¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Camille
El lugar estaba frio, casi congelado. El abrigo oscuro que habia elegido no me cubría lo suficiente, y el patético gorro negro en mi cabeza apenas calentaba mis orejas. Los pasos sonaban uno tras otro. Tap. Tap. Tap.
El hombre caminaba con una lentitud mecánica, estudiada de tal forma que me causaba escalofríos. Planificada o no, podía sentirlos en mi pecho, que, hasta ese preciso y estúpido momento, nunca me habia parecido tan... frágil.
Aprete una de mis manos contra mi pecho, e inhale, lento. Aún más lento que la gota de sudor que comenzaba a bajar por un costado de mi rostro, aún más lento que el suave y rasposo sonido que producían sus prendas al moverse.
Me aprete tanto como pude contra el mueble que me ocultaba. MI altura siempre habia estado presente, atormentándome tanto como encantándome, pero durante unos segundos, no solo fui alta, fui una gigante. ¿Podía ver mis pies? ¿Podía vislumbrar el tope de mi cabeza? ¿Podía notar mis brazos, aun cuando los tenía apretados contra mi cuerpo?
Por alguna razón, pensé en Amber. ¿Qué habría hecho ella? La pregunta era un tanto ridícula. ¿Cómo iba a saber yo que ella haría en una situación así? Yo podría saber que haría en un club, bailando bajo las luces neones, podía saber que decidiría desayunar un día de exámenes finales, que notas simples haría en la parte trasera de su cuaderno, su respuesta cuando la atrapara viendo a la nada "pensaba en mis padres". Yo podía saber muchas cosas sobre ella, sobre sus respuestas. Pero jamás sobre una situación así.
¿Quizá hacer lo más loco posible? Probablemente no esconderse, ¿O quizá sí? Quizá yo no era una Lycan asesina atractiva entrenada, pero tampoco era tan estúpida como para creer que era buena idea mostrarse en un lugar tan lleno de exterminadores.
¿En qué habia estado pensando? Una voz en mi cabeza me gritaba insultos. Curiosamente se parecía a la de Andrew.
Esconderme en ese cuarto habia sido mi segunda opción. Luego de caminar y caminar sin rumbo, cuando note que los exterminadores comenzaban a moverse a autos distintos, zonas distintas, y yo seguía en el medio, completamente perdida, pero segura al caminar, porque sabía que un simple movimiento y...
No quería pensar que les harían a humanas.
No tuvieron piedad con Mehgan, ni siquiera cuando sabían que era una poderosa nigromante sin despertar.
De nuevo, la misma voz me recordó que todo estaría vez. De nuevo, tenía un tinte parecido a Andrew. No al idiota soberbio sin neuronas, sino a ese Andrew que me habia consolado en el backstage de la obra de cenicienta, que me habia hablado de su pez guisante, que habia intentado... conectar conmigo de la forma más estúpida posible, pero que al menos lo habia intentado.
¿Por qué diablos estoy pensando en ese idiota?
Quizá porque Amber estaba perdida, y pensar en ella era igual de doloroso que moverme en el estrecho espacio en el que estaba escondida. Quizá porque, aunque sabía que habia personas más maduras e interesantes en el resto del grupo Lycan, Andrew era el más... honesto. La gente abrupta y estúpida siempre dice la verdad, ¿No es así?