaba era una eternidad. No podía dejar de pensar en el peligro que corría Andrea, en la angustia de no saber qué le había hecho Katherine.

Alexandra había seguido las pistas hasta llegar a un pequeño apartamento abandonado en las afueras de la ciudad. La puerta estaba entreabierta, y Alexandra la empujó con fuerza, sabiendo que no podía esperar más. Adentro, el silencio era absoluto, pero Alexandra podía sentir la presencia de Katherine, como una sombra que la observaba.

—¡Katherine! —gritó Alexandra, su voz llena de rabia y desesperación—. ¡Regrésame a Andrea!

De repente, apareció Katherine, calmada, casi como si no hubiera ninguna prisa, con una sonrisa traviesa en los labios.

—Así que finalmente me encontré, Alex —dijo Katherine, con su voz fría y calculadora.

Alexandra dio un paso hacia ella, furiosa, su corazón latiendo con fuerza.

—¡No me hagas perder más tiempo! —exigió Alexandra, sin poder contener la furia—. ¡Dama Andrea!

Katherine levantó una mano, calmándola.

— ¿Qué harías, Alex? —preguntó con un tono de desafío—. ¿De verdad crees que puedes detenerme? No tienes idea de lo que soy capaz.

Alexandra la miró fijamente, sus ojos llenos de determinación.

—No me importa lo que seas capaz de hacer. ¡Te juro que no descansaré hasta que Andrea esté a salvo!

Katherine dio un paso atrás y, en un movimiento rápido, se giró para escapar. Alexandra la siguió al instante, no dispuesta a dejarla ir. Pero en su intento de alcanzarla, Katherine logró perderla de vista. Alexandra recorrió el pasillo con rapidez, buscando por todas partes, pero solo encontró el vacío.

El sonido de un teléfono móvil sonó en la distancia, y Alexandra se detuvo, escuchando atentamente. Reconoció la vibración, la misma que había oído antes en su propia casa. Katherine estaba allí.

En un último intento de atrapar a Katherine, Alexandra corrió hasta la última habitación del pasillo, donde encontró algo que no esperaba: un trozo de papel en el suelo. Sin pensarlo, lo levantó y leyó rápidamente.

La dirección escrita en el papel la hizo detenerse en seco. Una nueva pista, una nueva oportunidad. No había tiempo que perder.

Katherine había cometido un error. Había dejado escapar algo vital: la ubicación de donde mantenía a Andrea.

Con la esperanza renovada, Alexandra corrió hacia la puerta, pero cuando miró hacia atrás, vio que Katherine ya no estaba. Había desaparecido, dejando solo un rastro de caos y confusión.

Alexandra guardó el papel en su bolsillo, sabiendo que tenía algo valioso en sus manos. No iba a dejar que Katherine ganara. Esta vez, había algo que podía hacer: rescatar a Andrea.

La Parada de Autobús Incorrecta  | Un Encuentro InesperadoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora