Capitulo 33

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Mehgan

Estando con los Lycans, ya fuese en desesperantes persecuciones a través del bosque o en conversaciones burocráticas sobre conflictos sociales, era fácil quedarse atrás. En especial si eras nueva en el grupo.

Con el tiempo me habia dado cuenta que algunos miembros eran más rápidos que otros captando información, ya fuese por ser compleja, como Zack o Andrew, o por estar implícita, como Edward o Cameron, porque muchas veces no se necesitaba conocimiento burdo y lógico, como los números o la literatura... a veces se trataba de entender el subtexto.

Los intercambios de información o la planificación eran campos de batalla silenciosos en los que un mínimo movimiento podía significar todo o nada.

Quizá era por los arduos años de estudio y autoexigencia, o quizá era por la convivencia con una madre que me mantenía en un reto mental constante, pero podía afirmar con orgullo -y alivio- que podía seguir el paso en el intercambio de información y opiniones durante reuniones.

Y no era fácil. Habia momentos en los que incluso Amber, analítica y sensorial, perdía un poco el hilo. Era un enmarañado baile de tira y afloja con variables que cambiaban constantemente. Intimidante, pero fascinante, como ver un juego de ajedrez donde cada persona arriesga todo por todo...

Y de algún modo hay un hada al medio.

Hada. Ninfa. Duende. Lo que sea que fuese. Grotescos, pero hermosos. Tan distintos a lo que los humanos pensaban, y a la vez tan morfológicamente parecidos a ellos.

Y el término era ellos, porque, técnicamente, yo ya no formaba parte del grupo. Humana. ¡Ja!

En cualquier caso, el cuarto estaba cargado de tensión, y el intercambio de información era robusto. No habia demasiada gente en el salón, pero los que estaban tenían un peso muy notorio unos sobre otros. Así debía verse una asamblea internacional donde personas representaban comunidades, la diferencia era que acá no habia nombrecitos en papelitos que decían el nombre del país, sino pieles de colores, ojos brillantes y estelas de magia.

La situación era sensible. El contexto lo habia repetido una y otra vez en mi cabeza cuando me habían dicho que habría reuniones entre lideres de razas sobrenaturales. Habia intentado informarme de todas las maneras posibles, y la conclusión era bastante fea.

Los sobrenaturales nunca habían sido comunidades unidas. No habían sido comprendidos jamás por los humanos y muchos de ellos tampoco se guardaban algún tipo de respeto. La falta de información, el odio a lo desconocido, el deseo de poder, todas las variables se habían unido a lo largo de la historia para darles un trasfondo oscuro a la gran mayoría de los sobrenaturales. Muchos de ellos no tenían habilidades tan especiales o super desarrolladas, pero eran diferentes. Y eso habia sido suficiente como para extinguirlos.

Lycans III: ApoteosisDonde viven las historias. Descúbrelo ahora