"La carta"
-Te lo iba a decir...
Mi piel se eriza en el momento que escucho su voz a mi espalda, me obligo a girar sobre mis talones sintiendo el frio de las baldosas bajo ellos. Cuando lo veo una punzada de dolor atraviesa mi pecho, mientras dejo caer el papel arrugado y todo mojado a mis pies.
Este día debería haber terminado de la mejor manera. Algo me decía que no debíamos movernos de aquí, algo dentro de mi sabía que terminaría en esta situación. Él y yo en medio del baño descalzos, sin intercambiar palabras, a las tres de la mañana.
-Iré... yo volveré a dormir –me sorprende mi voz al momento de hablar, no puedo subir el volumen. Es como si tuviera miedo de hacerme daño yo misma. Paso por su lado rápidamente aunque todavía arrastrando mis pies, y sé que fue un error porque en este momento tengo sus dedos alrededor de mi brazo, tirando de él suavemente.
-Alika...
-Déjame –casi ruego mirando hacia abajo, no deseo saber nada en este momento, ni en ninguno más.- Por favor –concluyo.
-No –apresura a decir, suelta mi brazo pero rápidamente me toma por lo hombros de manera delicada, como si supiera que algo más podría romperme en pedazos.- Escúchame primero.
-No tengo nada que escuchar, eres libre Harry. Ve y llama a esa chica, también procura llamar una niñera para tus hijos –hago énfasis en la última palabra. Antes de que pueda ver las lágrimas en mis ojos me suelto violentamente y alcanzo mi cuerpo hasta la habitación de Noah.
-No seas infantil y escucha. Déjame que te lo explique todo –esto último termina por enojarme, escucho su paso apresurado detrás de mí y decido encararlo.
-¿SABES QUE? TENGO DIECIOCHO AÑOS ES OBVIO QUE SERÉ INFANTIL –le grito olvidando por completo el hecho de que Noah descansa a tan solos metros.- Y LO SIENTO SI NO TENGO OJOS DE COLOR, O SI MIS PIERNAS NO SON DEMASIADO LARGAS, O MI ABDOMEN NO ES...
-¿DE QUE MIERDA HABLAS? –se acerca aún más, su cara toma un color rojizo al mismo momento en el que su respiración se vuelve pesada, tanto que logro escucharlo.
-Lo siento si te avergüenzo... –se pasa la mano varias veces por el rostro y noto que trata de descifrar esto, se lo digo una vez más.- Me siento horrible, sin gracia, he pensado en terminar esto... Yo sé que me quieres, pero cómo saber que dentro de ti no piensas que estoy fea, para nadie es un secreto que los mortales nos entra todo por la vista... siento mucho miedo que mires a otras chicas y digas: ''Esta chica está más buena que mi novia".... me siento con el autoestima en el suelo.
Cuando finalizo mi discurso él mantiene la boca abierta, y si no fuera un tema serio le diría "cierra la boca, te podrían entrar moscas".
-Ni siquiera fui yo quien escribió eso...
Sentimos el chirrido de la puerta siendo empujada lentamente, Harry mira sobre mi hombro mientras me doy vuelta, es Noah. Tiene la cara roja empapada en lágrimas y su osito a rastras.
Me propuse a evitar que volviera a sufrir, pero acá está y me llenara con preguntas sobre por qué sus "papis" pelean. Lamentablemente acá esta la nena de cinco años gritándole a su novio de treinta.
Camino hacia él manteniendo toda la calma que aún conservo. Lo tomo en brazos e ingreso a la habitación sin siquiera mirar atrás.
Cerca de las cinco de la mañana logro conciliar el sueño, me duele admitirlo pero necesito aquí a Harry, necesito a mi único y verdadero amor conmigo...
{…}
Mis ojos pesan, mi garganta se encuentra seca y ni siquiera puedo respirar bien gracias a lo congestionada que estoy. Siento un frio demoledor cubrir todo mi cuerpo, al instante sé que tengo fiebre y tal vez esté resfriada.
Imágenes de la noche anterior llegan a mi cabeza y acaricio las sabanas en busca de Noah, me veo obligada a abrir los ojos cuando no encuentro su cuerpito. Me estiro hasta la otra orilla y reviso en el piso, pero nada.
Después de comprobar la hora me doy cuenta que en la mesa de luz descansa una hoja medio doblada que lleva mi nombre, inmediatamente sé que se trata de Harry. Me refriego los ojos antes de comenzar a leer.
"Perdona mí atrevimiento de recurrir a este medio, pero de otra forma no me escucharás.
Decidí que formarias parte de mi vida el día que te vi en esa tienda del demonio.
Me encanta tu pelo, me fascina tu fisonomía.
Ojalá pudiera hacer que te veas lo mitad de hermosa que te veo yo. Aunque creo que ni siquiera así lo entenderías.
Cuerpos hermosos hay en todo el mundo, pero una mujer de fierro no se encuentra todos los días. Eres el doble de fuerte e inteligente que todas las mujeres que conocí en mí vida.
No necesito nada más que eso para saber que eres la indicada.
PD: no quería decírtelo realmente. Me consume la vergüenza sí, pero ¿sabes por qué? Porque soy un anciano reteniendo a un alma joven a mi lado."
Las gotas empiezan a precipitarse de mis ojos, manchando la tinta negra escrita a la perfección. Su letra como es de esperar es casi tan perfecta como él.
Tengo que tomar minis descansos a medida que bajo las escaleras. Apenas puedo moverme pero debo agradecerle esto a Harry y disculparme por la manera en la que le grité anoche. Después de todo, él no había escrito esa nota en el restaurante.
En medio de las escaleras escucho la voz de Noah y también la de Anne. Claro, ya era tiempo de su visita.
-Tes autitos, hace bum –se escucha como explica mi hijo y Anne ríe. Es una mujer estupenda.
Temía mucho su reacción al conocerme, pero me aceptó casi como si fuera hija suya.
-Iré a buscar los papeles para enseñártelos mamá –siento los pasos de Harry viniendo en esta dirección y me toma unos segundos reaccionar para darme cuenta de que lo tengo en frente mío.
-Ali... –no dejo que termine de hablar y me le lanzo a los brazos. Él lo acepta sin duda alguna, envolviendo mi cintura con sus extremidades. Demostrándome todo el amor que expresa en esa carta.
-Perdón por todo, soy una tonta por hacerte semejante lio, ni siquiera escribiste eso, perdón, no...Me dejes -finalizo susurrando.
-¿Cómo podría dejarte si me has dado lo más hermoso de esta vida? Me regalaste a mi primer hijo. Te quiero –ubica un mechón de pelo detrás de mi oreja y acaricia mi mejilla. Luego de unos segundos sus verdes ojos comienzan a observarme con preocupación.- Diablos, estas ardiendo.
-Lo sé –medio rio.
-Vamos a la cama –intenta tomarme en brazos pero me alejo y subo por si sola.- Eres terca amor.
Espero acostada en la cama mientras él busca en sus cajones algún analgésico. Rato después llega y me entrega una pastilla ovalada de color rojo.
-Toma te hará bien.
-Te quiero –confieso.- Y no eres viejo, sé que escondes abdominales –digo tratando de alivianar el ambiente, sé que debe sentirse mal gracias a mí.
-Yo también te quiero, te quiero muchísimo... –se acomoda a mi lado.- Duerme un poco mientras estoy aquí, luego podrás ver a tu suegra y tal vez te deje observar mis abdominales desde lejos.
Siento como mis parpados se van cerrando de a poco, me tranquiliza demasiado escuchar la respiración de Harry.
-Mi pequeña –le oigo decir y lo hubiese besado si no fuera porque mi cuerpo cayó rendido en sueño.
--
Gracias por leer. Los quiero.
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Aquí [Harry Styles]
Storie d'amoreEstaba atrapada en la oscuridad, pero él decidió ser su linterna. Harry iluminó su camino, la guío a través de la oscuridad. Alrededor de él, la vida para Alika era dulce y no necesitaba nada más para sobrevivir que saber que los brazos de Harry si...
![Aquí [Harry Styles]](https://img.wattpad.com/cover/32948621-64-k71890.jpg)