Capítulo 55

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Jungkook sintió la luz impactar contra su rostro, abrió sus ojos en respuesta y volvió a sentir en sus brazos la calidez del cuerpo del castaño, lo miró con cuidado, lo relajado de su semblante. Definitivamente estaba enamorado hasta los huesos. 

Con cuidado salió de la cama y fue directo al baño, cepilló sus dientes mientras sentía esa incomodidad recorrer su cuerpo, aún era extraño estar ahí. Caminó fuera de la habitación, no sabía que hora era, pero quería hacer el desayuno para Taehyung, así que con tranquilidad se dirigió a la cocina, mientras miraba con un segundo asombro lo grande de esa casa. 

― 

Yoongi despertó alarmado, miró a su alrededor y notó que esa no era su casa, pero todo susto se disipó cuando sintió a Jimin acurrucado junto a él. Sonrió en respuesta y apretó ligeramente el cuerpo del rubio, le gustaba más de lo que quería admitir, y esa solo era la única razón por la que suspiró fuerte y salió con cuidado de la cama. 

No conocía bien el lugar, pero no sería difícil encontrar la salida o eso pensaba mientras caminaba por la mansión, admiraba los pasillos apreciando lo grande del lugar, estaba tan concentrado buscando la salida que no fue nada precavido y eso solo lo notó cuando sintió una mano sobre su hombro haciendo detener su andar y antes de que pudiera voltear escuchó una voz. 

―¿Quién eres tú? ―cuestionó el castaño detrás de Yoongi. ―¿Cómo entraste?  

Yoongi no quería voltear, de seguro era el dueño de casa y si quería salir de ahí sin hacer ningún escándalo, tenía que ser cuidadoso. Pero no logró pensar en nada cuando un pelinegro que conocía bastante bien apareció ante sus ojos haciendo que arrugara las cejas en señal de confusión. 

―Tú. ―exclamó Jungkook. ―¿Qué haces aquí? ¿Cómo entraste? 

Taehyung lo miró extrañado. ―¿Lo conoces? 

Yoongi no perdió el tiempo y comenzó a correr hacia el pelinegro, empujándolo para que se quitara de su camino. Así comenzó la persecución de Yoongi mientras ambos chicos lo seguían, subió un piso más arriba y se adentró a uno de los cuartos que estaban vacíos, aprovechó que muchas cajas se encontraban apiladas y se escondió detrás de una gran pila de ellas.

Jungkook abrió la puerta del cuarto. ―Debe de estar aquí. 

Taehyung quiso adentrarse, pero Jungkook lo detuvo. ―No, es mejor avisar a los guardias. ―susurró al oído del castaño.

―Dudo que esté aquí Kookie, mejor busquemos en otro lado. ―respondió el castaño para no poner en sobre aviso a Yoongi, y cerró la puerta. 

Ambos chicos comenzaron a bajar las escaleras a toda prisa en busca de los guardias, cuando se encontraron con Jimin. 

―¿Hans? ―dijo al verlo. ―Y tú. ―señalo al pelinegro. ―Tú debes de ser Jungkook.  

El castaño se acercó al rubio. ―Regresa a tu cuarto Jimin. 

El rubio lo miró extrañado. ―No estoy entendiendo, ¿qué? 

―Acabamos de encontrar a alguien dentro de la casa, no sé como pudo entrar si se supone que todo está cercado de guardias. 

Jimin sintió su corazón latir rápido, se suponía que no lo debían atrapar tan rápido. ―¿Están seguros? ―ambos chicos asintieron. ―¿Dónde está? 

―Lo encerramos en uno de los cuartos de arriba, daremos aviso a los guardias. 

―El que debería ir a su cuarto eres tú Hans, no podemos dejar que esté cerca de ti, deja que Jungkook y yo nos ocupemos. 

LA LIBERTAD DEL ALMA - KookvHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora