La gran mansión del castaño estaba vigilada en su totalidad, a simple vista nadie podría entrar ahí, los guardias tenían un porte que asustaba a cualquier, pero eso no impidió que Jimin se saliera con la suya.
<<Después de su noche de pasión con Yoongi y la llamada de Hans sabía que tenía que hacer algo, porque la llegada del tío de Hans solo significaba que su tiempo se había acabado y no podría ser la mariposa libre que había sido hasta ese momento.
―Yoongi. ―susurró en el silencio de la habitación mientras esos grandes brazos rodeaban su cuerpo. ―Quiero que hagas algo por mí.
―¿Qué es?
Jimin dudó un poco por lo que iba a pedir, pero no había otra manera. ―Quiero que vengas conmigo.
Yoongi lo miró extrañado. ―¿A qué te refieres?
―Eso, quiero que vengas conmigo, quédate conmigo hasta que todo esto se solucione. ― levantó su cabeza hacia Yoongi. ―¿Puedes? ―exclamó con ojos suplicantes.
Yoongi sonrió. ―No te das cuenta de lo peligroso que soy ahora. ―Tomó entre sus dedos de una manera dulce la nariz del rubio. ―Por eso no puedo irme contigo.
Jimin arrugó el ceño. ―Pero conmigo puedes estar más seguro, de verdad no estoy bromeando.
Yoongi sonrió y abrigó el cuerpo del rubio para después abrazarlo, cerró sus ojos buscando olvidarse por un momento de los grandes problemas en los que estaba metido, que fuera de esa vieja pero extrañamente cómoda cama su final parecía estar más cerca que nunca.
Antes no le había aterrado la idea de acabar con esa burla que llamaba vida, no le hubiera importado, pero solo hace unos días había conocido al rubio que había hecho cambiar todo su concepto sobre la vida.
Quizá podría olvidarse un poco de su problema y escaparse con él, solo escaparse con el dueño de esos ojos color miel que se enchinaban cuando le sonreía, simplemente ser libre y poder sentir esa magia que la gente llama amor, esa magia que parecía podía salvarlo, liberarlo y si tuviera que morir preferiría morir con los dulces recuerdos del rubio reproduciéndose en su cabeza hasta que su existencia llegara a su fin.
―Un día. ―dijo de pronto, haciendo que Jimin lo mirara. ―Puedo escaparme contigo por solo un día.
Jimin sonrió en grande. ―¿De verdad?
Yoongi asintió haciendo que el rubio lo abrazará con fuerza, no sabía ni porque lo había dicho, pero al menos por un día quería ser feliz, aunque Jimin tenía otros planes para él.
Después de eso antes de que los guardias y el tío de Taehyung llegaran a la mansión del castaño, Jimin consiguió entrar a Yoongi dentro de la gran estructura. Sabía que el lugar era tan grande que de seguro el castaño no notaría la presencia de Yoongi dentro, además tenía que mantenerlo ahí hasta que todo el peligro pasara. >>
―
A penas las manecillas del reloj marcaron las doce anunciando la media noche Jimin aseguró la puerta de su cuarto y se dirigió emocionado hacia el closet al entrar se encontró con la sonrisa expectante de Yoongi, mientras lo esperaba sentado en ese pequeño sillón.
―¿Estás listo? ―cuestionó Jimin acercándose.
―¿Listo para qué? ―respondió Yoongi envolviendo en un cálido abrazo al rubio.
―Para ir a dormir, debes estar cansado, también tengo algo de comida. ―dijo y le dedicó un pequeño beso en los labios.
Yoongi sonrió y dejó que el rubio lo guiara, primero comieron un par de sándwiches y el rubio lo envió hacia el baño, mientras se duchaba sentía que todo era un sueño. Tanto tiempo en un entorno que siempre lo mantenía alerta, estar sin preocupaciones y solo existiendo mientras disfrutaba de la más dulce compañía, se sentía irreal.
ESTÁS LEYENDO
LA LIBERTAD DEL ALMA - Kookv
FanfictionDos adolescentes que se encuentran en un convento, juntos descubren lo que la vida se negó a darles, cariño, familia, y amor. Pero a pesar de convertirse en todo lo que desean el uno del otro, la vida los pondrá a prueba una vez más. Esta historia...
