– ¿Gyehyeon…?
Hoyoung luce sorprendido cuando llega a la terraza durante la madrugada y ve a Gyehyeon sentado en el frío suelo de la terraza, con las rodillas pegadas al pecho y los hombros temblorosos; pero su rostro se vuelve sombrío y una pequeña sonrisa se desliza por sus labios, pues había escuchado el pequeño alboroto de Gyehyeon al despertar y caminar por los pasillos en medio de la noche, provocando que Hoyoung salga a ver lo que sucede.
Una parte de Hoyoung sólo estaba preocupada, pero la otra parte tuvo una idea cuando siguieron a Gyehyeon hasta la terraza y le escucharon sollozar en voz baja.
Hoyoung regresó a su habitación para llevar una manta a la terraza, y la dejó a un lado para acercarse al menor, escuchando su respiración entrecortada y observando su pálido rostro, levemente iluminada por el resplandor de la luna.
Gyehyeon se sobresalta un poco al oír la voz, sus manos agarran con fuerza la tela de sus mangas, pero no levanta la vista.
Hoyoung se arrodilla a lado de Gyehyeon en silencio.
– Gyehyeon, soy sólo yo – dice Hoyoung en un tono suave y gentil – Estoy aquí.
Las palabras de Hoyoung resuenan en la cabeza de Gyehyeon como ecos que le hacen levantar la mirada.
Cuando sus ojos se encuentran con los del mayor, su cuerpo se mueve instintivamente para abrazarlo, aferrándose con fuerza a su cuerpo.
Hoyoung se sorprende por el repentino abrazo, pero no lo rechaza y lo presiona suavemente entre sus brazos.
Gyehyeon respira con dificultad, pero no se aparta. Hoyoung lo observa con atención y siente el sutil temblor en su cuerpo.
– ¿Estás bien? – pregunta suavemente.
Gyehyeon duda y luego asiente levemente.
– Las pesadillas... – Gyehyeon susurra débilmente – Sigo viendo esos recuerdos, hyung. Los que esa sombra me mostró. Siguen viniendo... No paran... Las sombras... Siguen riendo. Susurrando... Incluso cuando estoy despierto, las siento... Todavía las siento.
La expresión de Hoyoung se suaviza con mucha preocupación, mirando con tristeza al menor que empieza a sollozar bajo sus brazos.
Su lado más natural y genuino trata de proporcionar toda su calidez y protección para Gyehyeon, abrazándolo con fuerza, preocupado por el mal momento que Gyehyeon está atravesando por su propia consciencia. Le deja sollozar sobre sus brazos, pero al mismo tiempo lucha por sus intenciones más oscuros de aprovecharse de la situación, tal como había sucedido con Yongseung.
Hoyoung cierra los ojos con fuerza, tratando de no pensar en nada más que en consolar a Gyehyeon en silencio, con un simple abrazo, sin buscar algo más.
Cuando los minutos pasan y Hoyoung escucha que los sollozos de Gyehyeon disminuyen y que su cuerpo deja de temblar, Hoyoung se aleja lentamente del menor y se sienta a su lado, lo suficientemente cerca para que se sienta cómodo.
– No podrán hacerte daño, Gyehyeon. No mientras yo esté aquí.
Gyehyeon gira lentamente la cabeza, con el rostro cansado pero buscando una señal de tranquilidad en el rostro de Hoyoung que detenga a su agitado corazón.
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LOCA OBSESIÓN
FanficUna historia donde el amor y la atracción a menudo se enredan con la confusión, la traición y el misterio.
